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El BNG y los díscolos del PSOE pinchan en hueso

Iván Caamaño (PP) y Alberto García (PSOE). Iñaki Abella

Aunque tardaron en enterarse y tuvo que ser FARO DE VIGO quien hace semanas informara a los ciudadanos de que la moción de censura que prometían era inviable, los tres ediles del BNG de Catoira y los tres díscolos del PSOE que querían cargarse al alcalde socialista Alberto García García parecen haber asumido que todo lo que han hecho hasta ahora ha sido estéril.

Mañana vence el plazo para presentar esa moción de censura con la que amenazaron los nacionalistas de Xoán Castaño y los críticos del PSOE que abandera Daniel Touriño, quien por segunda vez, y a pesar de estar asesorado por algunos barones del partido –o quizás debido a ello–, se queda con las ganas de convertirse en primer edil sin ganarlo en las urnas, adelantando por la derecha a su jefe de filas.

Una moción de censura de la que Castaño y Touriño hablaron antes, durante y después de la cuestión de confianza que el veterano alcalde de Catoira vinculó a la aprobación del presupuesto municipal para el presente ejercicio.

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Seis de once

Los seis detractores de García –en una Corporación de 11 ediles– le hicieron perder aquella cuestión de confianza porque numéricamente podían pemitírselo. Pero aunque lo desconocieran, ese mismo número no les sirve para presentar la moción de censura, y al no hacerlo, aquel presupuesto que rechazaron quedará aprobado automáticamente.

Alberto García : “Pude quedarme quieto, pero presenté el presupuesto por el bien del pueblo”

Mañana termina el plazo para presentar la moción de censura contra Alberto García. Si esto no ocurre, el presupuesto que planteó y que había pactado con el PP de Iván Caamaño se aprobará automáticamente.

El alcalde lo explica diciendo que “si los presupuestos van adelante los intereses generales de Catoira salen ganando, pues será posible ejecutar obras y servicios para lograr que el Ayuntamiento funcione como debe ser y recupere el tiempo perdido durante el año que Xoán Castaño (BNG) estuvo como alcalde sin haber ganado las elecciones”.

Si no fuera así “no lo iba a pagar yo, sino que iría en detrimento de todos los vecinos, por eso quise insistir presentando el presupuesto y lo vinculé a la cuestión de confianza”.

Lo que quiere decir el regidor es que “habría sido un auténtico irresponsable en caso de no haber presentado este documento económico; pude haberme quedado quieto, pero decidí actuar con valentía y presentarlo, por el bien de los vecinos”.

Añade que “ya conseguimos obras importantes, pero sin el nuevo presupuesto no podríamos seguir trabajando como deseamos, en defensa de Catoira”.

Tal y como explicó el decano de la prensa nacional a principios de mes, la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del régimen electoral general, establece que el alcalde puede ser destituido cuando lo proponga, al menos, la mayoría absoluta del número legal de miembros de la Corporación, presentándose como candidato a la Alcaldía cualquier concejal cuya aceptación expresa conste en el escrito de proposición de la moción de censura.

Dos de los ediles socialistas disidentes y los tres del Bloque. M.M.

Los tres socialistas disidentes y los tres del BNG alcanzan esa mayoría absoluta que necesitarían para investir a Daniel Touriño como el tercer alcalde de Catoira en el plazo de dos años.

El problema con el que no contaban

El problema es que la misma ley establece que en el caso de que alguno de los proponentes de la moción de censura “forme o haya formado parte del grupo político municipal al que pertenece el alcalde cuya censura se propone –como es el caso–, la mayoría exigida se verá incrementada en el mismo número de concejales que se encuentren en tales circunstancias”.

Iván Caamaño: “Seguiremos trabajando por Catoira y consiguiendo obras importantes”

Solo Iván Caamaño, el líder del PP, podría hacer que la moción de censura contra Alberto García prosperara, ya que los tres “traidores” del PSOE y los tres ediles del BNG no pueden, por si solos, realizar esta operación. Pero el conservador insiste en que “de ningún modo” va a permitirlo.

Ayer se posicionaba diciendo que “lo único que busca esta gente es tumbar a Alberto por intereses personales, pero no tiene ni idea de cómo funciona la política, de ahí que metan la pata continuamente”.

A su juicio, los tres críticos del PSOE “no tienen intención de hacer nada por Catoira, sino que solo piensan en cargarse todo lo que hacemos los demás y buscan el sillón sin ir a las elecciones, proponiendo como alcalde a alguien que iba de número 5”.

Del Bloque dice que “se dedica a estar difamando continuamente, no colabora absolutamente en nada y solo le importa crear problemas y usar al PSOE para llegar al poder y reírse de otro partido, como intentaron reírse de nosotros”.

Frente a esto, “seguiremos trabajando por Catoira y consiguiendo obras y subvenciones muy importantes para todos; algunas ya contempladas en ese presupuesto que los críticos y el BNG rechazaron y va a aprobarse automáticamente”.

Es decir, que al haber tres críticos del PSOE implicados en la operación, la mayoría absoluta que necesitan para sacarla adelante no es de seis, sino de nueve ediles.

En consecuencia, la única posibilidad que les queda sería que los socialistas díscolos y los nacionalistas recibieran el apoyo de los tres concejales que tiene el PP de Iván Caamaño, y éste ya dejó claro que no se lo iba a dar, ni siquiera si lo propusieran a él como alcalde.

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