DERMATOLOGÍA

Tres razones por las que es importante revisar la piel en otoño (después del caluroso verano)

Los veranos son cada vez más largos por lo que los daños del sol en la piel deben ser revisados

No hay que olvidar que la piel tiene memoria y el daño celular acumulado, especialmente por el sol, acaba pasando factura

Tres razones para acudir al dermatólogo este otoño

Tres razones para acudir al dermatólogo este otoño

Es un hecho que meteorológicamente hablando los veranos son cada vez más largos. Solo tenemos que mirar las previsiones del tiempo para ver que las temperaturas todavía son muy altas lo que sigue invitando a la exposición solar

Y claro, a mayor tiempo de exposición mayores son los efectos perjudiciales para la piel, especialmente si no se ha llevado a cabo una correcta protección. Así, los especialistas consideran que es el momento para ir pensando en realizar una visita al dermatólogo con el fin de revisar la salud de la piel y prevenir posibles enfermedades dermatológicas, así como para instaurar cuidados específicos y mejorar la protección que se le da a la piel durante todo el año. 

Y es que se nos olvida que, la mejor manera de evitar los daños en la piel que genera la cada vez más larga exposición al sol, es incorporar hábitos dermosaludables durante todo el año y realizar revisiones dermatológicas periódicas para asegurar un correcto bienestar de la piel.

Aunque la población está cada vez más concienciada sobre la importancia de mantener unos buenos hábitos de la piel, no hay que olvidar que la piel tiene memoria y el daño celular acumulado, especialmente por el sol, acaba pasando factura. 

Archivo - Mujer mirando manchas, lunares, melanomas en la piel.

Archivo - Mujer mirando manchas, lunares, melanomas en la piel. / DIMID_86 - Archivo

Hay que revisar la piel durante todo el año

Los expertos recomiendan tomar entre 10 y 20 minutos de sol al día, pero, muchas veces, el tiempo de exposición es mucho mayor.

Si a esto le añadimos que la mayor parte de la población española cree que la protección solar solo es una cuestión del verano, los daños en la piel son numerosos: quemaduras en la piel, daño celular y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades, como el cáncer

De hecho, el principal factor de riesgo para el desarrollo de melanoma y otros tipos de cáncer de piel es la sobreexposición a la radiación ultravioleta, así como alerta el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Ante esta situación, la prevención y las revisiones periódicas se vuelven más necesarias que nunca para asegurar una piel saludable. Y, afortunadamente, los avances en el campo de la dermatología tanto para los diagnósticos como para los tratamientos y la prevención son muchos. 

Quemaduras en la piel o daño celular son algunos de los peligros del sol.

Quemaduras en la piel o daño celular son algunos de los peligros del sol. / Adobe Stock.

Elena Luengo, directora de Innovación de Cigna Healthcare en España, afirma que “la revisión de la piel durante todo el año se tiene que convertir en un hábito más de nuestra vida. La alta exposición solar puede favorecer la aparición de lesiones cutáneas, alterar los lunares, provocar quemaduras e, incluso, carcinomas.

En este sentido, la tecnología desempeña un papel fundamental en la prevención de lesiones cutáneas y enfermedades dermatológicas al proporcionar herramientas de diagnóstico, seguimiento y tratamiento más avanzadas, así como al facilitar la educación y la concienciación sobre el cuidado de la piel. Las innovaciones tecnológicas no solo suponen un apoyo para los especialistas, sino también para los pacientes, que obtienen resultados de forma más rápida, cómoda y precisa”.

3 razones para acudir al dermatólogo este otoño

Aprovechando la llegada del otoño, los expertos de Cigna Healthcare detallan tres contundentes razones para acudir a una revisión con el dermatólogo: 

  • Si hay una época del año en la que más expuesta está nuestra piel es durante el verano. Si a eso le sumamos las temperaturas de este mes de septiembre, la exposición se está alargando todavía más, con lo que pueden aparecer alergias y reacciones que hasta ahora no se habían padecido. 

Y es que no debemos olvidar que la exposición a los rayos ultravioleta puede dañar la piel y provocar reacciones adversas, como erupciones, enrojecimiento o descamación.  

Además, hay que tener en cuenta que hay ciertos medicamentos y cosméticos de uso diario que contienen sustancias fotosensibilizantes; de forma que pueden provocar reacciones cutáneas debido a la exposición solar. Por eso, en caso de aparición de alergias, irritaciones o quemaduras, es fundamental acudir a un dermatólogo. 

  • Vigilar las manchas y el aspecto de la piel. Las largas exposiciones a los rayos UV suele provocar la aparición o reaparición de manchas en la piel. Las más comunes son los lentigos solares, o melasmas (manchas irregulares y de tonos más claros), ambos signos de fotoenvejecimiento de la piel. 

Suelen aparecer en las zonas más expuestas del cuerpo al sol, como manos, brazos, cara u hombros. 

Además de estas manchas, es fundamental vigilar cualquier cambio en el tamaño, forma, color o textura de los lunares y las pecas, ya que podrían ser indicativos de problemas de salud, como el melanoma u otro tipo de cáncer de piel. 

Y para poder determinar todo eso, la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) recomienda hacer revisiones periódicas y acudir al dermatólogo para descartar otras patologías derivadas de una sobreexposición solar. 

Los especialistas disponen de tecnología capaz de facilitar el seguimiento y el diagnóstico de este tipo de manchas. 

  • Mayor necesidad de utilizar productos para cuidar la piel. La exposición prolongada al sol puede dejar la piel deshidratada y dañada. Ante la llegada del otoño, es importante proporcionar a la piel la hidratación y los cuidados necesarios para ayudar a reparar cualquier daño causado por el sol. Esto puede incluir el uso de cremas hidratantes, exfoliación suave y productos específicos para cuidar y regenerar la piel.

En este punto, la consulta a un dermatólogo es clave para asegurar que los productos empleados en la recuperación de la piel son los adecuados. Además, gracias a herramientas tecnológicas, como el corneómetro, se puede evaluar fácilmente el nivel de hidratación de la piel y determinar si es necesario tomar medidas adicionales para restaurar la barrera cutánea y la humedad de la piel.