Pescanova negocia con Cooke una inyección de capital para reforzar sus planes de futuro

Una operación complementaria a la compra | La pesquera gallega proyectó 285 millones en inversiones, no realizados, en su plan estratégico | EY se postula para la auditoría financiera

Ignacio González, Ángel Matamoro, Maica Larriba e Ignacio Gandarias, ayer en Vigo

Ignacio González, Ángel Matamoro, Maica Larriba e Ignacio Gandarias, ayer en Vigo / ALBA VILLAR

Lara Graña

Lara Graña

En el ejercicio comprendido entre los meses de marzo de 2021 y de 2022, las inversiones de Nueva Pescanova ascendieron a unos 66 millones de euros. Parco balance para una compañía de la dimensión de la multinacional gallega, pero resultado de una economía de casi subsistencia y en plena búsqueda de un “socio industrial”. De hecho, su plan estratégico Rumbo al valor 2020-2024 reconoce un déficit de inversiones de 285 millones de euros en la última década. En Chapela se hizo un esfuerzo ímprobo por poner a andar la maquinaria de una compañía que acababa de dejar atrás una quiebra colosal –construcción de seis pesqueros, modernización de los canales de gestión, instalación de comederos automáticos en las granjas de langostino...–, pero igualmente quedó descabalgada de una expansión que han protagonizado todas y cada una de las operadoras del sector.

Su competencia ha entrado en nuevos caladeros (Mauritania, Ghana o Marruecos), mercados (EEUU, China) y protagonizado operaciones de crecimiento inorgánico (Kefalonia Fisheries, Pesquera Santa Cruz, Conarpesa o Galiciamar). Nueva Pescanova intentó integrar la argentina Pesquera Veraz, pero no pudo. Así que, al margen del previsible desembarco de Cooke Inc. en su capital, en acuerdo con Abanca, la pesquera que preside a día de hoy José María Benavent necesita una inyección de fresh money. Oxígeno para ser rentable.

Este respaldo extraordinario de carácter financiero está en la agenda de las negociaciones, como ha podido verificar FARO. No ha trascedido el importe, o si esos 285 millones de euros diagnosticados en el plan estratégico son irrenunciables para blindar la viabilidad de todo el perímetro de consolidación y la continuidad en bloque de todo lo que hoy es Nueva Pescanova. No será fácil, aunque la compañía ya haya adelgazado considerablemente en los últimos siete años. Y frente a esos 66 millones invertidos en el último año fiscal auditado, la pesquera ingresó cerca de 10 millones en concepto de desinversiones en el mismo periodo, sobre todo como consecuencia de la venta de su histórica filial en Uruguay, Belnova. Son múltiples los proyectos que están sobre la mesa –con el objetivo principal de “volver a contar con fábricas y operaciones punteras en tecnología, eficiencia y sostenibilidad”, como destacó la propia Pescanova en una presentación a inversores–, pero eso necesita dinero. Como el que Cooke está destinando a capex (capital expenditures) o a la compra de otras operadoras (Morubeni, Tassal, Slade Gorton). Solo hasta 2026 y solo en la costa atlántica de Canadá, el holding comandado por Glenn Cooke prevé invertir 330 millones de dólares. Una cuarta parte de ese importe se destinará a flota; Pescanova quiere alcanzar la neutralidad de carbono para 2040 y su flota –unos 60 buques– supera los 30 años de media.

“Socio ideal”

El consejero delegado del grupo gallego, Ignacio González, se pronunció ayer por primera vez sobre la venta de la mayoría del accionariado a Cooke, para destacar que es la mejor opción posible para la propia empresa y todos sus stakeholders (ecosistema empresarial y social asociado) en Galicia.

“Es el socio ideal. El acuerdo es el mejor de los posibles para Galicia y para la gente que trabaja en Pescanova”

Ignacio González-CEO Nueva Pescanova

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“Es el socio ideal porque son muy fuertes en América del Norte, son muy fuertes en Asia, nosotros lo somos en Europa, y creo que es un acuerdo que para Galicia y para la gente que trabaja en Pescanova es el mejor de los posibles”, incidió en el primer Foro Galicia de Sostenibilidad Global de los Productos del Mar, organizado por la Fundación Nueva Pescanova. “Cooke es una gran compañía, que coincide de una manera muy fuerte con nosotros, en cómo entendemos este negocio y el futuro”, abundó. De momento, la operación está en una fase inicial, en proceso de elaboración de la due diligence, con una primera toma de contacto en persona con el propio Glenn Cooke, que estuvo tres días en Vigo hasta este domingo, como publicó FARO en primicia.

“Tenemos muchos intercambios de información porque,lógicamente, somos una compañía grande y una compañía con una huella global y hay que conocer cada operación.Hemos empezado conociendo la generalidad y ahora habría que conocer cada una de las operaciones”

Así que ahora toca analizar una por una las actividades que desarrolla Pescanova en todo el mundo, algunas de las cuales son sinérgicas con Cooke. Como el langostino vannamei de Centroamérica –los canadienses tienen en la misma región la filial Seajoy–, la flota extractiva de Argentina o la capacidad fabril en Europa.

Y otras pueden ser complementarias, como es el caso de la flota marisquera de Mozambique, la cría y engorde de rodaballo en Xove, las plantas de elaborados para la valorización de cefalópodos (Perú o Arteixo) o las de bacalao en Comunidad Valenciana. En todo caso, será el grupo fundado en New Brunswick el que deberá encajar las piezas. Para los trabajos de auditoría financiera, es la big four EY la que mejor posición tiene para asumir esa tarea, según apuntaron a este periódico fuentes conocedoras de los contactos. Cooke prevé consumar el acuerdo a mediados de junio.

Tercera mayor flota pesquera en el caladero de Argentina

Nueva Pescanova cuenta en Argentina con doce buques tangoneros (pesca de gambón), dos poteros, un arrastrero y otro de arrastre. Con actividad fabril y logística en Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz. Por parte de Cooke, que opera en este país con la filial Wanchese Argentina, el censo de buques del Gobierno local le atribuye la propiedad de cuatro barcos (Atlantic Express, Destiny, Erin Bruce y Miss Tide), a los que pronto añadirá el scalloper (pesca de vieira) de 51 metros de eslora que construye Armón Vigo. Así que son 21 las unidades operativas que suman ambas compañías en aguas argentinas,unas de las más ricas en recursos en todo el mundo.

De mantener todo este músculo extractivo –una eventual venta a Iberconsa habría obligado a desprenderse de más de media docena de tangoneros–, dispondrán de la tercera mayor flota en este país, por detrás precisamente de la multinacional de Teis y de Conarpesa, cuyo 45% del capital ha pasado a manos de la también viguesa Wofco. Profand, Solimeno, Moscuzza o Arbumasa están también entre las principales pesqueras del país en capacidad extractiva