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Los 15.000 más solidarios

Pontevedra lidera la donación de órganos en Galicia, que el pasado año salvaron en la provincia a más de 70 pacientes

Una voluntaria explica los pasos para hacerse donante de órganos. | // RAFA VÁZQUEZ

Más de 15.000 vecinos de la Boa Vila son donantes de órganos, que sumados a las numerosas tarjetas de Vigo sitúan a Pontevedra como la provincia más solidaria de Galicia, ya que este gesto representa “una magnífica alternativa terapéutica para miles de enfermos cada año, y para muchos de ellos incluso es la única posibilidad de seguir con vida”, recuerdan los voluntarios de Adrovi, la asociación de donantes y receptores que ayer celebró en Pontevedra una jornada de divulgación.

La mesa informativa y de captación de donantes de órganos se situó en la plaza de Ourense, acompañando a la unidad móvil de donación de sangre del Sergas. Supuso la vuelta a las calles de los voluntarios tras dos años de parón de estas acciones de sensibilización, que generalmente encabezan pacientes que fueron trasplantados y a los que la pandemia obligó a suspender el grueso de las actividades.

En la mayoría de los casos su inmunidad está muy comprometida por la medicación que reciben y se vieron obligados a pasar la crisis sanitaria prácticamente autoconfinados, lo que repercutió en una significativa caída de las nuevas tarjetas de donantes.

Decenas de pontevedreses se interesaron por hacerse con una tarjeta de donante. Especialmente, el mensaje cala entre la población más joven, a pesar de que Adrovi tiene constancia de personas de 90 años que donaron órganos perfectamente funcionales

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“Tenemos las defensas muy bajas por los tratamientos que tomamos”, explican “y teníamos que andar con mucho cuidado. Está además el miedo que tienes porque, claro, somos inmunodeprimidos y tenemos que tener mucha prevención”.

Por lo que respecta a los destinatarios de la campaña, durante toda la jornada decenas de pontevedreses se interesaron por hacerse con una tarjeta de donante. Especialmente, el mensaje cala entre la población más joven, a pesar de que Adrovi tiene constancia de personas de 90 años que donaron órganos perfectamente funcionales.

Entre los que acuden a estas mesas informativas “hay un poco de todo”, explica Celso García Estévez, presidente de Adrovi, “pero la gente joven responde muy bien, casi más que los mayores, que suelen ser un poquito más reticentes. Y dentro de lo que cabe se van haciendo tarjetas”, a pesar de que la pandemia supuso un gran parón en la incorporación de nuevos donantes.

Rosa María Granero se hizo donante hace 6 años. “Llevo mi carné encima”, explica, “y le he dicho a mi marido y a mi hija que si me muero, antes de nada, donar todos los órganos que puedan valer”

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Otros acudieron simplemente para saludar a sus compañeros donantes. Es el caso de Rosa María Granero Reyes, que explica a FARO que decidió hacerse la tarjeta “porque pensé que sencillamente cuando nos vayamos nuestro cuerpo lo van a comer los gusanos. Y si el día que me vaya algunos de los órganos sirve y una persona se puede salvar gracias a mi y tener unos años más con calidad de vida, pues lo prefiero”.

Rosa María Granero se hizo donante hace 6 años, precisamente durante una acción de concienciación como la que se celebró ayer en Pontevedra. “Llevo mi carné encima”, explica, “y le he dicho a mi marido y a mi hija que si me muero, antes de nada, donar todos los órganos que puedan valer”.

En Vigo unos 34.000 ciudadanos tienen tarjeta de donante y en Pontevedra son más de 15.000. “Es la provincia de Galicia con más tarjetas de donante”, recuerda el presidente de Adrovi, “casi tenemos tantos aquí como en las otras tres provincias”, lo que dice mucho de los pontevedreses y también de la labor incansable de esta asociación con un lema: Sementamos a vida e recollemos milagros.

"Desde que me hicieron el trasplante, mi vida ha estado dedicada a concienciar"


Desde 2008 Celso García Estévez encabeza Adrovi. Explica que recibió un trasplante de hígado “hace casi 24 años. Claro, es media vida, y desde que me hicieron el trasplante mi vida ha estado dedicada a concienciar a la gente sobre la importancia del trasplante de órganos”.

–¿Cómo es hoy el panorama de los trasplantes en Pontevedra?

–En la provincia de Pontevedra, tanto en Vigo como aquí, en el último año se hicieron unos pocos menos trasplantes pero, bueno, casi se donaron tantos órganos como el año anterior. La pandemia nos trajo un poco de bajón pero no tanto como pensamos que iba a ser.


–¿Ha impactado la crisis sanitaria también en las donaciones?

-Un poco, pero tampoco tanto como pensábamos, la verdad. A pesar de todo seguimos estando en cabeza de las donaciones aunque con esto de la pandemia hemos bajado muchísimo porque los que solemos salir a concienciar a la gente no podíamos ser tan activos. El pasado año se hicieron unas 1.200 o 1.300 tarjetas, que es un número muy bajo, ya que a lo mejor esa cifra ya las hacía yo en un año.


–Eso dice mucho de los pontevedreses

–Creo que somos bastante solidarios, en una palabra. Mucho tiene que ver el sistema que tenemos de salud, además de que nosotros seamos sanitarios que el sistema de salud sea gratuito nos ayuda mucho a ser aún más solidarios. La sanidad pública hace que nosotros, los ciudadanos, también seamos más responsables, nos fijamos en otras sanidades que hay en el extranjero y nos damos cuenta de lo que tenemos, por eso creo que somos siempre un poco más solidarios.


–¿Cuántos trasplantes de realizaron el pasado en la provincia?

–En la provincia de Pontevedra hubo el pasado año unos 24 o 25 donantes. Cada uno de ellos ha permitido realizar unos 3 trasplantes, lo que supone que se salvaron unas 70 u 80 personas.

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