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Una semana para enmarcar: 77 ballenas en cuatro días

Una de las ballenas estudiadas la semana pasada. BDRI

La semana pasada puede considerarse histórica desde el punto de vista de la investigación en el medio marino de Galicia, ya que fue una de las más importantes en cuanto a avistamiento e identificación de mamíferos marinos. ¡Y eso que ya es otoño!

En el Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI) la definen como “una semana inolvidable” para su equipo de estudio e investigación, participado por alumnos llegados a O Grove, donde tiene su sede, desde diferentes partes del mundo.

No es para menos, ya que gracias al proyecto Balaenatur, financiado por el Gobierno de España para estudiar el comportamiento de las ballenas en Galicia y el impacto del cambio climático, fue posible descubrir, fotografiar y conocer en solo cuatro días siete ballenas azules, medio centenar de rorcuales comunes y veinte aliblancos.

Ejemplares que repiten

Algunas de esas ballenas azules “se suman a las que ya visitaban nuestras aguas de forma regular, confirmando un incremento en el número de ejemplares que lo hacen desde 2017”.

Y es que tras haber analizado los datos recogidos y, sobre todo, tras completar el proceso de fotoidentificación de esas siete azules, es posible concluir que "cuatro nunca antes se habían visto en nuestras aguas, pero tres ya repiten experiencia por segundo y tercer año consecutivo”.

60 horas y 500 kilómetros de navegación

Todo esto se sabe después de emplear más de sesenta horas de trabajo y completar más de 500 kilómetros de navegación a lo largo de la costa gallega, especialmente frente a las Rías Baixas.

Así lo destaca Bruno Díaz López, el doctor en Ecología por la Universidad de Burdeos que dirige el BDRI, quien concreta que nada de esto será posible sin la plena implicación de las doce jóvenes estudiantes e investigadoras que actualmente integran la plantilla del centro.

Así se alimenta la ballena azul en Galicia BDRI

La suya es una labor coordinada por dos investigadores titulares, quienes destacan que gracias al esfuerzo y dedicación de esos estudiantes se está obteniendo “información de gran valor para la conservación de estos gigantes de los océanos”.

Entre ellos se encuentra Sasha, llegada a O Grove desde el sur de Inglaterra, “donde estudió ciencias del mar y conservación marina y presentó un trabajo de fin de grado sobre los impactos de la pesca en el comportamiento de los delfines mulares que llevó a cabo en el BDRI, aunque a distancia, debido a la pandemia”.

Explican en el propio centro que “ahora por fin ha tenido la oportunidad de venir en persona para aprender más sobre el trabajo de campo y la recogida de datos”.

Junto a ella, Rachel, que “acaba de finalizar su máster en neurociencias en la Universidad de Newcastle, Reino Unido”, y Nour, una joven que “viene desde Bélgica, donde estudia biociencias para la agricultura especializándose en cuidados a animales”.

Son solo algunas de las participantes en el proyecto del BDRI que la semana pasada pudieron seguir de cerca a algunas de las grandes ballenas azules que desde 2017 visitan Galicia para alimentarse.

Registran por primera vez el latido del corazón de una ballena azul Agencia ATLAS

Entre ellas “las que permanecieron juntas durante cuatro días, interactuando entre ellas y permitiéndonos estudiar su comportamiento en cuanto a alimentación y hábitos sociales”.

Es, asegura Bruno Díaz, “una maravilla de la naturaleza que no hace más que poner en evidencia la importancia de la conservación del medio ambiente marino en aguas gallegas, para que las futuras generaciones puedan ser testigos de dicha belleza y majestuosidad”.

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