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BNG y críticos del PSOE afianzan su estrategia para derrocar al alcalde (socialista) de Catoira

La llegada de Alberto García al salón de plenos, antes de perder la cuestión de confianza.

La llegada de Alberto García al salón de plenos, antes de perder la cuestión de confianza.

Si nada lo remedia, Catoira tendrá nuevo alcalde dentro de, aproximadamente, un mes. Y de ser así se convertirá en el tercero en el plazo de dos años, desde las últimas elecciones municipales.

Ese, un mes, es el plazo que marca la ley para que los tres ediles del BNG y los tres del PSdeG-PSOE que han traicionado a su jefe de filas se pongan de acuerdo para presentar una moción de censura.

Trabajan en ello desde hace tiempo con la intención de que uno de ellos, el aún socialista Daniel Touriño, tome el bastón de mando y aparte del sillón de la Alcaldía al que sigue siendo su jefe de filas, Alberto García García.

Siguiendo escrupulosamente la estrategia marcada por los socialistas "díscolos" y los nacionalistas, parece que todos ellos respaldados por los barones de sus formaciones, esta mañana se dio un paso definitivo para ello, ya que esos seis ediles rechazaron la cuestión de confianza que el alcalde García presentó a la Corporación, vinculándola a la aprobación del presupuesto municipal.

Los concejales socialistas contrarios a su jefe de filas, en el pleno de esta mañana. M.M.

Ese tándem formado por BNG y tres socialistas volvió a rechazar el documento económico al hacer lo propio con la cuestión de confianza, abriendo así las puertas a la moción de censura que tanto desean.

García, contra las cuerdas

Con ese pacto disfrutan de una mayoría absoluta que les permite poner contra las cuerdas al veterano alcalde socialista, al que solo queda un compañero de filas que lo respalde. Y como se vió en la votación de la cuestión de confianza, eso no le sirve de nada. Ni siquiera contando con el respaldo que han vuelto a darle los tres ediles del PP que lidera Iván Caamaño.

De pie: Alberto García (izq.) y los ediles del BNG. M.M.

En definitiva, que García no puede salvar los muebles, salvo que su partido tome cartas en el asunto, y Daniel Touriño sigue maniobrando para desbancarlo, a pesar de que fue el propio líder socialista al que ahora quiere cargarse quien lo metió en la lista.

Dicho de otro modo, que Touriño, quien asegura tener el respaldo de la cúpula del PSdeG-PSOE, negocia para llegar a gobernar con el BNG de Xoán Castaño, el mismo que fue alcalde de Catoira durante el primer año de mandato gracias a los votos que le dio entonces el PP.

Gestos para la galería

Aquella extraña coalición inicial que, supuestamente, tanto había disgustado a los líderes gallegos de BNG y PP, aunque en realidad no tuvo consecuencia alguna y todo el enfado se quedó en un gesto para la galería, sirvió para apartar a García de la Alcaldía en la primera sesión de investidura, a pesar de que había ganado las elecciones.

Daniel Touriño y su compañera de partido también crítica con García, Purificación Quintas, tras el pleno. M.M.

Un año después, ya en plena pandemia, el PP de Iván Caamaño dio la vuelta a la tortilla y, arrepentido de lo que había hecho al principio poniendo a Castaño como alcalde, logró cargarse al nacionalista para poner en la Alcaldía a Alberto García.

La fallida moción de censura anterior

Primero se intentó con una alianza entre PSOE y PP para presentar una moción de censura contra el BNG. Pero aquel movimiento estalló en mil pedazos, precisamente porque Daniel Touriño y sus socios críticos querían que éste y no García se convirtiera en alcalde, por eso dieron marcha atrás en el último momento. De ahí que la moción de censura no llegara a presentarse, dado que parte de la estrategia que se habían marcado el nacionalista Xoán Castaño había presentado su dimisión.

Los ediles el PP, antes el pleno. M.M.

Pero, legalmente, Daniel Touriño no podía tomar el mando si García no lo dejaba, de ahí que fuera este último quien acabó imponiéndose en la segunda sesión de investidura, recuperando así el bastón que le habían arrebatado.

No obstante, aquello dejaba claro que el veterano alcalde (cuatro décadas a sus espaldas en la política local) no tenía el apoyo de tres de los cinco ediles con que cuenta su PSOE. 

El BNG ha introducido una "bomba de relojería" en la casa socialista

Quiérase o no, era el principio de la alianza entre los socialistas críticos, que no quieren esperar a las próximas elecciones para tomar el relevo de García, y los nacionalistas de Xoán Castaño, quienes tanto si logran derrocar otra vez al líder del PSOE como si no, ya se han apuntado un tanto, como es el haber torpedeado desde dentro la casa socialista, ahora mismo herida de muerte.

Dimite el alcalde de Catoira y se suspende el pleno de la moción de censura Manuel Méndez

En resumen, que en un mes Daniel Touriño y Xoán Castaño, junto a dos compañeros del primero y otros dos del segundo, podrán escenificar una moción de censura que coloque al primero de ellos como tercer alcalde vikingo en este mandato. Otra cosa es que lo haga siendo aún representante socialista en la Corporación, ya que la agrupación local no tardará en expulsarlo a él y a los otros dos “díscolos” para que se pasen al grupo mixto. 

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