Un presunto narcotraficante gallego al que las autoridades de España y Colombia tenían en el objetivo desde hace más de una década, residía y pasaba desapercibido en la urbanización Monterrei, en el municipio ourensano de Pereiro de Aguiar, cerca de un colegio y del campo de golf de Montealegre.

Afincado en Ourense, Carlos García Morales, alias ‘El Matador’, nacido en 1975, ha caído en una macrooperación en la que han colaborado la Policía española, la DIRAN de la Policía Nacional de Colombia y la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI).

La Policía califica a esta organización activa como “peligrosa”

Según las autoridades, el investigado ejercía como “enlace” para el narcotráfico entre el país sudamericano y España. Los agentes, que llevaron a cabo un total de diecinueve detenciones, han conseguido intervenir unos 2.600 kilos de cocaína así como un arsenal de guerra, incluido un lanzacohetes. La Policía califica a esta organización activa como “peligrosa”.

Detenciones en una nave de Asturias, donde estaba el arsenal de guerra y 600 kilos de cocaína. POLICÍA

Parte de la droga –2.000 kilogramos– fue interceptada en aguas internacionales del Caribe cuando era transportada en barco desde Sudamérica para su distribución en territorio español. El resto –600 kilos– se encontraba oculta en una nave industrial en Siero (Asturias).

El arsenal estaba compuesto por un total de siete fusiles de asalto, una granada de mano, explosivo plástico, un lanzacohetes, un detonador, diez silenciadores, tres armas cortas, once cargadores, dos inmovilizadores eléctricos, tres chalecos antibalas y más de 1.000 cartuchos metálicos.

La Policía Nacional interviene 2.600 kilos de cocaína en la detención de organización de narcotraficantes

La Policía Nacional interviene 2.600 kilos de cocaína en la detención de organización de narcotraficantes Agencia ATLAS

Las armas fueron remitidas a los laboratorios de Policía Científica para su análisis pericial, mientras que el lanzacohetes, el explosivo plástico, la granada y el detonador fueron analizados por los especialistas de TEDAX-NRBQ del cuerpo. Después de una inspección inicial del lanzacohetes, los agentes consideraron que, debido a su inestabilidad, era necesario proceder a su inutilización y a una destrucción controlada, trasladando el lanzacohetes a un búnker seguro donde se realizó su explosión de forma controlada.

La explosión controlada del lanzacohetes. POLICÍA

Responsable de la distribución

Según informa la Policía Nacional, las primeras pesquisas tuvieron lugar en enero de 2021, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una organización criminal que, compuesta por miembros de diferentes países de Sudamérica y que operaban principalmente desde Colombia, pretendía introducir en España una importante cantidad de cocaína.

Después de identificar a los miembros de la trama, los investigadores pudieron constatar que se habían desplazado a Madrid para reunirse con el narcotraficante gallego, el presunto responsable de la distribución de la droga en España. Tras ese encuentro, planificaron el envío de dos toneladas de cocaína para finales de julio de 2022.

Gracias a la cooperación internacional, la embarcación que transportaba 2.000 kilos de estupefaciente fue intervenida en aguas internacionales próximas al Caribe, frustrando así el propósito criminal de la organización. Durante este operativo los cinco tripulantes fueron arrestados. No obstante, un mes más tarde, el grupo narcotraficante preparó un segundo envío de cocaína hacia España. Los agentes volvieron a detectar nuevas reuniones entre los propietarios de la droga y el narco afincado en Ourense.

Dos de los detenidos en esta operación. POLICÍA

Simuló un viaje familiar en autocaravana

Con toda la información recabada, los investigadores procedieron a la fase de explotación. Localizaron una nave industrial en Siero (Asturias) donde se encontraron ocultos unos 600 kilos de cocaína. Hasta este lugar se había desplazado el 29 de octubre ‘El Matador’, en compañía de su pareja, con el objetivo de eludir la atención policial simulando un viaje familiar en una autocaravana.

Junto a ellos iba un individuo mexicano como fedatario de la organización. Se encargaba de atestiguar que todo se realizaba según lo pactado y, además, realizaba labores de avanzadilla con el vehículo, advirtiendo de la posible presencia policial durante el camino. Estas tres personas fueron arrestadas junto al resto de integrantes de la red, encargados de la logística para la introducción de la cocaína en España, informa la Policía en un comunicado.

Las armas incautadas “muestran el grado y nivel de la organización ahora desarticulada”, dice la Policía

En la misma nave fue encontrado el arsenal de guerra. Las armas, junto a otras intervenidas en el domicilio en Pereiro de Aguiar del narcotraficante ourensano, “muestran el grado y nivel de la organización ahora desarticulada”, dice la Policía. Este golpe también constata el uso de Asturias como área de operaciones cuando la presión policial sube en Galicia.

Armas incautadas en esta operación contra la droga. Daniel Gonzalez / EFE

Dinero en efectivo que tenían en su poder los narcos. Daniel Gonzalez / EFE

García Morales fue detenido en Medellín en 2011. Supuestamente, el ourensano formaba parte de la “rama gallega”, enlazada con la banda criminal colombiana de “Los Rastrojos”, que le proporcionaba cocaína. Presuntamente se había asociado con organizaciones rusas e italianas con el fin de fortalecer su presencia en el mercado europeo.

‘El Matador’ estaba huido de la justicia española desde comienzos del año 2009, cuando se efectuó un operativo antidroga en España que condujo a implicarlo en operaciones de narcotráfico. Cuando fue detenido en Medellín tenía previsto viajar a Australia y afrontaba un proceso por narcotráfico en la Audiencia Nacional, instado por el exjuez Baltasar Garzón, por lo que había sido reclamado para ser extraditado en junio de 2010.

Morales fue condenado por la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional a 10 años de prisión y al pago de una multa de 825 millones de euros, en diciembre de 2012. Mientras que la duración del encarcelamiento se mantuvo tras el recurso al Supremo, el económico fue rebajado a 500 millones de euros por el alto tribunal.