Pateiro: donde disfrutar de las aves pelágicas desde tierra

Recomiendan visitarlo ahora que empieza la migración otoñal

El entorno de Punta Pateiro, con el islote Pombeiro y, al fondo, el archipiélago de Sálvora, con Noro, Rúa y otros afloramientos rocosos.

El entorno de Punta Pateiro, con el islote Pombeiro y, al fondo, el archipiélago de Sálvora, con Noro, Rúa y otros afloramientos rocosos. / M. MÉNDEZ

Manuel Méndez

Manuel Méndez

El Ayuntamiento de O Grove es uno de los destinos preferidos de los ornitólogos. Sobre todo en esta época del año, cuando comienza la migración otoñal y las aves del Norte dejan sus zonas de cría.

Se dirigen a sus cuarteles de invierno, tanto en Galicia como en la costa de Portugal, el Sur de España y, sobre todo, en África.

Siguiendo a las aves marinas

Es un momento ideal para disfrutar del paso de las aves pelágicas, esas que prácticamente solo pisan la costa para criar.

Observación de aves pelágicas ymamíferos marinos a bordo delbarco “Chasula”.   | //  COLÓN DE CANGAS

Observación de aves pelágicas y mamíferos marinos a bordo del barco “Chasula”. | // COLÓN DE CANGAS / Manuel Méndez

Y verlas ahora, cuando llegan a Galicia o pasan por aquí procedentes de lugares tan lejanos como Siberia, Canadá o Groenlandia puede hacerse, sobre todo, a bordo del barco escuela “Chasula”, que organiza salidas periódicas a la plataforma continental para observar alcatraces, paíños, pardelas, alcas, págalos, frailecillos u otras muchas especies aladas, junto a delfines, ballenas y demás mamíferos marinos, incluidas las orcas.

Observación desde tierra

Pero aquellos que no tengan la oportunidad de enrolarse a bordo del barco de Isidro Mariño para formar parte de las diferentes actividades del programa Chasula Birds, siempre pueden seguir las recomendaciones del propio Concello de O Grove y la agencia Turismo de Galicia, dependiente de la Xunta.

En ambos casos trazan y sugieren diferentes rutas con las que, desde tierra firme, acercarse sin molestar a las aves para presenciar sus movimientos, fotografiarlas y, a la postre, ser partícipe del llamativo movimiento migracional.

Como también del día a día de las aves residentes, más fáciles de ver durante todo el año en la costa, sus posaderos de las bateas, espacios ricos en alimento como el Complejo Intermareal Umia-O Grove y sus humedales, donde abundan las anátidas y las limícolas, y otros lugares del entorno de la península meca.

SEO/BirdLife

Desde la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) son conscientes de esas riqueza, de ahí que insistan en la trascendencia de la Reserva Ornitológica que gestiona en O Grove, la mayor de todas las que tiene a su cargo en España y la única que incorpora medio marino.

Y en colaboración con la concejalía grovense de Medio Ambiente recomienda visitarla para observar esas aves que pueden verse durante todo el año, como también aquellas otras que ahora empiezan a llegar para pasar el invierno o se detienen a descansar de camino hacia el lugar en el que residirán hasta emprender el viaje de vuelta, cuando comience la migración primaveral o prenupcial.

El PIO

En este sentido, el Proyecto de Inversión Ornitológica (PIO) de O Grove recomienda acudir a Punta Pateiro, uno de sus miradores naturales más importantes cuando de observar aves pelágicas se trata.

El entorno de Punta Pateiro.

El entorno de Punta Pateiro. / M. MÉNDEZ

Estos pájaros no suelen acercarse a tierra, de ahí las ventajas de viajar en el “Chasula”, pero en Punta Pateiro pueden verse con relativa facilidad.

Situado en San Vicente de O Grove y caracterizado por sus grandes y antiguas formaciones graníticas, es un saliente orientado hacia el Noroeste que permite observar el Atlántico en la zona donde confluyen los afloramientos costeros de las rías de Arousa y de Pontevedra.

Este pequeño cabo, aclaran también en el Ayuntamiento de O Grove, permite divisar, por tanto, una extensa zona rica en alimento que suele ser punto de encuentro de aves y mamíferos marinos.

Islote Pombeiro

“Un buen cabo para observarlas durante las primeras horas de los días de otoño”, indican en Medio Ambiente para referirse a esta plataforma de observación ornitológica “desde la que se divisan hacia la ría arousana el islote de Pombeiro, próximo a la costa y en el que crían las gaviotas patiamarillas y se registran grandes concentraciones de cormorán moñudo”.

Pero también con buenas vistas hacia la isla de Sálvora y su archipiélago, “formado por la mole pétrea de Noro, la blanca Vionta y otros pequeños islotes pertenecientes al Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia”, relata el Concello.

Para explicar que al otro lado, hacia la ría de Pontevedra, “se ven la isla de Ons y la punta de Con Negro, lugar este de descanso de cormoranes y láridos”.

Pero lo más llamativo, “junto a sus bellas vistas”, es que desde este cabo “es posible observar aves marinas que durante su migración hacia otras latitudes pasan cerca de la costa”.

Prueba de ello es que “desde Pateiro se han avistado volando hacia el Sur y en una sola jornada de observación cientos de alcatraces atlánticos de distintas edades”.

Como también pardelas baleares, un ave en “peligro crítico de extinción” que “en su viaje entre el Golfo de Vizcaya y las islas Baleares, donde crían, hacen un alto en nuestra costa para aprovechar los recursos alimenticios que les ofrecen”, señala el PIO.

A modo de ejemplo, dicen los especialistas que “en tres horas se han contabilizado 1.004 pardelas desde Pateiro, lo que demuestra la importancia de las Rías Baixas gallegas para la supervivencia de esta especie”.

Cormorán moñudo

Concello, SEO/BirdLife y Turismo de Galicia tampoco se olvidan de los cormoranes moñudos, otra especie “vulnerable” que es, asimismo, emblema del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, dado que en el mismo “se encuentra la mayor colonia española” de esta especie.

Unos cormoranes que “suelen pernoctar en Ons y salir por las mañanas en bandos hacia las ricas aguas de Arousa, donde se alimentan, pasando muchos entre Pateiro y el islote Pombeiro”.

De ahí que en una ocasión se observaran en apenas dos horas nada menos que 507 ejemplares volando hacia la ría.

Y en Medio Ambiente hacen hincapié en que “hay otras muchas aves que se pueden ver desde Pateiro, como las pardelas cenicientas, negrones comunes, págalos grandes, charranes patinegros, gaviotas patiamarillas, cabecinegras, reidoras, sombrías, gaviones atlánticos, cormoranes grandes y alcas”.

Junto con algún que otro paíño europeo y grupos de limícolas y otras especies que no son pelágicas y pasan “rozando Punta Pateiro”.