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Faro de Vigo

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Al "mirlo blanco" quieren cortarle las alas

Algunos barones del PP se resisten a dejar de mandar

UNA FOTO QUE SIGUE DANDO DE QUÉ HABLAR: Cuando en el PP de O Grove se dice que las “viejas glorias” quieren hacer valer su fuerza, todos se acuerdan de la foto tomada en febrero, cuando Rueda visitó a la agrupación local para tratar de encauzar su renovación. Aquella imagen sigue dado de qué hablar, puesto que en ella aparecen la presidenta saliente, Beatriz Castro, su predecesor –y puede que sustituto–, Miguel Pérez, y “vacas sagradas” como los comuneros Jesús Otero Pombo, Manuel Ochoa y Manuel Castro, padre de la aún líder popular. También Fernando Meis, el histórico independiente de AVI Manuel Benavides y otros políticos mecos que llevan décadas en política, ya sea en primera línea como en la sombra. Ellos representan esa corriente que Diego Portela intentaría achicar para siempre, de ahí los obstáculos que se está topando.

Oficialmente nadie quiere hablar, pero a medida que se mantienen más y más reuniones por parte de las diferentes corrientes internas de la formación, salen a relucir cada vez con menos disimulo los enormes problemas con los que se está encontrando Diego Portela para renovar el PP de O Grove, ya que hacerlo así es su única condición para acceder a liderarlo.

Como había anunciado FARO después de destapar que algunos barones conservadores exigían un relevo urgente en la dirección, el popular empresario y deportista Diego Portela es el “mirlo blanco” en el que pensó en su día la ejecutiva provincial, que lo buscó para proponerle liderar el nuevo proyecto antes de hacerse oficial la marcha de la aún presidenta y portavoz municipal, Beatriz Castro.

Los peores augurios que desvelaban entonces más de uno se están cumpliendo a rajatabla y la vieja guardia del PP meco sigue poniendo zancadillas para dificultar ese proceso de renovación y no perder peso en el partido.

No solo eso, sino que algunos barones insisten en que la mejor opción es recuperar al que fuera alcalde y presidente, Miguel Pérez, que no hace mucho se hacía el indignado ante esa posibilidad y la rechazaba tajantemente.

Diego Portela, en sus tiempos como remero, entrenador y directivo de Amegrove Club de Remo. FdV

El enfado de Miguel Pérez

“Hace seis años que he abandonado la política y mi vida pública, y no recuerdo haber dado el más mínimo motivo para presuponer que podría volver a la misma”, declaraba Pérez a FARO hace justamente un mes.

Llegaba a decir que citarlo públicamente como aspirante a volver a ser alcaldable es “una gracieta que me ha hecho mucho daño”.

“Hacía mucho tiempo que nadie me había infligido castigo semejante”, llegó a manifestar Pérez cuando se indicó en FARO DE VIGO que el suyo era uno de los nombres que suenan en las quinielas sobre el PP.

Pero por indignado que se muestre el exregidor, lo cierto es que las “vacas sagradas” del PP meco quieren tenerlo nuevamente como jefe de filas, pues no parecen dispuestas a que un joven hasta ahora ajeno a la política local como Diego Portela quiera cargárselos a todos.

Y es que, según ha trascendido de algunas de las reuniones, antes de dar el “sí quiero” al PP, Portela quiere asegurarse de que puede empezar desde cero, con un equipo totalmente renovado y, a poder ser, formado por gente que no esté relacionada con etapas pasadas del PP y aquel PXOM que Pérez quiso aprobar a las puertas de unas elecciones.

El mismo que le costó no solo la Alcaldía, sino el comienzo de la mayor debacle electoral de la historia del partido en la localidad.

Así pues, encontrar el relevo de Beatriz Castro, que algunos incluso quieren colocar en puestos de cabeza en la próxima lista electoral, tanto a la sombra de Miguel Pérez como de cualquier otro, no parece sencillo.

Y es que, por un lado, ya quedó patente que ni Beatriz Castro ni Miguel Pérez tienen el apoyo del electorado, a tenor del estrepitoso fracaso de ambos en las urnas.

Imagen de archivo de Beatriz Castro y Miguel Pérez.

Imagen de archivo de Beatriz Castro y Miguel Pérez. FdV

Por otra parte, los barones que quieren mantener su situación de poderío en el seno de la formación tampoco quieren dejar libertad de movimientos a un “mirlo blanco” como Portela, quien si no lo dejan trabajar no tendrá inconveniente alguno en apartarse a un lado y dejar pasar este tren.

Dicho de otro modo, que lo que buscan algunos barones es “una persona flexible y modelable”, es decir, dos criterios que poco o nada tienen que ver con la personalidad de Portela, como ha demostrado en muchos ámbitos durante las últimas décadas.

Cuando en el PP de O Grove se dice que las “viejas glorias” quieren hacer valer su fuerza, todos se acuerdan de la foto tomada en febrero, cuando Rueda visitó a la agrupación local para tratar de encauzar su renovación.

Aquella imagen sigue dado de qué hablar, puesto que en ella aparecen la presidenta saliente, Beatriz Castro, su predecesor –y puede que sustituto–, Miguel Pérez, y “vacas sagradas” como los comuneros Jesús Otero Pombo, Manuel Ochoa y Manuel Castro, padre de la aún líder popular.

También Fernando Meis, el histórico independiente de AVI Manuel Benavides y otros políticos mecos que llevan décadas en política, ya sea en primera línea como en la sombra.

Ellos representan esa corriente que Diego Portela intentaría achicar para siempre, de ahí los obstáculos que se está topando.

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