09 de enero de 2019
09.01.2019

Los jefes de servicio de Vigo mantienen su dimisión pero abren una vía de diálogo

- Solicitan una entrevista con el conselleiro, al que le trasladarán unas "líneas rojas" -"Estamos cansados. Nosotros también queremos salir de este conflicto", aseguran

09.01.2019 | 01:55
Los jefes de los centros de salud dimisionarios anunciaron ayer su decisión en una asamblea en el Colegio de Médicos. // R. Grobas

Los jefes de servicio de los centros de salud del área sanitaria de Vigo que presentaron su dimisión acordaron en una reunión mantenida ayer suavizar su postura con el Sergas y abrir una vía de diálogo para intentar buscar una salida al conflicto abierto en el ámbito de Atención Primaria. Los dimisionarios anunciaron que quieren una entrevista directa con el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, para trasladarle propuestas concretas para mejorar el día a día en los centros de salud y suavizar la sobrecarga asistencial que soportan muchos facultativos de Atención Primaria, que atienen en algunos casos a más de sesenta pacientes diarios. Los jefes de servicio trasladarán a Almuiña unas "líneas rojas de cumplimiento inmediato". "Queremos realidades concretas", precisó Luciano Garnelo, exresponsable del centro de salud de Pintor Colmeiro.

El Sergas les trasladó hace unos días un escrito en el que rechazaba sus renuncias y los convocaba a participar en los grupos de trabajo destinados a buscar soluciones a la saturación de las consultas de primaria. Los jefes de servicio, sin embargo, se muestran firmes en este sentido. "Mantenemos las dimisiones hasta que no veamos realidades concretas", sentenció Garnelo. No retomarán, por tanto, sus labores de dirección en los centros sanitarios, pero seguirán ejerciendo como médicos de familia.

Lo que rechazan frontalmente son los grupos de trabajo y la elaboración de nuevos documentos de análisis de la situación. "Lo que hay que hacer está claro desde hace muchos años. No hay que perder el tiempo con memorándums ni con comisiones. Queremos medidas concretas", indicó el coordinador del centro de salud de Sárdoma, Manuel Sardiña.

"Estamos deseando salir de este conflicto, pero siempre que haya una rentabilidad para el Sergas, que es nuestra empresa, para los pacientes y para la población", añadieron.

La junta de jefes de los centros de salud dimisionarios se reunió ayer por la tarde para estudiar cuáles serían sus siguientes pasos. Posteriormente, celebraron una asamblea en la sede de Vigo del Colegio de Médicos a la que también asistieron profesionales de Atención Primaria de los centros de salud del área de Vigo para conocer la decisión.

Existía cierta división en el colectivo: mientras algunos abogaban por mantener la línea dura, otros preferían suavizar su postura e intentar dialogar con los directivos del Servicio Galego de Saúde para buscar una solución. Postura que, finalmente, fue la que prevaleció. No obstante, lo que quieren y en lo que han insistido es en que quieren tratar directamente con el conselleiro de Sanidade. En ningún momento hicieron referencia a dialogar con la gerencia del área sanitaria de Vigo, encabezada por Félix Rubial. Falta por ver ahora si Almuiña accede a este encuentro y, en caso de hacerlo, si cumple con las peticiones que le trasladarán. No especificaron, no obstante, en qué consistirán esas líneas rojas de obligado cumplimiento por parte del Sergas.

Una de las principales reclamaciones de este colectivo saniatrio es que se cubran las bajas de los médicos y los pediatras de Atención Primaria y que se garantice el relevo generacional. Sobre este asunto, el Sergas insistió en su carta a los dimisionarios en la situación de "paro cero" en medicina familiar y pediatría en todas las comunidades autónomas. "Esto imposibilita la cobertura total de las ausencias de los titulares por personal temporal", argumenta Sanidade, que añade que esas coberturas se realizan siguiendo otros métodos, como las prolongaciones de jornada hechas "voluntariamente" por los profesionales. "Esperamos contar con un nuevo modelo de contratación atractivo para los futuros profesionales que nos haga ganar efectivos y aliviar la situación de los cuadros de personal", añadió el Sergas.

La carga asistencial que soportan los médicos de Atención Primaria derivada de las bajas que no se cubren es una de sus principales quejas. Hay profesionales en el área sanitaria de Vigo con cupos de más de 1.600 pacientes. Esta saturación, según los médicos dimisionarios, está provocando que no se le esté dando a las personas enfermas la atención que necesitan.

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