Suscríbete Faro de Vigo

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La pandemia no elevó los suicidios en Ourense pero hay más del doble que muertes de tráfico

“Hay que asumir que es un problema sanitario, pero tiene solución y se están tomando medidas”, subraya el responsable provincial de los forenses | Ourense registró 372 autolisis en diez años, 3.376 en toda Galicia

El forense Julio Jiménez, en una consulta del Imelga, en el juzgado de Ourense. F. CASANOVA

El impacto en la salud mental de la pandemia y las restricciones más duras hizo temer por un aumento de los suicidios, del mismo modo que se incrementaron las atenciones por patología psiquiátrica tras el confinamiento.

La estadística de los forenses que recoge la memoria del Instituto de Medicina Legal (Imelga) señala que, en cuanto al número de autolisis consumadas, no se ha registrado un repunte en las provincias de Ourense y Lugo, mientras que en A Coruña y Pontevedra, así como en el conjunto de la comunidad, en 2021 hubo más muertes suicidas que en 2019. En Galicia se registraron 318 en 2019, 307 en 2020 y 331 en 2021.

Durante esas tres anualidades hubo 143, 135 y 155 casos en A Coruña; 58, 43 y 52 en Lugo; 83, 98 y 92 en Pontevedra; y 34, 31 y 32 en Ourense. En los últimos diez años se acumulan 3.376 muertes suicidas en la comunidad, 372 de ellas en la provincia. Los casos por cada 100.000 habitantes sitúan a Lugo con la tasa más elevada de Galicia –15,95–, mientras que Ourense y Pontevedra presentan las más bajas –10,48 y 10,47–.

Más casos entre 40 y 60 años

Las muertes autoinfligidas representan más del doble de casos que las que se registran en siniestros de tráfico. Tanto en 2020 como en 2021 hubo 14 fallecimientos cada año en accidentes de circulación en la provincia, según los datos de los forenses.

"Hay que seguir trabajando para intentar reducir los casos al mínimo posible"

decoration

“Hay que asumir que es un problema sanitario. En el pasado se ocultó, la gente no quería ni oír hablar de él. Desde hace unos años se está abordando como un problema sanitario que tiene solución y contra el que se está tomando medidas, en el 061 y en la Consellería de Sanidade, implementando programas de prevención. Hay que seguir trabajando para intentar reducir los casos al mínimo posible”, expone Julio Jiménez, subdirector del Imelga en Ourense, el responsable provincial de los forenses.

No cabe bajar la guardia desde la esfera pública. Ayer mismo, las fuerzas de seguridad evitaron el suicidio de una mujer de unos 30 años en el Puente Nuevo. Fue trasladada al CHUO.

Julio Jiménez, subdirector del Imelga en Ourense. F. CASANOVA

“Hay todo tipo de perfiles”

Según la estadística del Imelga, dos de cada tres fallecidos por suicidio eran varones, y doce tenían entre 40 y 60 años. En el grupo de 20 a 40 años hubo cinco suicidios y de más jóvenes, uno. En la franja de 60 a 80 se registraron siete casos y, entre la población de más edad, hubo seis autolisis de ourensanos con entre 80 y 100 años.

Un “conglomerado” de factores está vinculado a esta problemática, como la edad, la soledad, la situación social, o creer que un problema o una enfermedad banal es grave. “Hay todo tipo de perfiles”, advierte el forense.

A lo largo del año pasado, los forenses investigaron un total de 88 casos de muerte violenta: los 32 suicidios, 53 accidentes –se incluyen los siniestros de tráfico, los accidentes laborales y los fortuitos– y 3 homicidios: el asesinato de Velle, el crimen de una joven en O Barco y el caso de la presunta descuartizadora de Cortegada.

Además, los expertos de medicina legal estudiaron en 2021 un total de 93 fallecimientos cuya causa resultó ser natural. Más de la mitad –55–, debido a una patología cardiovascular.

Julio Jiménez, en la sala de autopsias del CHUO. BRAIS LORENZO

Casi la mitad de conductores fallecidos había tomado alcohol o drogas

En el análisis de siniestros de tráfico, los forenses constataron que, entre los 11 conductores fallecidos de un total de 14 víctimas mortales –13 varones y una mujer–, había cinco que dieron positivo en alcohol o drogas. Cuatro de ellos habían bebido, mientras que una de las víctimas que conducía tenía alcohol y drogas en la sangre.

Entre los 11 conductores que perdieron la vida el año pasado en la provincia de Ourense, 4 eran tractoristas, una problemática que se asocia en ocasiones a la antigüedad de los vehículos agrícolas. Aquellos que carecen de sistema antivuelco elevan el riesgo de lesiones graves o fallecimiento cuando se produce un percance.

Compartir el artículo

stats