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Economía

Stellantis creará 3.000 puestos de ingeniería en Marruecos

Vehículos producidos por Stellantis en Marruecos, almacenados en el puerto vigués. R. Grobas

Stellantis apuesta en serio por Marruecos. No solo por la producción de coches y motorizaciones aprovechando una mano de obra low-cost y los incentivos fiscales que ofrece el país magrebí, sino también por su ingeniería barata. La multinacional automovilística de pilota Carlos Tavares acaba de reforzar la alianza industrial que mantiene con Rabat al anunciar la creación de 3.000 puestos de ingeniería y técnicos superiores el próximo año, que se sumarán a los 2.500 trabajadores que la corporación franco-italiana tiene actualmente en la planta de Kénitra, a la que también acaba de adjudicar un segundo modelo eléctrico de la marca Opel.

Es decir, que Stellantis (antes Grupo PSA) confía en Marruecos no solo para producir barato sus coches, sino también para desarrollarlos, lo que supone un paso más en el proceso de outsourcing que ha impulsado Tavares desde su llegada al grupo francés en 2013. Este nuevo acuerdo entre Stellantis y Marruecos se firmó esta misma semana entre el responsable para Oriente Medio y África de la compañía, Samir Charfan, y el ministro marroquí de Industria, Comercio y Economía Verde y Digital, Moulay Hafid Elalamy, que declaró que “está en línea con nuestros objetivos de convertir Marruecos el polo de producción de automóviles más competitivo del mundo y desarrollar una profunda integración local y una movilidad sostenible”.

Stellantis se había propuesto elevar sus compras en el país magrebí hasta los 2.500 millones de euros anuales en 2023 y llegar a los 3.000 dos años después, para lo que ha impulsado una nueva constelación de fabricantes de componentes y auxiliares tanto en Kénitra como en Tánger (donde está la otra gran planta de coches del país, la de Renault-Nissan-Mitsubishi), entre los que también hay empresas del área de Vigo o con una fuerte vinculación con la comunidad gallega.

Esa apuesta de Stellantis por la ingeniería marroquí supone una amenaza clara y directa para los estudios gallegos, más competitivos a su vez que los franceses y alemanes por coste, sobre todo en estos tiempos post-COVID en los que la multinacional automovilística sigue impulsando el teletrabajo en puestos de oficina.

Microchips

La crisis por la escasez mundial de los microchips dará una tregua esta semana a Balaídos, donde después de un mes arrancará la producción de furgonetas en el Sistema 2 del centro. La dirección de Stellantis confirmó que esta línea arrancará con normalidad en el turno de las 06.00 horas. Los problemas en el suministro de semiconductores ya obligaron a suspender el cuarto turno de fin de semana en esta línea, lo que afecta a más de 700 trabajadores directos y a las plantillas de los proveedores.

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