Los proyectos de eólica en tramitación en Galicia triplican la potencia ya instalada

Los parques pendientes con permiso de conexión a la red eléctrica suman 8.100 MW y hay otros 5.000, el doble que a principios de año, que también solicitaron un enganche

Turbias en un parque eólico de Galicia

Turbias en un parque eólico de Galicia / FdV

Julio Pérez

Julio Pérez

A la ventanilla del Ministerio para la Transición Ecológica llegaron en las últimas semanas los documentos iniciales para desarrollar tres grandes parques eólicos que pisan terrenos de los concellos ourensanos de Sarreaus, Laza, Cualedro, Xinzo de Limia, Vilar de Barrio, Trasmiras, Monterrei, A Gudiña, Riós y Castrelo do Val. Superan en conjunto los 323 megavatios (MW) repartidos entre 49 aerogeneradores y su promotor se refiere a ellos y a las líneas de evacuación compartidas como “clúster A Limia”. ¿Y quién está detrás del proyecto?

La firma V-ridium, filial de la portuguesa Greenvolt Group, que hasta el pasado mes de abril era la pata de energías renovables de la pastera Altri. Su intento de desembarcar en el sector del viento en Galicia –los documentos iniciales sirven de aperitivo para iniciar la tramitación, a la espera de que la Dirección General de Política y Energética y Minas detalle a la empresa el alcance del informe de impacto medioambiental– engorda la lista de espera de parques eólicos que tienen previsto o quieren implantarse en la comunidad.

Ninguna otra comunidad tiene más potencia con acceso o solicitado

Sin apenas variación en los últimos dos años por la lentitud administrativa, en Galicia hay ahora mismo en operación casi 160 parques con unos 3.880 MW. Hace tiempo que la comunidad perdió el liderazgo nacional. Le superan Castilla y León (6.500), Aragón (4.900) y Castilla-La Mancha (4.800). Pero ninguna de las tres ni otra autonomía acumulan tanta potencia en espera de construcción con permiso concedido para engancharse a la red o en camino de conseguirlo, el primer paso que las empresas deben dar para luego obtener el visto bueno del impacto ambiental y las autorizaciones administrativas del Gobierno (en caso de las instalaciones de 50 MW o más) o de la comunidad correspondiente.

En estos momentos, según la información que acaba de actualizar Red Eléctrica de España, el operador del sistema, los proyectos de eólica en Galicia que cuentan con enchufe ascienden a 8.103 MW, el 22% del total del país. Los otros territorios con una cartera abultada de megavatios con hueco garantizado en el esqueleto eléctrico para volcar su producción son Cataluña (7.000), Castilla y León (5.700), País Vasco (4.200) y Aragón (3.400).

Hay otros 5.000 MW en proyectos en Galicia que tienen la solicitud de conexión en curso, el doble que a principios de año. En toda España son 13.100. Destacan también los volúmenes de Castilla y León (3.400) y Aragón (1.200). Ninguno tiene asegurado el permiso. El “sí” de Red Eléctrica depende de que la subestación a la que un parque pretenda llevar su generación tenga espacio suficiente o forme parte de la planificación de las infraestructuras energéticas a futuro.

Los proyectos con permiso de acceso a la red formalizado ya y los que tramitan el visto bueno en la actualidad aglutinan una potencia superior a los 13.000 MW, más del triple que la que está en funcionamiento. A diferencia de anteriores balances, Red Eléctrica no desvela los proyectos con respuesta negativa a la solicitud de enganche. Hasta el pasado 30 de junio alcanzaron los 3.500.

Una parte de los parques incluidos en la nómina de los accesos a la red eléctrica disponen de dos años como mucho para ponerse en pie. Son las 75 instalaciones con más de 1.900 MW de tramitación autonómica que la Xunta despachó definitivamente en abril y que, precisamente, corrían el riesgo de quedarse por el camino por la caducidad del derecho de conexión ante el retraso del análisis medioambiental y las autorizaciones administrativas. Otros 43 proyectos (1.114 MW) perdieron el enchufe por el informe de impacto negativo y 20 (417) porque la administración gallega no los revisó a tiempo.