23 de febrero de 2019
23.02.2019
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El Celta saca un valioso punto ante el Alavés en un partido soso

► Los de Cardoso tuvieron escasas ocasiones para adelantarse en el marcador
► Se alejan dos puntos del descenso a la espera de lo que haga mañana el Villarreal, que podría meter a los célticos en el pozo

23.02.2019 | 21:23

El objetivo primordial del Celta hoy era no perder ante el Alavés, una derrota adelantaría cualquier suceso futuro no deseado en el seno del club y lo cierto es que el Grandioso solo había cedido los tres puntos en una ocasión durante la presente campaña -0-1 ante el Rayo Vallecano-. El reparto de puntos aletarga la situación que vive el equipo céltico esta temporada, que no acaba de arrancar, pero al menos le aleja de la zona de descenso, que ahora mismo está a dos puntos tras la derrota del Rayo Vallecano ante el Getafe -a la espera de lo que haga mañana el Villarreal-.

Ni gallegos ni babazorros merecieron ganar un partido con tímidas ocasiones y falta de acierto. El árbitro, Del Cerro Grande, le anuló un gol a Maxi Gómez tras un claro fuera de juego. La vuelta del delantero charrúa no surtió efecto tampoco hoy. Miguel Cardoso suma una vida más con el punto positivo de dejar la portería a cero tras las eternas dudas en la zaga defensiva. 

La primera ocasión clara en el encuentro nacía de un pase en largo del estrenado hoy como titular Mathias Jensen. Le cedía el cuero a David Juncà en el flanco izquierdo, este se adentraría hasta la cocina y, pudiendo probar suerte, pasó el balón atrás para que, tras un rebote, Brais Méndez se atreviese con una chilena que no acabaría viendo puerta. Era el minuto 9 y los menos escépticos creían que sí, que hoy podría ser el punto de inflexión en esta rocosa aventura del equipo vigués, pero no. Pocas acometidas más protagonizó el conjunto de Miguel Cardoso.


La segunda mitad sería una réplica de la inaugural, sumado a que ambos equipos, dentro de lo malo, no veían con tan malos ojos el resultado gafas a medida que corría el tiempo. Los de Abelardo golpearían primero con un remate de Takashi Inui a bocajarro, previa asistencia de Jony desde el bando izquierdo, que se iría fuera. Minutos después, Rubén Blanco se luciría tras un un disparo de falta local.

Se acercaba el final del duelo, el cansancio hacía mella y se resquebrajaba el medio campo a cada segundo. En una de esas, Maxi Gómez aprovecharía un pase de Brais Méndez tirado a la perfección, pero, como si se tratase de una historia retórica, una nueva decepción acompañaba la ilusión: gol anulado al uruguayo por partir en situación evidente de órsay.

Reparto de sensaciones que contenta a unos y a otros y que deja al Celta al borde del abismo, aunque con mejor renta que antes del choque: 17º con 25 puntos, a un par del pozo -sin contar la oportunidad que todavía le queda al Villarreal ante el Atlético de Madrid mañana a las 16.15 horas-.

Los vigueses piensan ya en su próximo rival, el Eibar, cita que se celebrará también en tierras vascas, el domingo a las 12.00 horas en Ipurúa, y reza para que el nuevo tratamiento aplicado a Iago Aspas haga que el ariete moañés pueda estar presente para finales de marzo, precisamente, ante el submarino amarillo.

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