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Así es el chip que parará PSA mañana

Coches de Stellantis en Bouzas.

Coches de Stellantis en Bouzas. Marta G. Brea

Una pieza minúscula capaz de parar el mundo. La escasez de chips a nivel mundial, por la disparada demanda de estos componentes tecnológicos -el teletrabajo multiplicó la venta de ordenadores- y los estragos de la pandemia del COVID-19, volverá a sentirse mañana en las carnes de la primera industria gallega: la planta de Vigo del Grupo Stellantis (la fusión de PSA y Fiat Chrysler Automobiles). Según informó hoy la empresa, la falta de un componente que integra estos semiconductores dejará sin actividad al turno de noche de mañana en los dos sistemas (furgonetas y todocaminos), y también al taller de baterías de ion-litio para las versiones eléctricas. La dirección de Balaídos confía en que con esta parada recupere la normalidad en el suministro de los componentes desde el jueves. Es la segunda vez que la factoría gallega pierde producción por este problema a nivel mundial.

¿Qué son los chips?

Pero, ¿qué son estos chips? ¿Dónde se integran? Fuentes del sector explican a FARO que los microchips son cruciales en la construcción de un coche, donde la electrónica va ganando cada vez más terreno a la mecánica. Hoy en día se pueden encontrar en diferentes componentes para la gestión de los motores, los sistemas de seguridad (ABS y ESP) y de infoentretenimiento. Su escasez, por el crecimiento exponencial de la demanda que existe a nivel global y el colapso en el suministro derivado del cierre de fábricas en China por la pandemia, afecta a todos los sectores tecnológicos (incluso a los fabricantes de videoconsolas, como Sony, Nintendo o Microsoft) y a proveedores del sector de automoción como Robert Bosch, Continental o Infineon, entre otros. 

Un microchip

Empresas afectadas

El problema impacta en la actividad de la práctica totalidad de los fabricantes de coches (Volkswagen, Toyota, General Motors, Renault-Nissan-Mitsubishi), y Stellantis no es una excepción. Aunque sí es cierto que la planta de Vigo ha tenido prioridad a la hora de aprovisionarse en la Península y que los efectos de la borrasca Filomena, que paralizó la producción de la factoría de Villaverde (Madrid), ayudaron a que Balaídos tuviese un margen superior al de otras fábricas del consorcio liderado por Carlos Tavares. Hasta ahora, el centro gallego había tenido que suspender la producción un domingo (el pasado 21 de febrero), y mañana volverá a parar sus dos líneas de montaje por la noche, así como el taller de baterías, lo que afectará a más de 1.800 trabajadores y a sus proveedores más directos (que también tendrán que parar).

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¿Solución?

¿Cuándo se solucionará este problema? No está claro. Ni el propio presidente de Stellantis lo sabe. Carlos Tavares, preguntado al respecto en la presentación de resultados del gigante automovilístico la semana pasada, reconoció que ni siquiera está seguro de que la “crisis de semiconductores mejore en el segundo semestre”. ¿Cuánto valen estos chips? Depende del modelo, pero algunos llegan incluso a los mil euros, y están presentes por todo el vehículo, desde los airbags a los pretensores de los cinturones, los sistemas de control de cruceros, los sensores de lluvia, circuitos electrónicos o sistemas de propulsión y frenado...

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