El día 15 de julio la Consellería do Medio Rural informaba por primera vez de dos incendios que afectaban a Folgoso do Courel, uno en la parroquia de Vilamor y otro en la de Seceda, y ya en el mismo día decretaba la situación 2 en ambos por proximidad a núcleos de población. Detrás de su origen, citaba alguno de los seis mil rayos que castigaron de golpe a Galicia. A esos focos se fueron sumando otros, al final hasta cinco diferentes, incluido dos en A Pobra do Brollón, con viviendas desalojadas y una estimación de 11.100 hectáreas calcinadas. Ahí se quedará la cifra, ya que la Xunta lo daba ayer por fin por extinguido. No obstante, ya se ha hecho acreedor del título de mayor incendio en la historia de la comunidad.

La Consellería do Medio Rural ofrecía ya el parte de la extinción al mediodía y fijaba la hora en que dio por apagadas las llamas: las 11.53. Pero ayer hubo más buenas noticias: el segundo incendio más grande del que hay constancia, el registrado en Riodolas, en Carballeda de Valdeorras, también pasaba a las 19.12 horas a la lista de extinguidos con unas 10.500 hectáreas.

No obstante, Galicia sigue amenazada por las llamas y, entre los focos que se consideran controlados o estabilizados y un nuevo incendio en Barral, en Castrelo de Miño (Ourense) que hacía su irrupción el miércoles y que se daba a última hora por estabilizado, todavía se hallan bajo su amenaza unas 6.000 hectáreas. En concreto, el último fuego en Ourense calcinó 200 hectáreas, pero ayer mismo se pudo desactivar la situación 2 decretada por la noche y a las 19,34 horas darlo por estabilizado.

Además, como controlado figura el de Rebordaos, en O Saviñao, con alrededor de 20 hectáreas. Asimismo, el de Pradoalbar, en Vilariño de Conso, que afecta al Parque Natural do Invernadeiro, aparecía como controlado a las 14.50 horas, tras arrasar 6.500. La afección a espacios naturales protegidos como este conllevó esta semana concentraciones de denuncia ante lo que los ecologistas de Adega llaman un “Prestige interior”.

Aunque algunos de los focos que evolucionaron mal se originaron en rayos, no ocurre así con todos. El conselleiro do Medio Rural, José González, alertaba ayer de “comportamientos incendiarios que no se pueden consentir” que se perciben en algunos de los principales focos que afectan a Galicia. “Esta semana ha habido bastantes incendios intencionados”, añadió, y puso de ejemplo O Saviñao, donde aparecieron tres focos simultáneos al borde de la carretera. “También el foco de Castrelo estaba al lado de la carretera”, añadió González, quien recordó que esta semana han aparecido en dos distritos de Pontevedra artefactos incendiarios.

Precisamente ayer en su comparecencia ante la Comisión de Justicia, último trámite antes de ser nombrado para el cargo, el próximo fiscal general del Estado, Álvaro García, prometía reforzar la persecución de los incendios intencionados.

En un encuentro que mantuvo con alcaldes de la zona de Lugo afectada, José González informó de que la Xunta destinará cuatro millones a ayudas para la “reposición de explotaciones forestales, agrícolas o ganaderas que se han visto afectadas”.

Donde por ahora no comparecerá el conselleiro es en el pleno. El BNG había solicitado uno extraordinario para explicar la situación ante la oleada de incendios, pero la Deputación Permanente del Parlamento rechazó ayer la propuesta con los votos en contra del PPdeG. Los populares alegan que ahora “lo urgente e importante” es que los recursos de Medio Rural se centren en la extinción y en la reposición de daños y avanzan que José González acudirá a la Cámara al acabar la época de alto riesgo.