Estaba sedada pero no era ajena al cariño, la preocupación y la atención de sus familiares. “Yo siempre le hablaba moviéndome a su alrededor, porque me decían que incluso en coma nos escuchaba”, relata la hermana de la adolescente de 15 años atacada el 9 de septiembre en O Carballiño –entonces, aún tenía 14–, víctima de un amigo de 13 años que quería saber qué se sentía al matar a alguien, según dijo. “En un momento dado, movió una pierna, con un temblor extraño. Yo le dije que volviera a hacerlo si quería que yo cambiara de lado. Movió otra vez la pierna y yo me puse muy nerviosa, emocionada. Le agarré la mano y me empezó a apretar con el pulgar. Fue una locura”, recuerda la familiar.

La noche de este pasado martes, la adolescente salió de reanimación después de mes y medio de lucha por la supervivencia. “Está fuera de peligro, nos entiende y nos recuerda, que es lo más importante, pero ella ya nunca volverá a ser la misma en ningún aspecto”, comparte su hermana. “Estamos emocionados, es una etapa nueva tras 40 días. Pasa el tiempo, ves que supera escalones y, aunque también se siente el cansancio, estamos fuertes por ella”, señala la familiar.

"Sigue muy débil físicamente, sin coordinar del todo bien, todavía no puede hablar y aún no sabemos el nivel de las secuelas, pero ella sigue luchando. Nosotros intentamos darle ánimo. Nos comunicamos con preguntas sencillas, de forma muy básica"

Hermana

El ataque con una pata de cabra de su amigo, así como la caída desde un segundo piso que sufrió la adolescente, la dejaron en estado crítico, entre la vida y la muerte. Con la asistencia intensiva del CHUO, con mes y medio de estancia en “reanimación, no en la UCI, para tener el quirófano cerca por si era necesario”, la chica ha logrado resistir.

“Sigue muy débil físicamente, sin coordinar del todo bien, todavía no puede hablar y aún no sabemos el nivel de las secuelas, pero ella sigue luchando. Nosotros intentamos darle ánimo”, indica su hermana. “Nos comunicamos con preguntas sencillas, de forma muy básica, pero ella nos entiende y nos recuerda”, celebra la portavoz de la familia.

El próximo 30 de octubre, a las 19 horas, está programada una manifestación que partirá de la iglesia de A Veracruz y finalizará en la Plaza Mayor, para solicitar un cambio legal que impida que hechos tan graves como este no queden sin castigo cuando el autor, aun siendo menor de 14 años –solo hay responsabilidad penal de los adolescentes entre esta edad y los 17 años y 11 meses– actúa presuntamente de manera intencionada.

“Se celebrará una marcha por la calle principal, habrá una pequeña intervención e instalaremos una mesa para seguir recogiendo firmas, para aquellas personas que prefieran el modo presencial a internet”. En la plataforma change.org, la familia impulsó una recogida de apoyos para instar a un cambio de la ley del menor. Se han sumado más de 10.600 personas por ahora.

Después del brutal ataque cometido el 9 de septiembre en el piso familiar de él en O Carballiño, el menor llamó al 112 y contó que acababa de matar a su amiga, algo que afortunadamente no logró, aunque la joven quedó en un estado crítico tras sufrir los golpes con el objeto de hierro y la caída desde el segundo piso. El adolescente contó que quería experimentar qué se sentía. Fue sometido a una evaluación por parte de especialistas en salud mental en el Hospital Clínico Universitario de Santiago, tras un primer examen en la Unidad de Agudos de Psiquiatría del CHUO.

La Fiscalía promovió también un expediente de protección, puesto que es tarea del ministerio público velar por el interés de los menores. Sin posibilidad de que sea imputado y responda penalmente por el intento de asesinato, hace unos días el atacante ingresó en un centro de menores de Ourense. Está tutelado por la Xunta.