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Medicina deportiva

Fascitis plantar: una lesión muy dolorosa cada vez más común

La moda del 'running', entre otros deportes de alto impacto, ha provocado un aumento de esta dolencia

Los deportes de impacto pueden sobrecargar los pies. Shutterstock

Hacer deporte es una de las aficiones más extendidas entre los españoles. En los últimos años, la popularización de modalidades como el 'running', el pádel o el tenis han hecho crecer el número de practicantes. Pero, como toda actividad física, también tienen sus riesgos. Una de las lesiones que cada vez tratan en mayor medida los fisioterapeutas es la denominada fascitis plantar, que produce un persistente dolor en toda la base del pie y puede contribuir a agravar otras dolencias en distintas zonas de la columna vertebral.

La fascitis se caracteriza por una "inflamación" de la fascia, un "tejido conjuntivo sumamente fibroso y fuerte" distribuido -especial pero no únicamente -a lo largo de la planta del pie y que ejerce como sostén para soportar todo el peso del cuerpo, explica el fisioterapeuta Jesús Reyes, vocal del Consejo General del Colegio de Fisioterapeutas de España. Se compone básicamente de colágeno y se presenta como la 'piel' del músculo que absorbe todo el impacto de la pisada cuando el deportista corre o salta.

Infografía: Izaskun GaraizabalEste tejido posee gran elasticidad, pero su desgaste aboca a padecer el riesgo de que desemboque en una inflamación que, en caso de persistir, "puede ser crónica, convirtiéndose en una lesión muy costosa de recuperar", subraya el fisioterapeuta. El hecho de que cada vez personas inicien su entrenamiento deportivo de una manera casi inmediata a salir de su trabajo, sin realizar el preceptivo calentamiento, está provocando que crezca la incidencia de esta lesión, que afecta sobre todo a aquellas especialidades de alto impacto para las articulaciones que, como el 'running', tengan en la pisada o en el salto -caso del pádel, el tenis o el baloncesto-, una de sus acciones más repetidas.

"Los problemas suelen llegar cuando no estiramos después de hacer deporte y la musculatura se enfría"

Jesús Reyes, vocal del Consejo General del Colegio de Fisioterapeutas de España

No obstante, Reyes también destaca que la fascitis plantar la padecen muchas mujeres que emplean tacón alto en su calzado cotidiano, ya que la musculatura de la fascia se ve "acortada", generando una rigidez y un desgaste. En cualquier, de no tomar medidas de forma rápida, la pequeña molestia puede transformarse en todos los casos en un dolor "agudo y limitante" que, en caso de cronificarse, implica una lesión "muy costosa de recuperar", con tratamientos combinados de fisioterapia y fármacos antiinflamatorios que pueden extenderse hasta año y medio. "Cualquier deporte de impacto, como el 'running' o el pádel, tienen el riesgo de una fascitis plantar", subraya el fisioterapeuta.

Para conocer mejor nuestros pies, se recomienda hacer un estudio médico de la pisada. Shutterstock

De manera adicional, la fascitis plantar puede traer consigo una "cadena ascendente" de dolor que se transmite a zonas de la columna vertebral, como la lumbar y la cervical, lo que agrava enfermedades previas como la lordosis, la curvatura de la espalda en estos espacios, o la cifosis, que hace que la columna se eche hacia adelante. Además, y aunque es menos frecuente, también existe la denominada fascia toracolumbar, que recubre los músculos de la parte inferior de la espalda y que, en caso de contractura, puede producir dolor al caminar.

Miles de españoles salen a las calles cada día a practicar 'running', una especialidad que gana adeptos pero que requiere ciertos conocimientos tanto a la hora del calentamiento previo como de la recuperación posterior. Son dos fases fundamentales a la hora de evitar cualquier riesgo en la fascia, indica el representante del Consejo del Colegio de Fisioterapeutas. "Los problemas suelen llegar cuando no estiramos después de hacer deporte y la musculatura se enfría. Es importante abordar las molestias en su fase aguda", dice Jesús Reyes, que recomienda hacer un estudio médico de la pisada para saber si es pronadora -con tendencia a la desviación del pie hacia su zona interna- o supinadora -desviación externa- y ver si procede alguna plantilla correctora. Más adelante, si las molestias no cesan, aconseja acudir al fisioterapeuta, que puede desarrollar diversos tratamientos. Uno de ellos es la denominada terapia miofascial, masajes para relajar la musculatura de la fascia plantar.

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