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Nestlé declara la guerra a los gases de efecto invernadero desde Pontecesures

La fábrica de Nestlé en Pontecesures, situada a orillas del río Ulla.

La fábrica de Nestlé en Pontecesures, situada a orillas del río Ulla.

Sus factorías en La Penilla (Cantabria), Sebares (Asturias) y Pontecesures son las tres elegidas en España por la multinacional láctea Nestlé para aplicar su plan de lucha contra el cambio climático y lograr el objetivo “cero emisiones” de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en el horizonte de 2050.

De este modo, la fábrica pontecesureña, una referencia indiscutible en el país para la compañía gracias a su producción de leche condensada “La Lechera”, vuelve a ocupar un lugar destacado en sus planes de innovación y desarrollo.

Ni que decir tiene que el desarrollo de un proyecto más en la planta situada a orillas del Ulla constituye un motivo más de fortalecimiento y consolidación de la misma, lo cual goza de vital importancia en tiempos de crisis como los actuales.

Sobre todo, para sus trabajadores directos y las granjas que le aportan la leche necesaria a diario para elaborar sus productos.

Precisamente esas granjas son las destinatarias de este nuevo plan de acción contra el cambio climático; un proyecto que se suma a otros desplegados en los últimos años, entre ellos el referido a la utilización de plásticos reciclados en los envases o el tendente a evitar el envío de residuos a vertederos.

Imagen de archivo de las instalaciones pontecesureñas. Iñaki Abella

En la sede central de Nestlé España dicen ser conscientes de que “el cambio climático plantea un gran riesgo para el futuro de la alimentación”. Y es por ello que la compañía se ha comprometido a “reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la mitad en 2030 y alcanzar las cero emisiones netas en 2050”.

Así las cosas, para “reducir drásticamente” las emisiones que se generan “desde la granja hasta la mesa”, en el próximo lustro invertirá a nivel mundial 3.200 millones de francos suizos.

“Las prácticas más intensivas se convertirán en una agricultura regenerativa que no solo beneficiará a la naturaleza, sino que mejorará los ingresos de los agricultores"

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La agricultura regenerativa

Gracias a este desembolso podrán ejecutarse proyectos y sistemas capaces de “acelerar el trabajo contra el cambio climático y conseguir las cero emisiones netas, impulsando, además, la agricultura regenerativa en toda la cadena de suministro de la compañía”.

Hay que tener en cuenta que más de dos terceras partes de las emisiones de Nestlé a nivel global “provienen de la producción de ingredientes agrícolas que utiliza y que obtiene de las 500.000 granjas con las que trabaja de forma directa y de otros 4,5 millones de explotaciones”, que contrata a través de proveedores de todo el mundo.

Con el propósito de reducir este tipo de emisiones pretende transformar el modo de producir materias primas, lo cual es tanto como decir que “las prácticas más intensivas se convertirán en una agricultura regenerativa que no solo beneficiará a la naturaleza, sino que mejorará los ingresos de los agricultores”.

La multinacional apuesta por mejorar las prácticas veterinarias. Nestlé España

Mayor atención al cuidado de las vacas

Dicho de otro modo, que se abre la puerta a iniciativas agrícolas que, por ejemplo, potencien el uso de alimentos locales o presten mayor atención al cuidado de las vacas mediante la mejora de las prácticas veterinarias. 

Para avanzar en todo ello se seguirán tres líneas maestras, como son conseguir cero emisiones netas en las granjas lecheras, impulsar suelos saludables y obtener cacao y café de origen sostenible.

Respecto a lo primero, que es lo que interesa en la factoría de Pontecesures, la compañía ya trabaja con la Fundación Global Nature, dedicada a la protección de la naturaleza, “con el objetivo de reducir en un 20% las emisiones asociadas a las granjas que conforman el ‘radio lechero’ en 2030 y alcanzar las cero emisiones netas en 2050”. 

Proyecto piloto

Por el momento han empezado a trabajar en “un proyecto piloto que se desarrollará en 16 granjas, donde se medirán las emisiones que generan cada una de ellas y se revisarán las buenas prácticas realizadas para reducir las mismas”. El siguiente paso será la creación de “un catálogo de medidas de mitigación a implantar de forma progresiva en las cerca de 250 granjas ubicadas en la Cornisa Cantábrica que proveen de leche a la empresa”.

La fábrica de Nestlé en Pontecesures. FdV

Ya a partir del año que viene empezará a desarrollarse esta iniciativa en el resto de las explotaciones del “radio lechero”, indican en Nestlé España, antes de insistir en que “los productos lácteos y sus alternativas de origen vegetal son fundamentales” para su futuro. Y de ahí su apuesta por “desarrollar alimentos que sean beneficiosos para las personas y el planeta”. 

Francia, Marruecos, Alemania, Suiza y Reino Unido

Al tiempo que desarrolla este modelo en España, y antes de exportarlo a países como Francia, Marruecos o Alemania, la empresa sigue desmenuzando los datos obtenidos con experiencias similares ejecutadas ya en Suiza y Reino Unido, “donde se han conseguido resultados positivos en reducción de las emisiones de carbono en más de 220 granjas lecheras”. 

Imágenes que forman parte de la historia de Nestlé en Pontecesures. Nestlé

Iniciativas como esta se suman, como se indicaba al principio, a proyectos como el de “cero residuos a vertederos”, aplicado en sus diez fábricas españolas y centrado en el análisis y caracterización de los desperdicios, la correcta segregación de los mismos y la optimización de los flujos internos y externos para darles una segunda vida. 

Baste como ejemplo decir que en 2010 las factorías de la compañía producían unas 3.380 toneladas de residuos enviados a vertedero, reduciéndose esa cifra a cero el año en una década. 

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