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Faro de Vigo

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La toxina paralizante se hace fuerte en las Rías Baixas

El Intecmar confirma la intensidad de este fenómeno natural

Covadonga Salgado observa a una de las operarias del Intecmar mientras realizan las pruebas para determinar el grado de toxicidad. FDV

El episodio tóxico mantiene la presión sobre bateas y bancos marisqueros en Galicia, limitando la actividad de mejilloneros, cofradías y agrupaciones de mariscadores.

Lo que más preocupa ahora, aunque se trate de un episodio natural que no debe inquietar a la población, es el avance de la toxina paralizante (PSP), generada por la proliferación de los dinoflagelados “Alexandrium minutum”.

Y es que, tras provocar los primeros cierres en Vigo y Pontevedra, empiezan a estar presentes en las muestras recogidas en Arousa por el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), lo cual permite concluir que el episodio tóxico sigue en aumento.

Así consta en los informes técnicos sobre identificación y cuantificación de fitoplancton tóxico en agua de mar elaborados el miércoles por el Intecmar en relación con la PSP (Paralytic Shellfish Poison).

En los mismos se hace constar su presencia en zonas como Liméns y Rande, con “incrementos significativos” en Boca Sur-Vigo, Samil, Baiona, Combarro, Raxó, Tambo, Cabalo de Bueu y la estación fija de medición de la ría viguesa.

A lo que se añade un “ligero descenso” de “Alexandrium”, aunque “no significativo”, en Moaña y Chapela.

En cuanto a los dinoflagelados del género “Dinophysis”, que provocan la “Diarrhetic Shellfish Poison” (DSP) o toxina diarreica, las mediciones en las estaciones de control de las rías detectaban “incrementos significativos” en la de Boca Sur-Vigo, Baiona, Boca Norte-Pontevedra, Bueu, Festiñazo, Muros y Esteiro. Además de un “ligero incremento” en la estación de Vilagarcía.

Gráfico que permite comprobar la expansión de la “Dinophysis” que origina la toxina diarreica (DSP) por todas las rías.   | //  INTECMAR

Gráfico que permite comprobar la expansión de la “Dinophysis” que origina la toxina diarreica (DSP) por todas las rías. | // INTECMAR

Todo ello apuntaba a un afianzamiento del episodio tóxico en las rías que quedaba confirmado con los informes emitidos ayer por el Intecmar.

En los referidos a sus estaciones costeras de control de biotoxinas se detectó un “incremento significativo” de diarreica en Baiona y Mugardos, así como la presencia de PSP en las “muestras de red” de Baiona y Merexo (Camariñas).

También ayer, las mediciones en las rías confirmaban “incrementos significativos” de paralizante en Boca Sur-Vigo, Samil, Baiona, Combarro, Bueu, Raxó, Tambo y Cabalo de Bueu.

Con “ligero descenso no significativo” en Liméns y Rande, además de encontrarse la toxicidad en muestras de la ría de Arousa.

A la una de la tarde el Intecmar daba cuenta, asimismo, de “incrementos significativos” de diarreica en Boca Sur-Vigo, Baiona, Bueu, Festiñazo, Boca Norte-Ponteveda, Muros y Esteiro.

En relación con esos análisis, hay que recordar que la directora del Intecmar, Covadonga Salgado, advierte de que los resultados tardan más de lo deseado cuando se registra un episodio tóxico tan complicado como el actual, con presencia de diferentes tipos de toxicidad y, sobre todo, con un notable e inusual avance de la paralizante.

Tardanza que es mayor, como ella misma detallaba ayer en FARO DE VIGO, debido a la necesidad de aplicar el método químico de control impuesto por la Unión Europea, mucho más lento que el bioensayo en ratón que se utilizaba en exclusiva desde los orígenes del centro analítico, asentado en Vilagarcía desde hace casi tres décadas.

Puede recordarse que cuando las biotoxinas marinas se detectaban y controlaban inyectando los dinoflagelados en ratones de laboratorio (bioensayo), los resultados podían salir a relucir el mismo día que se tomaban las muestras.

Gráfico en el que se aprecia la fuerte presencia de “Alexandrium”, el dinoflagelado causante de la toxina paralizante (PSP).   | //  INTECMAR

Gráfico en el que se aprecia la fuerte presencia de “Alexandrium”, el dinoflagelado causante de la toxina paralizante (PSP). | // INTECMAR

Y es que dependiendo de lo que tardara en morir el roedor se calculaba la mayor o menor cantidad de células tóxicas acumuladas en los moluscos y, actuando en consecuencia, se ordenaba el cierre o apertura de las zonas marisqueras y bateas.

Pero con el método químico impuesto por la UE el resultado de las pruebas analíticas puede tardar en conocerse hasta tres días, sobre todo cuando se registra un brote de PSP tan importante como el actual.

La consecuencia inmediata es que, a la espera de resultados concluyentes que obliguen a cerrar bateas o bancos marisqueros, pueden emitirse órdenes de cierre cautelar que, con carácter preventivo, también eviten el trabajo en esas zonas, lo cual aumenta las jornadas de inactividad del sector.

Razón por la cual en la Consellería do Mar apelan a la colaboración del sector, explicándole nuevamente que las posibles tardanzas en la emisión de informes están directamente relacionadas con la necesidad de aplicar ese método químico que en su día trató de frenar sin éxito la Xunta, y al que finalmente se adaptó hasta convertirse en una de las referencias europeas en cuanto a control de biotoxinas.

Obligados a cerrar zonas que ya estaban inactivas

La consolidación y avance del episodio tóxico hace que el Intecmar mantenga cerrados 40 polígonos bateeiros en toda Galicia, por lo que únicamente siguen abiertos once en Arousa y uno en Muros-Noia.

Los últimos resultados analíticos confirman el avance de la toxina paralizante (PSP), de ahí que se estén decretando cierres sobre cierres, es decir, que se prohiba extraer mejillón por esta toxicidad paralizante en polígonos que ya estaban inoperativos a causa de la toxina diarreica (DSP).

Ayer, sin ir más lejos, el departamento que dirige Covadonga Salgado, dependiente de la Consellería do Mar, prohibía la extracción por PSP en la bateas del Vigo A y en los polígonos pontevedreses Bueu B y Cangas A, que ya estaban cerrados desde hace tiempo a causa de la DSP.

Una toxina, esta última, que en algunas zonas tiende a remitir, de ahí que tras detectar un bajón de la lipofílicas para situarse en niveles admisibles, se procediera a autorizar la extracción de los moluscos bivalvos cultivados en los viveros flotantes del polígono arousano Pobra B.

Así pues, una vez realizados estos ajustes, puede decirse que entre los polígonos cerrados continúan los doce de la ría de Vigo, los ocho de Pontevedra, el Baiona, el Camariñas, los dos de Ares-Betanzos (Sada), tres de los cuatro localizados en Muros-Noia y trece de los polígonos bateeiros de Arousa.

Los abiertos son el Muros A y los arousanos Pobra H, G, A, B, C, E1 y E2, junto a los Vilagarcía A, B1 y B2, Cambados A2 E y Cambados D.

Zonas de infaunales

En cuanto a las zonas de almeja, berberecho, navaja, longueirón y demás especies que viven enterradas en el substrato (las infaunales), el Intecmar prohibió cautelarmente la extracción por PSP en las zonas III de Pontevedra y II.2 de Vigo, donde se levantó el cierre que habían originado las lipofílicas o diarreicas en la zona II.1.

Dicho esto, queda claro que la “Diarrhetic Shellfish Poison” (DSP), ASP (Amnesic Shellfish Poison) y PSP (Paralytic Shellfish Poison) son las toxicidades que en las últimas semanas limitan las descargas de mejillón y el marisqueo y mantienen especialmente ocupados a los profesionales del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar).

Son episodios tóxicos totalmente naturales y controlados que no deben causar alarma alguna entre la población, ya que el Intecmar se encarga de abrir y cerrar las zonas productoras en función de los niveles de toxicidad.

25 años del Intecmar

25 años del Intecmar Manuel Méndez

Esto quiere decir que si se extraen mejillón, almeja, berberecho, navaja o cualquier otro producto de un polígono bateeiro o de un banco marisquero abiertos, es porque ofrecen totales garantías de consumo. De ahí la insistencia en pedir que únicamente se adquieran por los cauces reglamentarios y se eviten las prácticas furtivas.

Para entender mejor en qué consisten estos episodios tóxicos erróneamente conocidos como “mareas rojas”, a continuación se ofrecen algunas claves:

Diarrhetic Shellfish Poison (DSP)

  • Es la toxicidad más frecuente y abundante en aguas gallegas, la menos peligrosa y la que antes eliminan los moluscos afectados.
  • Es una proliferación de fitoplancton portador de biotoxinas que llega acompañada de ingentes cantidades de nutrientes. Un fenómeno con el que están acostumbrados a convivir tanto los profesionales del Intecmar como los propios bateeiros, ya que este fenómeno se repite en cada uno de los afloramientos costeros que introducen los nutrientes en las rías gallegas.

Covadonga Salgado (de pie) y una de las profesionales del lntecmar, en Vilagarcía, durante la realización de pruebas para determinar la evolución de la toxicidad. | // FDV

  • La DSP es una de las llamadas toxinas lipofílicas, y es la responsable de procesos patológicos que afectan al tracto digestivo del ser humano en caso de ingesta de producto contaminado.
  • Puede causar diarreas, náuseas, vómitos, dolores abdominales y escalofríos, detectándose los síntomas casi de inmediato tras ingerir los moluscos, pudiendo durar hasta tres días.
  • Los episodios tóxicos diarreicos están producidos por proliferaciones de dinoflagelados del género “Dinophysis”, conociéndose más de doscientas especies.
  • Son las que generan ácido okadaico, que es, en realidad, la toxina causante de la intoxicación diarreica por moluscos en humanos, afectando de manera especialmente significativa a la producción de mejillón. La más frecuente en aguas gallegas es la “Dinophysis acuminata”.

Paralytic Shellfish Poison (PSP)

  • Los episodios tóxicos paralizantes, como el que se registra desde hace semanas en Galicia y cuya presencia se suma al diarreico, están provocados por la proliferación de los dinoflagelados “Alexandrium minutum” y “Gymnodinium catenatum”.
  • Los “Alexandrium”, que son los habituales en la comunidad, son un género de dinoflagelados en el que se identifican alrededor de treinta especies y contienen algunas de las más dañinas para los humanos.
  • La intoxicación paralizante (PSP) que causan puede afectar al sistema nervioso central del ser humano y provocarle parálisis o incluso la muerte por parada cardiorespiratoria, pero solo en condiciones extremas de ingesta masiva de molusco contaminado.
  • Los síntomas de la PSP (Paralytic Shellfish Poison) se notan en los primeros treinta minutos después de comer una buena cantidad de moluscos tóxicos.
  • “Se padece picazón o ardor en torno a la boca, labios, lengua y cara, además de otras alteraciones del sistema nervioso”, explica la comunidad científica.
El mejillón de Francia e Italia se descarga en Arousa

El mejillón de Francia e Italia se descarga en Arousa MANUEL MÉNDEZ

  • En el Intecmar añaden que “esta sensación progresiva de entumecimiento muscular se extiende al cuello, brazos, piernas y extremos de los dedos”, haciendo que los movimientos voluntarios y el habla empiecen a ejecutarse “con dificultad”.
  • Estos síntomas, concretan en el laboratorio de referencia arousano, también pueden aparecer ocasionalmente acompañados de “trastornos gastrointestinales, tales como dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea”.

Hay otras reguladas por la UE desde 2002

Aunque no es el caso, al cóctel de biotoxinas que forman la PSP, DSP y ASP pueden sumarse dos nuevos grupos de “ficotoxinas”. Es decir, productos naturales derivados de algunas especies de microalgas que tienen actividad tóxica, normalmente neurotóxica.

Son los “azaspirácidos” y las “yesotoxinas”, a los que pertenecen especies como la “Protoperidinium crassipes”, en el primer caso, y la “Protoceratium reticulatum”, en el segundo.

Son “ficotoxinas” reguladas desde 2002 por la Unión Europea que son habituales en aguas gallegas, aunque “no suelen alcanzar grandes concentraciones”.

Amnesic Shellfish Poison (ASP)

  • La amnésica es responsabilidad de especies del género “Pseudo-nitzschia”, siendo la habitual en Galicia la “Pseudo-nitzschia australis”. Se acumulan en diferentes especies de cangrejos, navajas, vieiras, mejillones e incluso anchoas.
  • La “Pseudo-nitzschia” produce una neurotoxina llamada ácido domoico, un aminoácido neuroexcitador que actúa a nivel del hipocampo y la amígdala, dos zonas cerebrales relacionadas con la memoria. De ahí que sea una de las biotoxinas que al acumularse en los moluscos bivalvos, pueden llegar a afectar a los humanos.
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Descargas de mejillón para el mercado francés Manuel Méndez

  • La ASP puede provocar intoxicaciones leves que generan trastornos gastrointestinales y aparecen en las primeras 24 horas.
  • Náuseas, vómitos, dolores abdominales y diarreas son algunos de los efectos, aunque en casos de intoxicaciones severas se hacen acompañar de trastornos de tipo neurológico, como debilidad, confusión, somnolencia, vértigo y pérdida de memoria. En casos extremos podrían llevar a una persona al coma.

Las mareas rojas de verdad

Biotoxinas como la PSP o la DSP poco tienen que ver con las inofensivas proliferaciones de microalgas que tiñen el mar de color, provocando las mareas rojas, e incluso llegan a iluminarlo.

En Galicia se han documentado seis tipos de proliferaciones microalgales productoras de coloración. La roja anaranjada, por ejemplo, se debe al dinoflagelado “Noctilluca scintillans”, localizado hace días en Liméns y aún presente, aunque en bajas concentraciones, en los últimos análisis efectuados en la ría de Vigo.

También puede teñirse el mar de rojo, en este caso poro el dinoflagelado “Gonyaulax polygramma”; o bien de marrón verdoso, que es el tono que suelen provocar los dinoflagelados “Karenia mikimotoi” y “Prorocentrum”.

Incluso se han documentado episodios con un característico color marrón rojizo, que se debe a un exceso de diatomeas como los “Chaetoceros” y a los dinoflagelados “Gymnodinium catenatum” y “Glenodinium foliaceum".

A todo ello se suman las “mareas rojas” que, en realidad, deberían llamarse “mareas marrón chocolate”, como son las provocadas por el flagelado “Heterosigma akashiwo”.

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