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¿Cámaras de vigilancia para poner freno al vandalismo?

Vecinos del entorno del Parador denuncian problemas de ruidos y destrozos nocturnos | El “botellódromo” recupera el ambiente de antaño y reduce el fenómeno en la ciudad

Dos personas transitan por Enfesta de Sal Telmo rodeadas de pintadas. Gustavo Santos

El fin del estado de alarma sanitaria, que se estrenó este fin de semana, ha provocado una avalancha de participantes en la movida nocturna de la ciudad, con un ambiente “similar al de antes de la pandemia”, según apuntaron muchos de los que se animaron a recorrer las calles del centro histórico para recuperar las sensaciones de hace casi dos años, con los aforos en los locales completos, horarios casi similares pero con algunas precauciones, como solicitar el certificado de vacunación, aunque el uso de la mascarilla no fue masivo, sobre todo en la calle.

Un vaso “abandonado” en la rúa Sierra. | // G. SANTOS

Del mismo modo que el casco viejo, y otros puntos de la ciudad mostraban una animación que ya no era habitual gracias a la “nueva normalidad”, el “botellódromo” del recinto ferial vivió su primer fin de semana de “casi lleno”, con decenas de jóvenes participantes, animados por la música de Russinha y Parking Dust, cuyas actuaciones fueron programadas por el Concello para atraer a la gente al “botellódromo” y alejarla del centro histórico. El ambiente de este fin de semana era muy diferente a la escasa participación de hace siete días, cuando se reabrió el recinto ferial mediante una particular lectura municipal de la Lei de Saúde de Galicia que prohíbe beber en la calle.

Varias casas particulares, llegas de grafitis. | // G. S.

Una denuncia

La Policía Local, que zanjó la noche del sábado al domingo con un resumen general de “sin incidencias” (aunque hubo una denuncia a un local por incumplir el horario), realizó varias patrullas por el casco antiguo, especialmente en la zona de Padre Luis, para disuadir a los jóvenes que trataban de realizar su “botellón” alternativo.

Aunque las quejas vecinales ya no son las mismas de hace unas semanas, cuando estas aglomeraciones generaban molestias constantes, aún existe malestar ciudadano en algunos puntos con los efectos nocivos de la movida nocturna. Un ejemplo se encuentra en el entorno del Parador de Turismo, especialmente en las escaleras situadas detrás del edificio, en la calle denominada Enfesta de San Telmo. Pintadas, vasos y botellas, suciedad, ruido y, sobre todo actos vandálicos son las principales quejas de los residentes, que han llegado a poner sobre la mesa la posibilidad de que se instalen cámaras de vigilancia para poner freno a ciertos comportamientos. Según admiten los propios afectados y confirma la Policía Local, la reapertura del “botellódromo” ha mitigado en parte estos problemas, si bien se producen puntualmente a altas horas de madrugada, una vez que cierran los bares de copas. En la mañana de ayer, algunos vecinos realizaban pequeñas tareas de limpieza ante sus casas en la zona del Parador, aunque explican que los servicios municipales baldean y asean el entorno antes de las siete de mañana.

Alguna puerta forzada, robo y vaciado de extintores, cristales rotos y un sinfín de grandes pintadas en paredes privadas son algunas de las consecuencias de la actividad de los vándalos, en zonas como Enfesta de San Telmo, una calle escalonada y estrecha, propicias para “esconderse”, de ahí que los vecinos insistan con la idea de las videocámaras, si bien el Concello no parece dispuesto, por el momento, a materializarlo. El gobierno local está a la espera de verificar el funcionamiento del “botellódromo” después de varios fines de semana de funcionamiento para saber si esta medida es suficiente.

Los afectados subrayan que del mismo modo que existe el “multámovil” que graba matrículas, o cámaras en las calles para el control del tráfico que han servicio para investigar delitos o prevenir altercados, también sería posible ubicar algunos de estos aparatos en lugares estratégicos del casco viejo. A su juicio, no solo servirían de sistema de vigilancia, sino también como método disuasorio.

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