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Arponen: “Los procesados dañan nuestra microbiota y favorecen enfermedades”

La doctora y escritora defendió que “tener una salud óptima hoy en día cuesta esfuerzo pero no dinero” | Alertó sobre cómo las etiquetas ‘healthy’ o ‘light’ son “disfraces”

Sari Arponen fue presentada por Federico Mallo. |   // RICARDO GROBAS

Sari Arponen fue presentada por Federico Mallo. | // RICARDO GROBAS

La micriobiota es una de las palabras del momento pero si apartamos los focos encontraremos en ella claves para la salud. Así lo defendió ayer la doctora Sari Arponen quién subrayó en Club FARO que “los alimentos procesados dañan nuestra microbiota y favorecen enfermedades”.

En su charla, hizo referencia a estudios que indican que a mayor uso de aditivos y alimentos ultraprocesados, “más enfermedades autoinmunitarias aparecen en la población”.

Arponen –que fue presentada por Federico Mallo, catedrático de Fisiología-Endocrinología— presentó su libro “¡Es la micriobiota, idiota!, de Alienta Editorial. En el mismo, tal y como recoge se nos invita a descubrir “cómo la salud depende de los billones de microorganismos (microbiota) que habitan en el cuerpo”.

En su charla, también se refirió a los aditivos: “Dicen que no pasa nada, que son todos superseguros. En la mayoría de las ocasiones han sido testados para que no hagan daño a la célula humana pero aunque no les hagan daño a nuestras células sí pueden hacérselo a nuestra micriobiota, al igual que ocurre con los edulcorantes artificiales que favorecen la aparición de una microbiota con un perfil obeso”.

En este punto, aconsejó tener cuidado con las etiquetas de alimento healthy o light. “Pueden utilizar cualquier palabra en inglés para disfrazarlo pero esos no son alimentos; son productos ultraprocesados”, advirtió.

Pero no quedaron ahí sus advertencias, también tuvo tiempo para lanzar sus flechas contra el abuso de ciertos medicamentos como los antibióticos. En adición, apuntó especialmente contra el omeprazol, “mal llamado protector gástrico. Mucha gente –criticó– lo toma años y años y nadie se lo quita porque cambia la fisiología gástrica y una vez hace eso es casi imposible dejar de tomarlo y tampoco se puede retirar de golpe”.

Otros medicamentos que como este y los antibióticos pueden acabar dañando la micriobiota y que acabaron citados por Arponen fueron el paracetamol, los antiinflamatorios, los fármacos hormonales, las benzodiacepinas (para dormir), los antidepresivos o corticoides.

Pero no solo las medicinas influyen, la edad, el sexo y la etapa de madurez de la mujer, por ejemplo, también contribuyen a los cambios de la microbiota, según expuso la doctora, especialista en Medicina Interna. De hecho, indicó que “es posible que mujeres con alteraciones en la microbiota intestinal tengan reglas más doloras”.

Sari Arponen aprovechó para indicar que “vivimos en un entorno en el que nos enfermamos; la falta de naturaleza enferma”.

Asimismo, resaltó que “tener la salud óptima hoy en día cuesta esfuerzo pero no dinero” ya que requiere una cuidada alimentación, una vida con el estrés reducido, la realización de ejercicio físico y respetar los ritmos circadianos.

Su libro “¡Es la microbiota, idiota! fue presentado por ella a lo largo de la charla. La obra, curiosamente, arraca con un lazo con Galicia que los lectores pronto descubren. En las primeras páginas, la autora nos arrastra hasta el 30 de noviembre de 2018 cuando se encontraba en un hotel de Santiago de Compostela tras volar a Vigo.

En ese momento, siente que está a punto de ponerse enferma y toma varias cápsulas de cepas de lactobacilos y bifidobacterias (L. reuteri, B. lactis y B. longum, entre otras) convencida de que “mis pequeños amigos lucharán contra los virus esta noche (...) Al día siguiente, no queda rastro de mi catarro y culmino la jornada con éxito”, impartiendo un curso.

En la obra, asegura que “los descubrimientos sobre la microbiota constituyen una de las mayores revoluciones de la historia de la ciencia y la medicina”.

La microbiota incide en lucir una piel joven y sana pero también, por ejemplo, en fallos a veces de la memoria, kilos de más de los que no nos podemos deshacer, ansiedad, enfermedad autoinmune, dermatitis atópica...hinchazón de tripa después de comer.

Veinte años de experiencia científica al servicio de la formación y divulgación

Sari Arponen es experta en micriobiota pero de las avaladas por una carrera científica. En su caso, es especialista en Medicina Interna, profesora universitaria y doctora en Ciencias Biomédicas. Mucha gente la conoce por ser uno de los tres pilares de Slow Medicine Revolution, “una plataforma de divulgación sobre salud y estilo de vida con perspectiva evolutiva”, según señala su propia web slowmedicinerevolution.com. En esta iniciativa, Sari Arponen aporta su saber junto a la doctora África Villarroel y la médico Susan Judas. Aunque se licenció en Medicina en la Universidad de Murcia, la conferenciante de ayer del Club FARO pronto puso rumbo a Madrid sin dejar nunca de mejorar su formación. En la capital española fue donde se especializó en Medicina Interna en el Hospital Princesa. Posteriormente, realizó un máster en Enfermedades Infecciosas así como otro sobre el VIH, además de un postgrado en Psiconeuroinmunología Clínica por la Pontificia de Salamanca. A lo largo de sus 20 años de carrera ha acumulado una formación que la ha animado a ser divulgadora y dedicarse a la formación con el punto de mira en la microbiota pero también en la medicina evolutiva.

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