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Acuchillaron a un hostelero por la música y alegan que no querían matarlo y que están arrepentidos

El despliegue de la Policía Local en el lugar del suceso

El despliegue de la Policía Local en el lugar del suceso Cedida

El hartazgo por los ruidos de la música de un bar de la Plaza de los Suaves, en el casco histórico de Ourense, desencadenó la noche del sábado una explosiva reacción de un matrimonio que reside en el primer piso del edificio en el que se encuentra el local hostelero, un negocio sobre el que, según indican fuentes del ayuntamiento, pesaba una orden de suspensión de la actividad –la resolución fue firmada en los últimos días del pasado mes de abril por el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome–, debido a la inexistencia de licencia y después de varias quejas de los residentes.

Tras un primer encontronazo con amenazas desde la ventana, una mujer de 47 años, M. C. y un hombre de 60, J. J., bajaron a la calle y agredieron con sendos cuchillos a la víctima, un vecino de la ciudad de 39 años, que ayer por la mañana permanecía en estado grave en el servicio de Reanimación del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO). Presuntamente, la mujer asestó dos cuchilladas frontales al hostelero en el abdomen, mientras que su marido infligió una tercera lesión en el costado, actuando por la espalda.

La magistrada de Instrucción 3 de Ourense, Eva Armesto, en funciones de guardia, acordó prisión provisional comunicada y sin fianza para el varón, investigado por un delito de asesinato en grado de tentativa (por el ataque sorpresivo por detrás) y dictó libertad para la mujer, siempre y cuando abone 1.000 euros de fianza en el plazo de 10 días. La Fiscalía, representada por Marisa Melero, había solicitado prisión para los dos. La mujer permanecerá investigada por un homicidio intentado.

Además, debe cumplir tres comparecencias judiciales a la semana, más la prohibición de salir del territorio estatal y de aproximarse o de comunicarse con la víctima, una restricción que también afecta a su marido mientras dure la tramitación de la causa. Los dos autores admiten los hechos pero aseguran que no tenían intención de acabar con la vida del hostelero. Están arrepentidos, según la versión que manifestaron ayer en el juzgado. Las defensas habían solicitado la libertad.

La distinta modalidad del ataque gradúa la tipificación inicial de los hechos que la Fiscalía realiza en esta fase incipiente del procedimiento, sin perjuicio de que en el escrito de calificación previo al juicio matice o varíe su impresión actual. Agentes de la Policía efectuaron una entrada y registro este domingo en busca del cuchillo utilizado por el varón, puesto que su mujer tenía otro en la mano cuando la Policía Local llegó al lugar de los hechos. Esa segunda arma blanca fue recuperada en el interior de la vivienda, afirmaron ayer fuentes del caso.

El suceso, el más grave que se recuerda relacionado con las quejas desde hace años por los ruidos en el casco histórico, ocurrió sobre las 21.30 horas de este pasado sábado. Una médica que pasaba por la zona fue la primera que prestó auxilio a la víctima. La agresora, según la Policía Local, estaba “amenazando a los presentes, manifestando haber acuchillado a una persona”, cuando los municipales llegaron tras el aviso de una reyerta. A pocos metros estaba tendido en el suelo y malherido el titular del establecimiento hostelero, que fue atendido y trasladado de urgencia al hospital.

Testigos presenciales indicaron a la Policía Local que el marido también intervino en la agresión, tras la que huyó a su domicilio. Una patrulla de la Policía Local, acompañada por una de la Policía Nacional, que acudieron a la zona para colaborar en el operativo, localizaron al individuo en la vivienda y procedieron a su detención. Cuando este agresor era introducido en el vehículo policial, un joven de 33 años intentó golpearlo, abalanzándose sobre uno de los agentes de la Policía Local, que recibió un impacto por detrás. Un compañero lo auxilió y también resultó lesionado durante la maniobra de reducción. Este tercer detenido se enfrentó este lunes a un juicio rápido por delito de atentado.

Los coches de la Local para traslado de detenidos, en el taller, dice el BNG

Todos los efectivos de servicio de la Policía Local de Ourense acudieron a la Plaza de los Suaves, el sábado al anochecer, para responder a la llamada de alerta de una reyerta con arma blanca que resultó ser un ataque a un hostelero con el problema de ruidos como supuesto telón de fondo. Dos agentes resultaron heridos de carácter leve por una tercera persona, ajena a la agresión al titular del bar, cuando los policías trasladaban al varón del matrimonio detenido al interior de un vehículo policial. El BNG expresó su pesar y su condena por el grave suceso, a la vez que reitera la necesidad de que el cuerpo de seguridad municipal tenga más medios.

Tal y como los nacionalistas alertaron la pasada semana, “a día de hoxe, a Policía Local de Ourense dispón de tres vehículos menos, curiosamente os máis novos da frota e que contaban con mampara para o traslado de detidos, por ter rematado o seu renting ante a imprevisión do goberno local”.

Los concejales del BNG, Luis Seara y Rhut Reza

El Bloque señala que “o 20 de abril rematou o renting dos tres vehículos dos que dispuña o corpo e que contaban con mamparas e espazos habilitados para o traslado de detidos”. Critican la demora en tener un nuevo contrato o prorrogado el anterior. “Actualmente no parque móbil hai dous coches habilitados para o traslado de detidos pero debido a súa antigüidade, o día dos feitos atopábanse, e de feito atópanse a día de hoxe, no taller”. Los nacionalistas urgen medios y efectivos para el cuerpo.

Búsqueda de diálogo y convivencia en O Couto para evitar la xenofobia y los comportamientos incívicos

El subdelegado del Gobierno en Ourense, Emilio González, presidió ayer una reunión en la que participaron representantes de diversas asociaciones y colectivos del barrio de O Couto, con el objetivo de fomentar la mejora de la convivencia ciudadana. Asistieron el comisario provincial de Operaciones, Eduardo Gutiérrez, el inspector jefe de Seguridad Ciudadana, José Manuel Barbero, así como representantes de la asociación de vecinos de O Couto, de la de inmigrantes senegaleses, de la Unión de Dominicanos de Ourense, de la entidad de venezolanos Alma Llanera así como del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia.

La Subdelegación del Gobierno afirma que O Couto “es un barrio que destaca por su heterogeneidad y dinamismo”, y subraya que “los datos de seguridad ciudadana son similares a los de cualquier otro barrio del municipio de Ourense”.

Reunión en la Subdelegación para abordar la situación en O Couto.

Los asistentes a la reunión de trabajo de ayer condenaron las actitudes xenófobas ocurridas en O Couto en semanas pasadas, puntualizando que se trata de conductas puntuales. El subdelegado dice que uno de los objetivos que se han conseguido con este encuentro es “el compromiso de todos los participantes de trabajar conjuntamente para evitar este tipo de conductas, así como los comportamientos incívicos y delictivos”.

González añade que “este tipo de acciones son responsabilidad exclusiva de sus autores y no representan a ningún colectivo”. La asociación vecinal de O Couto ofreció sus instalaciones como punto de encuentro que fomente el diálogo social multicultural y la búsqueda conjunta de soluciones para abordar las distintas preocupaciones del barrio.

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