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La aparición de avisperos de velutina enterrados alerta a los especialistas

Dos hombres fallecieron en Galicia este mes a consecuencia del ataque de este insecto

La colocación de uno de los artefactos, en un arbusto.

La colocación de uno de los artefactos, en un arbusto. // Iñaki Abella

Dos personas han muerto en GaliciaDos desgracias que ponen el foco de nuevo en el peligroso insecto invasor, contra el que la Mancomunidade do Salnés ha seguido luchando en plena pandemia de coronavirus. Los dos operarios que trabajan para el ente comarcal admiten su preocupación porque cada vez se encuentran más avisperos enterrados u ocultos entre la hierba.

"Son los nidos más peligrosos", afirma José María Pedrouzo, uno de los técnicos. Porque con estas colmenas no basta con la recomendación de echar un vistazo a la parcela antes de trabajar. Al estar escondidos entre la maleza o directamente enterrados, cualquier agricultor podría tener un disgusto con uno de ellos al desbrozar o preparar la tierra Ni siquiera es necesario pisar el nido o pasarle por encima con el tractor. La vibración de la maquinaria agrícola en el terreno puede ser suficiente para que las avispas entiendan que están siendo agredidas, y pasen al ataque.

La Mancomunidade do Salnés cuenta desde hace dos años y medio con un servicio propio de control de la "vespa velutinaque funciona en la práctica totalidad de la comarca. El servicio empezó a funcionar este año más tarde de lo deseado por los especialistas debido al estado de alarma.

Pero a mediados de abril empezaron a trabajar los dos técnicos. "No podíamos esperar más -explica el gerente de la Mancomunidade, Ramón Guinarte-. Si esperásemos más ahora nos encontraríamos con muchísimos más nidos primarios, estaríamos desbordados".

Desde entonces, los dos trabajadores instalaron un millar de trampas y han retirado unos 30 avisperos primarios. Un aspecto que preocupa mucho a la Mancomunidade es la aparición de más colmenas en el suelo. "Cuando la avispa velutina llegó, hacía sus nidos en las zonas altas de los árboles -plantea Guinarte-. Poco a poco, empezamos a encontrarlos en zonas más bajas y ahora los estamos viendo enterrados. Ese sí que es un problema grave, porque no hay manera de verlos". Por ello, los especialistas recomiendan nuevas medidas de prevención, pues ya no llega con echar un vistazo rápido.

Pedrouzo argumenta que, "aunque resulte bastante incómodo", lo que recomiendan a quienes vayan a desbrozar o trabajar en zonas con vegetación alta es, "ir lo más tapados posible" para evitar al máximo posible las picaduras. "Es recomendable llevar cazadora, con el cuello levantado, unos guantes de cuero, pantalones largos y cubrir la cabeza con un sombrero de ala ancha y una pequeña red que evite el paso de las avispas hasta la cara". De ese modo, en caso de ataque, la persona dispondría de tiempo para escapar sin sufrir demasiadas picaduras, remacha el técnico de la Mancomunidade do Salnés.

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