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Ourense sufre la peor racha de natalidad en 7 años: "Las madres jóvenes somos unas luchadoras"

Es la séptima provincia con menos bebés. Hubo 204 nacimientos en los dos primeros meses de 2022, un 31% menos que en 2016. Los alumbramientos bajaron a 1.397 en 2021, un 21,5% menos en un lustro

Lorena, sus hijos Christian (6 años) y Dylan (8 meses), y su pareja Diego viven en Boborás. FERNANDO CASANOVA

Ante el reto de asegurarse el futuro, Ourense colisiona con la cruda realidad de la estadística que, a cada actualización, confirma a esta provincia como una de las que más sufren en España la despoblación, el envejecimiento extremo y el desequilibrio vegetativo, con una evidente descompensación entre el número de nacimientos y el de fallecimientos.

Ourense perdió 1.239 habitantes en 2021 y el retroceso en el censo es de 40.000 personas menos desde el comienzo de este siglo. Según los datos de población a 1 de enero de 2022 –todavía son provisionales–, la provincia ha perdido otra referencia, al bajar de la barrera de los 304.000 residentes, pese a que el incremento, un año más, de la población extranjera consigue amortiguar la caída.

La edad media en Ourense asciende a 51,22 años –solo superada por la de Zamora, 51,57– y en 15 municipios –el 16,3% del total– supera los 60 años. La baja natalidad pinta más de negro la estadística: los alumbramientos se han desplomado un 25% en el último cuarto de siglo, en un territorio que presenta la ratio más baja de hijos por mujer de Galicia: 0,95.

Un parque infantil vacío (archivo). BRAIS LORENZO

Según los datos de estimación mensual de nacimientos publicados esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en enero y febrero de 2022 se registraron 204 nacimientos en la provincia de Ourense, el peor dato de ese periodo de arranque del año en los últimos siete ejercicios.

Hubo 208 en enero y febrero de 2021, 238 en esos meses de 2020, 216 en los mismos de 2019, 250 en enero y febrero de 2018, 255 en enero y febrero de 2017 y 295 en los dos primeros meses de 2016.

Además de la ciudades autónomas de Ceuta y Melilla –118 y 141 nacimientos, respectivamente, en enero y febrero de este año–, solo hay otras seis provincias españolas, de un total de 50, que tengan datos más bajos de natalidad que los de Ourense. Pero en todos esos casos, el censo es aún más reducido que en esta provincia.

Sesenta y cinco bebés vinieron al mundo en Soria en los dos meses de inicio de año –la población es de 88.277 habitantes–, 115 en Zamora –167.194 residentes–, 132 en Segovia –153.651–, 146 en Ávila –157.438–, 147 en Palencia –157.948– y 188 en Cuenca –195.152 habitantes–, según el INE.

El año pasado nacieron en el conjunto de España 338.972 bebés, 14.858 en Galicia. El número de alumbramientos en la provincia de Ourense –1.397 en 2021– representa ya menos de uno de cada diez de los que se registran en la comunidad autónoma.

En el último lustro, la natalidad ha seguido cayendo en este territorio: los 1.397 bebés que vinieron al mundo en Ourense el año pasado, la provincia gallega con el número más bajo, han sido menos que los 1.460 de 2020, los 1.469 de 2019, los 1.486 de 2018, los 1.709 de 2017 y los 1.781 de 2016. El descenso del número de nacimientos en estos cinco años alcanza el 21,5%.

Una pareja de personas mayores en Ourense (archivo). BRAIS LORENZO

En este contexto, educar a un hijo tiene mérito. Más aún en el rural, donde la falta de otros niños de la misma edad, en muchas ocasiones, así como de algunos servicios, complica la conciliación.

Lorena Fernández, de 25 años, fue madre primeriza con 18 –su hijo mayor, Christian José, tiene ahora 6– y en julio de 2021 dio a luz a su segundo pequeño, Dylan, que tiene 8 meses. Desde diciembre de 2021, Lorena, sus hijos y su pareja Diego, de 42 años, residen en Boborás.

Dylan, Diego, Lorena y Christian, ante el colegio de Boborás. FERNANDO CASANOVA

En este municipio de la comarca de O Carballiño, con 2.200 habitantes y una media de edad de 58 años, aún no ha nacido ningún niño en lo que ha transcurrido de 2022. En 2021 hubo 6 alumbramientos. En el mismo periodo fallecieron 55 vecinos.

Dylan empieza en la guardería y Christian cursa este año Primero de Primaria, con la misma profesora que en su día dio clase a la propia Lorena. El refuerzo educativo, con el programa de conciliación con el que cuenta este concello, “es fundamental” –asegura la madre– “para poder compaginar con el trabajo”.

“La población es bastante reducida, hay escasez de gente joven y niños, no hay muchos medios de transporte y sería necesario que hubiera más empleo y más opciones para los padres y las madres que tienen bajos recursos”

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Diego está actualmente desempleado, mientras que Lorena trabaja en el servicio de ayuda a domicilio, en O Carballiño. “Las madres jóvenes somos unas luchadoras, salimos hacia adelante y no nos estancamos”, reivindica.

Para poder compatibilizar la crianza de dos pequeños con la vida laboral y social es necesario hacer “muchos equilibrios”, admite. Dentro “de la mala situación económica en la que estamos, con recursos muy bajos”, lamenta Lorena, que Diego esté en paro deja un aspecto positivo: asume buena parte de las tareas. “Nos hacen mucha falta las ayudas. Tenemos una casa que necesita muchos arreglos”, subraya.

La crisis demográfica es un obstáculo añadido. “La población es bastante reducida, hay escasez de gente joven y niños, no hay muchos medios de transporte y sería necesario que hubiera más empleo y más opciones para los padres y las madres que tienen bajos recursos”, considera Lorena Fernández.

Un amplio parque se extiende junto al CEIP Xuvencos, el colegio público de Boborás. Es uno de los espacios favoritos de esta familia, que posa con alegría para las fotos de la entrevista. La madre alaba la labor que lleva a cabo la alcaldesa, Patricia Torres (PP). “Está haciendo un trabajo excelente por el pueblo y por los habitantes”, afirma.

"Mucha gente que tenía una casa aquí o no venía o lo hacía muy poco, y después de haber pasado el confinamiento ahora están los fines de semana, los festivos y en verano. También hemos notado un incremento muy grande de licencias de obra menor"

Patricia Torres (PP) - Alcaldesa de Boborás

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“Tenemos un Punto de Atención a la Infancia con coste cero a partir del segundo hijo, y a partir de septiembre será gratuito para todos los usuarios del PAI. Además, ofrecemos un programa de conciliación, de los primeros que se establecieron en la provincia, que va desde las 7 a las 9.30 horas de la mañana, cuando empieza el colegio, y de 16 a 20 horas, lo que facilita mucho la conciliación laboral de las familias. Creemos que es fundamental. Este tipo de programas son mejores que una ayuda directa de 200 o de 300 euros, que no resuelven el problema”, indica la regidora de Boborás.

La alcaldesa de Boborás, Patricia Torres. INAKI OSORIO

Patricia Torres asegura que ha percibido “un cambio total de mentalidad” a raíz del COVID. “Mucha gente que tenía una casa aquí o no venía o lo hacía muy poco, y después de haber pasado el confinamiento ahora están los fines de semana, los festivos y en verano. También hemos notado un incremento muy grande de licencias de obra menor, para actuaciones como cambiar baños o ventanas, o instalar calefacción, para mejorar la comodidad o habitabilidad de las viviendas”.

También ha repuntado la demanda de vivienda en el municipio, “no solo de personas del entorno sino de otras provincias y también de fuera de Galicia, sobre todo de Madrid. El AVE puede haber sido importante para esto”, observa.

“Hay población extranjera que retorna y también hay personas que en su momento optaron por comprar en O Carballiño y ahora regresan a su origen, a Boborás, algo que nos enorgullece”, valora la regidora.

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