Vicente Gómez Barreiro | Psicólogo clínico

“Cada vez diagnosticamos más casos de autismo en adultos”

“No hay dos iguales... Como en el resto de la población las diferencias individuales lo son todo”

Vicente Gómez Barreiro.   | // FDV

Vicente Gómez Barreiro. | // FDV / Susana Regueira

Visibilizar a las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) y contribuir a promover el ejercicio efectivo de sus derechos. Son los principales objetivos con los que Naciones Unidas estableció cada 2 de abril como Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, una jornada que este año se celebrará bajo el lema #LlamémosloPorSuNombre para hacer ver en especial las características singulares de los afectados por este trastorno de neurodesarrollo, a mayores de continuar insistiendo en la lucha por su integración y el impulso a la investigación.

–¿Qué es el Trastorno del Espectro Autista (TEA)?

–El TEA es un trastorno que afecta a la comunicación, afectividad y movimiento de la persona afectada. En el caso del movimiento, sobre todo estereotipias, a veces formas de andar en los niños, en puntillas. Digamos que esas tres áreas, lenguaje y comunicación, afectividad y movimiento están alteradas.

–¿Existen dos casos iguales?

–No, en el autismo no existen dos casos iguales, hay una línea general con unas características pero en general no, igual que en el resto de la población en el autismo las diferencias individuales lo son todo, son totales.

–¿Influye la herencia familiar?

–Sí, cuando hacemos la historia clínica parece que hay alguna relación, con frecuencia aparecen casos que deberíamos tener en cuenta, casos tal vez no diagnosticados pero sí de conductas de tipo autístico en la familia. Eso sí que parece haber una cierta coincidencia, pero tampoco es que haya una vinculación directa.

–Porque desconocemos el origen

–No lo sabemos, hoy por hoy lo desconocemos. Obviamente tiene que ser algo relacionado con la genética, sí se sabe que están implicados varios cromosomas, pero no podemos decir exactamente cuáles son las causas.

La mayoría tiene una capacidad intelectual suficientemente buena, incluso a veces superior o muy superior a la media, lo que pasa es que sus intereses son muy restringidos

–El índice de fracaso escolar es superior ¿estas circunstancias pueden paliarse o corregirse?

–Es un caso muy peculiar, el autismo en la mayoría de los casos, al menos en muchísimos, aunque no digamos la mayoría, tienen una capacidad intelectual suficientemente buena, incluso a veces superior o muy superior a la media, lo que pasa es que sus intereses son muy restringidos. Es decir, pueden interesarse por una materia en particular y saber todo de ella y el resto de materias que no les gustan las obvian, no tienen interés y consecuentemente o no estudian o no les apetece responder a eso.

–Se habla de que se acompaña con frecuencia de déficit de atención e hiperactividad

–Se habla, sí, de que se acompaña de ese déficit pero yo soy poco partidario de esa idea. Creo más que el niño o los chicos con TEA focalizan su atención en detalles que a los demás no nos interesan, con lo cual a veces aparenta que hay un déficit de atención, pero sería una cuestión de estudiarlo a mayores.

Se habla de que se acompaña de déficit de atención pero soy poco partidario. Creo más que el niño o los chicos con TEA focalizan su atención en detalles que a los demás no nos interesan, con lo cual a veces aparenta que hay un déficit de atención

–¿Cambia la incidencia por sexos?

Históricamente sí se hablaba de que era más frecuente en niños que en niñas pero, cada vez más, veo en la práctica clínica que la distribución está siendo más homogénea, cada vez se iguala más.

–¿Es cierto que cada vez se diagnostican más casos de adultos con autismo?

–Así es, cada vez se diagnostican más casos de autismo en adultos; sobre todo en los casos de autismo de un determinado tipo de grado, que pasaban muy desapercibidos durante mucho tiempo, no se hacían los diagnósticos tempranos de la actualidad y, sí, una vez llegados a la edad adultas estas personas manifiestan unas características que, sí, permiten ser diagnosticados de TEA.

Históricamente sí se hablaba de que era más frecuente en niños que en niñas pero, cada vez más, veo en la práctica clínica que la distribución está siendo más homogénea, cada vez se iguala más

–Estas personas están integradas…

–Sí, pero es una integración muy peculiar. Ellos imitan las conductas aparentemente normales, pero a falta de imitación en muchas circunstancias sociales no saben desenvolverse, digamos como lo haríamos los “normópatas” entre comillas. En las relaciones afectivas, en los matrimonios por ejemplo, se presentan dificultades por ese rasgo autístico de aislamiento, de percepción y comprensión de sus ideas como las correctas, y en general poca necesidad y pocos intereses afectivo-emocionales.