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Faro de Vigo

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Las banderas azules, otra vez en el disparadero

Los alcaldes reconocen lo caro que resulta mantenerlas

Carlos Iglesias y la edil Rosi Viana, en el Sendero Azul que avanza de O Bao a Xestelas. | // IÑAKI ABELLA

No es la primera vez que el alcalde de O Grove, José Cacabelos, resta importancia a las banderas azules. Pero tampoco se cansa de insistir en ello porque está convencido de que “sirven de poco” y, en cierto modo, trata de conseguir unidad entre municipios para “crear una marca propia de calidad y diferenciación con la que distinguir las zonas de baño de Galicia”.

Lo plantea de este modo desde el convencimiento de que “invertir en banderas azules sale muy caro y es poco rentable, ya que solo se habla de ellas cuando se conceden –como sucedió el miércoles– y cuando se entregan”.

Por eso O Grove renunció hace años a solicitarlas, a pesar de que llegó a tener media docena de banderas azules y dispone de playas sobradamente importantes y de una calidad contrastada que podrían renovar cada año esos galardones, empezando por A Lanzada.

Y sin olvidar otras tan populares como Area da Cruz, Area Grande, Area da Pipas y Reboredo.

Pero “el coste es demasiado alto”, insiste el alcalde grovense. Y no es el único regidor que piensa de este modo, ni mucho menos.

Incluso entre los que este año vuelven a lucir Bandera Azul se escuchan críticas al sistema empleado para conceder estos reconocimientos, tramitados por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac).

José Cacabelos en la playa de A Lanzada. FDV

Baste como ejemplo lo dicho por el también socialista Carlos Iglesias, alcalde de A Illa: “Claro que estamos satisfechos por haber conseguido cuatro banderas azules, que son las que siempre solicitamos, pero es cierto que sale muy caro”.

De ahí, continúa, “que muchas localidades, como sucede en O Grove y la comarca de Barbanza renunciaran a estos galardones”.

Carlos Iglesias: “Podríamos tener más, pero no queremos”

Carlos Iglesias, el alcalde socialista de A Illa, no solo confirma que conseguir y mantener las banderas azules sale “demasiado caro”, sino que espeta que, en su caso, “podríamos optar a alguna más”. Pero “no nos interesa, porque sería un desembolso enorme”, proclama.

En cualquier caso, agradece el reconocimiento brindado por Adeac y destaca la importancia de las playas galardonadas, como son las de Area da Secada y Camaxe (O Bao).

Las otras dos enseñas de calidad obtenidas son para el Sendero Azul que avanza desde O Bao hacia Xestelas y para el Centro de Interpretación de la Conserva.



“No debemos olvidar que hay que contratar socorristas y adecentar todos los servicios y accesos a las playas, entre otros muchos gastos”, sentencia el isleño.

Gastos que llevan a Cacabelos a insistir una y otra vez en que esa es la causa por la que O Grove renunció a las banderas. La primera vez porque se negó a compartir con Sanxenxo la de A Lanzada. Pero después por una cuestión práctica y económica.

Socorristas en la playa de A Lanzada, el verano pasado. INAKI ABELLA DIEGUEZ

“Y esa decisión de renunciar a las banderas azules no ha tenido repercusión alguna, ya que seguimos recibiendo una multitud de gente atraída por la calidad de nuestras zonas de baño y seguimos prestando servicios como el de salvamento”, reitera Cacabelos.

No debemos olvidar que hay que contratar socorristas y adecentar todos los servicios y accesos a las playas, entre otros muchos gastos

Carlos Iglesias - Alcalde de A Illa

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Abundando en ello, el alcalde meco considera preciso “abrir un proceso de reflexión para ver qué suponen en realidad las banderas azules, qué repercusión tienen entre los usuarios y cuáles son las verdaderas ventajas que ofrecen a los municipios”.

Si se hace así “podremos llegar a la conclusión de que ofrecen poca cosa, de ahí que otros municipios hayan decidido hacer como nosotros y prescindir de estos galardones”.

Por eso concluye diciendo que “lo ideal es disponer de un marchamo propio, a nivel gallego, que sea sinónimo de excelencia y calidad”.

La decisión de renunciar a las banderas azules no ha tenido repercusión alguna, ya que seguimos recibiendo una multitud de gente atraída por la calidad de nuestras zonas de baño

José Cacabelos - Alcalde de O Grove

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Preocupados por la contratación de socorristas

Al margen de las reflexiones sobre lo costosas que pueden resultar las banderas azules, hay que explicar, como se advertía en FARO DE VIGO hace un mes, que hosteleros y alcaldes están preocupados ante las dificultades con las que pueden encontrarse para contratar personal para la temporada turística.

La selección de socorristas en O Grove, el año pasado. | // I. ABELLA

Y es que, “con la nueva ley, nos obligan a contratar gente de forma indefinida, y eso puede ser un riesgo que incluso nos arruine, ya que si el verano resulta un fracaso, en caso de que el tiempo no acompañe, tendremos que estar pagando gente sin obtener ingresos para ello”, manifestaba el dueño de un restaurante de Vilagarcía.

“Tenemos muchas dudas”, argumentaba otro restaurador vilagarciano. Unas dudas que compartía el alcalde socialista de O Grove, José Cacabelos, en relación con la contratación de socorristas para las playas mecas, ya que disponen de este servicio de salvamento aunque no tengan bandera azul.

“Esa contratación de personal se complica con la reforma laboral porque es muy difícil encontrar personal temporal, por eso desde el Concello estamos viendo cómo acceder a ese servicio atendiendo a la nueva normativa”, indicaba el regidor.

La playa isleña de Area da Secada.

La playa isleña de Area da Secada. INAKI ABELLA DIEGUEZ

¿Externalización?

Una de las soluciones barajadas es la de “contratar servicios externos a través de empresas ajenas al Concello”. La otra, “hacer contratos fijos”.

En ello abundaba ayer el alcalde meco, como también el de A Illa, Carlos Iglesias, quien confesaba su preocupación por la situación generada.

“No cabe duda de que la reforma laboral complica mucho las cosas y hace que podamos encontrarnos con problemas a la hora de contratar socorristas para nuestras playas de bandera azul, ya que la figura de los trabajadores eventuales ha desaparecido”, reflexiona el alcalde isleño.

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