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Los socialistas "hacen la cama" a su propio alcalde

Alberto García (izq.), en el pleno de ayer, en el que perdió la cuestión de confianza. Al fondo, los ediles de BNG y PP.

Alberto García (izq.), en el pleno de ayer, en el que perdió la cuestión de confianza. Al fondo, los ediles de BNG y PP. M. Méndez

El PSdeG-PSOE impulsa, auspicia, avala o consiente una moción de censura contra uno de los suyos. Y es que la cúpula de esta formación parece estar al tanto de las maniobras que se llevan a cabo en Catoira, donde tres concejales socialistas críticos con su alcalde y jefe de filas, Alberto García García, negocian con el BNG el modo de apartarlo del poder.

Van camino de conseguirlo, ya que ayer esos tres disidentes socialistas y los tres ediles nacionalistas rechazaron la cuestión de confianza presentada por el regidor, uno de los fundadores del PSdeG y uno de los alcaldes de España con más años en el cargo, superando las tres décadas.

Así pues, si nada lo remedia, Catoira tendrá nuevo regidor dentro de, aproximadamente, un mes. Y de ser así se convertirá en el tercero en el plazo de dos años, desde las últimas elecciones municipales.

Ese, un mes, es el plazo que marca la ley para que los tres ediles del BNG y los tres del PSdeG-PSOE que han traicionado a su jefe de filas se pongan de acuerdo para presentar una moción de censura, en esta ocasión con el BNG.

Los tres ediles que traicionaron a Alberto García aseguran tener el apoyo de los barones socialistas.

Ayer rechazaron la cuestión de confianza y ahora tienen un mes para presentar la moción de censura, de acuerdo con el BNG.

Trabajan en ello con la intención de que el aún socialista Daniel Touriño tome el bastón de mando y aparte del sillón de la Alcaldía al que sigue siendo su jefe de filas, Alberto García.

Una estrategia bien definida

Siguiendo escrupulosamente la estrategia marcada por los socialistas “díscolos” y los nacionalistas, parece que todos respaldados por los barones de sus formaciones, ayer se dio un paso definitivo para ello, cuando esos seis ediles rechazaron la cuestión de confianza que el alcalde García presentó a la Corporación, vinculándola a la aprobación del presupuesto.

Los concejales socialistas que quieren acabar con el mando de García, durante el pleno celebrado ayer. En primer término, el único del grupo que apoya al aún alcalde. M. Méndez

Ese tándem formado por BNG y tres socialistas volvió a rechazar el documento económico al hacer lo propio con la cuestión de confianza, abriendo así las puertas a la moción de censura que tanto desean.

PSOE & BNG: “matrimonio de conveniencia”

Con ese “matrimonio de conveniencia” –puede definirse así porque hace menos de un año los críticos del PSOE permitieron que García relevara en el cargo al líder del BNG con el que ahora negocian– disfrutan de una mayoría absoluta que les permite poner contra las cuerdas al veterano alcalde socialista, al que solo queda un compañero de filas que lo respalde.

“Lo único que buscan es llegar al poder a toda costa y sin esperar a que les toque el turno en las urnas, de forma democrática”

Alberto García García - Alcalde de Catoira (PSdeG-PSOE)

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Y como se vio en la votación de la cuestión de confianza, eso no le sirve de nada. Ni siquiera contando con el apoyo que han vuelto a darle los tres ediles del PP, liderados por Iván Caamaño.

Iván Caamaño (izq.) y los otros dos ediles del PP. Al fondo, los del Bloque.

Iván Caamaño (izq.) y los otros dos ediles del PP. Al fondo, los del Bloque. M. Méndez

En definitiva, que García no puede salvar los muebles, salvo que su partido tome cartas en el asunto, y Daniel Touriño sigue maniobrando para desbancarlo, a pesar de que fue el propio líder socialista al que ahora quiere cargarse quien lo metió en la lista.

Dicho de otro modo, que Touriño, quien asegura tener el respaldo de la cúpula del PSdeG-PSOE, negocia para llegar a gobernar con el BNG de Xoán Castaño, el mismo que fue alcalde de Catoira durante el primer año de mandato gracias a los votos que le dio entonces el PP.

Los concejales del BNG y el PP, ayer. M. Méndez

Aquella extraña coalición inicial que, supuestamente, tanto había disgustado a los líderes gallegos de BNG y PP –aunque en realidad no tuvo consecuencia alguna y todo el enfado se quedó en un gesto para la galería–, sirvió para apartar a García de la Alcaldía en la primera sesión de investidura, a pesar de que había ganado las elecciones.

Un año después, ya en plena pandemia, el PP de Iván Caamaño dio la vuelta a la tortilla y, arrepentido por lo que había hecho al principio, poniendo a Castaño como alcalde, logró cargarse al nacionalista para colocar en la Alcaldía a Alberto García.

Dimite el alcalde de Catoira y se suspende el pleno de la moción de censura Manuel Méndez

Primero se intentó con una alianza entre PSOE y PP para presentar una moción de censura contra el BNG. Pero aquel movimiento estalló en mil pedazos, precisamente porque Daniel Touriño y sus socios críticos querían que este y no García se convirtiera en alcalde, por eso dieron marcha atrás en el último momento. De ahí que la moción de censura no llegara a presentarse, dado que, como parte de la estrategia que se habían marcado, el nacionalista Xoán Castaño había presentado su dimisión.

Daniel Touriño: “Nosotros somos unos mandados”

Cuando a Daniel Touriño se le pregunta por las motivaciones o avales del trío crítico que encabeza, responde: “Nosotros somos unos mandados; fuimos en la lista del PSOE, los informamos puntualmente y son ellos (los barones del partido) los que tomarán las decisiones para que actuemos en consecuencia”.

Es así como confirma que tiene “el apoyo de la ejecutiva provincial y de la gallega” e insiste en que “ahora ellos tomarán decisiones y nosotros las acataremos”, sin importarle lo que suceda con la ejecutiva local, que pide su dimisión.

Esto es algo que “tendrán que explicar a las ejecutivas provincial y gallega”, espeta un desafiante Daniel Touriño antes de confesar que ya comunicó a su partido “hace más de un mes” su decisión de unirse al BNG en contra de García, al que acusa de no haberle dejado trabajar como pretendía.

El intento fallido del aspirante a alcalde

Pero, legalmente, Daniel Touriño no podía tomar el mando si García no lo dejaba, de ahí que fuera este último quien acabara imponiéndose en la segunda sesión de investidura, recuperando así el bastón que le habían arrebatado.

No obstante, aquello dejaba claro que el veterano alcalde (cuatro décadas a sus espaldas en la política local) no tenía el apoyo de tres de los cinco ediles de “su” PSOE.

El pleno celebrado la semana pasada, cuando socialistas y nacionalistas rechazaron el presupuesto y forzaron la cuestión de confianza debatida ayer. Iñaki Abella

Quiérase o no, era el principio de la alianza entre los socialistas críticos, que no quieren esperar a las próximas elecciones para tomar el relevo de García, y los nacionalistas de Xoán Castaño, quienes tanto si logran derrocar otra vez al líder del PSOE como si no, ya se han apuntado un tanto, como es el haber torpedeado desde dentro la casa socialista, que ahora mismo se va a pique.

Alberto García en junio del año pasado, cuando recuperó el bastón de mando. Noé Parga

En resumen, que en un mes Daniel Touriño y Xoán Castaño, junto a dos compañeros del primero y otros dos del segundo, podrán escenificar una moción de censura que coloque al socialista disidente como tercer alcalde vikingo en este mandato. Otra cosa es que lo haga siendo aún representante socialista en la Corporación o bien como tránsfuga, ya que la agrupación local del PSOE no tardará en expulsarlo a él y a los otros dos “díscolos” para que se pasen al grupo mixto.

“Xoán Castaño costaba al Concello cuando fue alcalde unos 70.000 euros, y lo que yo pretendo con el presupuesto que rechazan es gastar únicamente la tercera parte y distribuirla entre los tres grupos que conforman la Corporación”

Alberto García - Alcalde de Catoira

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García pide al partido que ponga orden, se hace fuerte y garantiza que no va a dimitir

Ante este panorama, Alberto García exige al PSdeG-PSOE que ponga orden y adopte medidas contra Daniel Touriño y los otros dos concejales que maniobran junto al BNG, “que lleva treinta años perdiendo elecciones”, para presentar una moción de censura y desbancarlo.

El alcalde socialista de Catoira a su llegada al salón de sesiones para dar comienzo al pleno, ayer. M. Méndez

Considera que los aún socialistas Daniel Touriño, Purificación Quintas y Roberto Bouzón, que no tardarán en ser expulsados de la agrupación local, “están haciendo el juego sucio para el Bloque”.

Como también cree que “lo único que buscan es llegar al poder a toda costa y sin esperar a que les toque el turno en las urnas, de forma democrática”.

El coste de Xoán Castaño

Insiste el alcalde en que “el problema de todo esto es que Xoán Castaño costaba al Concello cuando fue alcalde unos 70.000 euros, y lo que yo pretendo con el presupuesto que rechazan es gastar únicamente la tercera parte y distribuirla entre los tres grupos que conformamos la Corporación”.

Lo que sucede, enfatiza el primer edil vikingo, es que “no les interesa aprobar ese nuevo presupuesto porque prefieren que sigan consignados los 70.000 euros y así cobrarlos ellos si prospera la moción de censura y llegan a la Alcaldía”.

Tras recordar que él no cobra como alcalde, porque está jubilado y ha renunciado a hacerlo, lamenta que los que son aún sus compañeros de partido actúen “de forma cobarde” y “en contra de los intereses de los vecinos y de la agrupación local, que me apoya plenamente y no comparte, en absoluto, este pacto con el BNG para apartarme de la Alcaldía”.

“No les interesa aprobar el nuevo presupuesto porque prefieren que sigan consignados los 70.000 euros y así cobrarlos ellos si prospera la moción de censura y llegan a la Alcaldía”

Alberto García García - Alcalde de Catoira y portavoz del PSdeG-PSOE

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Culpa directamente a “algunos dirigentes comarcales y provinciales”

Dicho lo cual, apostilla que quienes le “hacen la cama” son “algunos dirigentes comarcales y provinciales”, entre los que, considera, se encuentra el diputado vilagarciano Julio Torrado, aunque esta vez evitó nombrarlo.

Por eso les recuerda que “cuando nacieron algunos de esos que quieren actuar desde un despacho, sin conocer la realidad de cada pueblo”, él ya se dedicaba a la política. Y no solo eso, sino que “fuí uno de los fundadores del PSdeG en la provincia”.

Alberto García e Iván Caamaño en el pleno en el que el socialista recuperó la Alcaldía, hace un año. Noé Parga

Razones más que suficientes, a juicio de Alberto García, “para seguir luchando por Catoira sin dejar que alguien de fuera, unos recién llegados y miembros de otro partido traten de hacer un sucio juego político para atacarme personalmente y acabar con el PSOE local”. Y también razones para que el aún alcalde del municipio vikingo advierta a sus detractores: “No voy a dimitir, bajo ningún concepto”.

Xoán Castaño (BNG): "García cree que el Concello es su leira"

Precisamente eso, que dimita, es lo que desea Xoán Castaño, quien reconocía ayer la existencia de conversaciones con los ediles del PSOE para presentar la moción de censura, alegando que “García cree que el Concello es su ‘leira’ y quiere gobernarla como si fuera su propiedad, a pesar de que por dignidad y ética política tendría que dimitir, ya que no solo la mayoría de la Corporación votó en contra de sus presupuestos, sino que la mayoría de su grupo no está de acuerdo con él”.

El exalcalde nacionalista Xoán Castaño. Iñaki Abella

El nacionalista esgrime, también, que García “presentó el presupuesto por un pacto con el PP y sin contar con nadie más”, a lo que añade que ahora “está claro que con Alberto García no tenemos nada que negociar”, pues “llevamos mucho tiempo sufriendo desde la oposición su forma de actuar”.

“No se puede pretender llegar a la política para tener un puesto de trabajo, sino que hay que tenerlo antes de entrar en política”

Xoán Castaño - Exalcalde y jefe de filas el BNG vikingo

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Así las cosas, tras asegurar que el BNG y la parte del PSOE que quiere cargarse a García tienen “mucho apoyo externo” en esta causa, el exalcalde espeta que “no se puede pretender llegar a la política para tener un puesto de trabajo, sino que hay que tenerlo antes de entrar en política”.

Al tiempo que indicaba esto, que no debe referirse a Alberto García, ya que este está jubilado, Castaño cargaba las tintas contra el conservador Iván Caamaño, diciendo que “quiere escalar y gobernar demasiado rápido”.

El nacionalista, que en 2019 pasó a ser alcalde por la puerta de atrás gracias, precisamente, al PP de Caamaño, ya que no había ganado las elecciones, aprovecha para negar que haya cobrado las cantidades económicas a las que alude reiteradamente Alberto García.

Representantes nacionalistas y críticos del PSOE. Noé Parga

Al hacerlo llega a comparar el comportamiento del regidor con el de “la mafia”, puesto que “hay documentos donde se modifican a mano las nóminas escribiendo por encima de ellas”. Aunque, a preguntas de FARO, declinó desvelar si presentó denuncia judicial o policial por ese presunto delito de falsedad documental, limitándose a decir que colgó las nóminas supuestamente manipuladas en las redes sociales.

Iván Caamaño: “Estamos trabajando por y para los catoirenses”

Nada que ver este planteamiento con el de Iván Caamaño. El líder de los conservadores vikingos explica que su grupo apoyó tanto la cuestión de confianza planteada por el alcalde como el presupuesto al que estaba vinculada “porque fue realizado con las aportaciones del PP, ya que hemos estado trabajando duro y colaborando con el gobierno local durante el último año".

De ahí que, añade, "acudiéramos a diversos departamentos de la Xunta para conseguir inversiones” y hacer realidad el documento económico.

"La asignación que tenía Xoán Castaño cuando fue alcalde se divide ahora en tres partes, una para cada grupo político de la Corporación, y ni siquiera teníamos porque aceptar esa asignación si el presupuesto saliera adelante”

Iván Caamaño - Líder del PP de Catoira

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El mismo que ha sido rechazado por los críticos del PSOE y el grupo del BNG “alegando que están en contra de supuestas dedicaciones remuneradas destinadas al PP, cuando eso es rotundamente falso”, replica Caamaño.

Lo que plantea el presupuesto utilizado como excusa para impulsar la moción de censura es “que la asignación que tenía Xoán Castaño (BNG) cuando fue alcalde se divide ahora en tres partes, una para cada grupo político de la Corporación, y ni siquiera teníamos porque aceptar esa asignación si el presupuesto saliera adelante”, reflexiona el popular.

"Mejoras para el pueblo"

Lo que quiere decir es que “no se trataba de tener dedicaciones exclusivas ni nada parecido, sino de sacar adelante unos presupuestos que eran muy positivos para la gente de Catoira, ya que iban a permitir realizar asfaltados, aceras, labores de limpieza y todo aquello que la gente nos fue pidiendo en este año que hemos estado trabajando en el Concello”, a pesar de estar en la oposición.

“No se trataba de tener dedicaciones exclusivas ni nada parecido, sino de sacar adelante unos presupuestos que eran muy positivos para la gente de Catoira"

Iván Caamaño - Portavoz del PPdeG en Catoira

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Tras insistir en que “era un presupuesto muy necesario para el pueblo”, Iván Caamaño se refiere a la postura de los críticos del PSOE. “No entiendo ese interés por llegar al sillón de Alberto García sin pasar por las urnas –reflexiona–, por eso les recomiendo esperar estos dos años que restan de mandato, presentarse a las elecciones y ganarlas democráticamente en lugar de poner estos obstáculos que lo único que buscan es obstaculizar el Concello”.

Los concejales el PP vikingo. Iñaki Abella

No se olvida de indicar que cuando negocia y trabaja al lado del PSOE de García lo hace con el apoyo de su partido, ya que “lo que estamos haciendo es trabajar por y para los catoirenses, de ahí que hayamos conseguido un montón de proyectos”.

“No entiendo ese interés por llegar al sillón de Alberto García sin pasar por las urnas"

Iván Caamaño - Partido Popular de Catoira

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Caamaño termina diciendo que “en Catoira no hay mayorías absolutas y es necesario que los partidos políticos se comuniquen y se entiendan; es lo que pedimos al principio al BNG y este grupo no lo supo entender, mientras que ahora parece que Alberto García sí lo hace”.

El PSdeG-PSOE, obligado a intervenir en un sentido u otro

Daniel Touriño, el edil socialista que encabeza la rebelión en su partido tratando de cargarse a su líder, Alberto García, para convertirse en el nuevo alcalde de Catoira, asegura que los pasos que está dando en esa dirección son conocidos en la cúpula de su partido y tienen su apoyo. Es decir, que según sus palabras, los barones del PSdeG-PSOE avalan el ataque fratricida y la moción de censura contra Alberto García.

De ser así, estarían tratando de cargarse al que fue uno de su buque insignia durante cuatro décadas. De no ser cierto, los máximos responsables socialistas tendrán que mediar e incluso apartar del partido a Touriño y los otros dos críticos.

Lo que está claro es que con algunos de sus barones maniobrando en la sombra desde hace más de un año, el PSdeG-PSOE no puede permanecer por más tiempo en un segundo plano, y menos después de que tres de sus ediles rechazaran la cuestión de confianza presentada por su propio alcalde.

Al tener que intervenir, si es cierto su apoyo a los tres críticos, el PSOE tendrá que empezar por dirigirse al propio García para pedirle que se aparte, lo cual, según el alcalde, nadie hizo. Aunque de poco habría servido, ya que el veterano político va a pelear hasta su último aliento para defender lo que ganó en las urnas. De ahí que Daniel Touriño insista en su estrategia de torpedear al primer edil desde dentro de su propia casa.

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