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Los contagios se acercan al pico tras la gripalización, pero Rueda descarta medidas

Galicia registra 1.771 contagios de COVID, la segunda cifra más alta desde el cambio de protocolo | Los casos activos han aumentado un 63 por ciento desde el inicio de junio

Toma de muestra para un test de COVID-19 antes de la "gripalización". R.E. MADRID| Brais Lorenzo

En Galicia se reportaron ayer 1.771 contagios de COVID-19, la cifra diaria más alta desde el 30 de abril, que con 1.812 nuevas infecciones marcó el pico tras la “gripalización” del seguimiento del COVID-19. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, señaló que este aumento en la transmisión del coronavirus demuestra que la enfermedad “sigue entre nosotros”, aunque precisó que no prevé imponer nuevas medidas de prevención. Ni siquiera aconsejó que se lleve mascarilla en interiores, como sí han hecho las autoridades sanitarias en las comunidades de Cataluña y Madrid.

En su comparecencia posterior a la reunión de la Xunta, Rueda admitió que el número de 1.771 positivo en la última jornada es un “toque de atención” para no pensar que el COVID-19 “pasó”. Atribuyó el aumento de contagios a eventos puntuales como las fiestas de San Xoán, el inicio de las vacaciones escolares y los viajes de los jóvenes, y aseguró que se está haciendo una “monitorización” de los casos, por lo que si hubiese que volver a imponer restricciones “se haría” aunque, por el momento, no es el caso.

Según Rueda, los expertos sostienen que Galicia no se encuentra en un punto de transmisión que haga necesario retomar el comité clínico.

Dado que solo se mide la incidencia acumulada en mayores de 60 años es imposible saber con cierta exactitud el grado de transmisión entre la población general. Sin embargo, si nos fijamos en el ejemplo de la ola de ómicron, en enero, cuando la incidencia en mayores de 80 años superaba el millar de casos por 100.000 habitantes a 14 días, como ocurre actualmente, el dato para la franja de edad entre 12 y 19 años rozaba los 6.000. Es evidente el alto número de contagios, impulsados en parte por las subvariantes BA.4 y BA.5, pero no se dispone de un indicador fiable.

Los casos activos de COVID-19 suman tres jornadas consecutivas en ascenso y repuntan a 13.710, que constituyen 1.298 más que la jornada anterior. El jueves pasado había 11.954 infecciones activas.

Según los datos actualizados este jueves por la Consellería de Sanidade, con registros hasta las 18.00 horas del miércoles, aumentan a 21 los pacientes en uci –uno más– y descienden a 599 los hospitalizados en otras unidades –31 menos–. Respecto al primer día del mes, al cierre de junio los casos activos han aumentado un 63 por ciento, los contagios diarios un 103% y los positivos en planta hospitalaria un 33%, mientras que la cifra de pacientes positivos en uci permanece casi sin variación (de 22 a 21).

Simón Espinosa

Las víctimas de la pandemia de la COVID-19 en Galicia registradas en la web del Sergas aumentan a 3.597 al haber notificado ayer la Consellería de Sanidade tres fallecimientos.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, reconoció ayer que hay una tendencia general de ascenso de casos, pero aseguró que España cuenta con “un nivel de protección adecuado”, ya que –recordó– el 92,7% de la población mayor de 12 años tiene la pauta de vacunación completa y en torno al 55% tiene administrada la dosis de refuerzo.

Aseguró que, pese a la mayor circulación del virus, hay una estabilización en cuanto a la gravedad de los casos y a la ocupación de las ucis, y subrayó que la estrategia actual del Gobierno pasa por la monitorización constante de los indicadores más sensibles.

Achacó el colapso de las urgencias en algunas comunidades a la época estival y al comienzo de las vacaciones de la plantilla e hizo una llamada a la prudencia para “poner a raya al virus”.

En relación a la cuarta dosis, avanzó que, a falta de decidir cuándo comenzará la campaña, “el planteamiento que está sobre la mesa pasa por vacunar a personas mayores de 80 años y a residentes”.

Portugal

El Gobierno de Portugal anunció ayer que dejará de ser obligatorio el certificado digital COVID para entrar al país y que la cuarentena para los contagiados pasará de siete a cinco días.

La mascarilla sólo es obligatoria en centros sanitarios, residencias y en el transporte público, después de que el Ejecutivo luso acabase con su uso en el resto de espacios interiores el pasado 22 de abril.

Portugal registra en este momento una “reducción significativa” del número de los casos de COVID, a pesar de que mantiene un número de muertes elevado, apuntó la ministra de Presidencia lusa, Mariana Vieira da Silva.

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