Un viejo proverbio oriental dice “cuando el sabio señala la luna, el necio mira el dedo”, esto es lo que ocurre con algunos responsables del PP cuando abordan temas relacionados con los efectos económicos de las luces de Vigo y la campaña de Navidad promovidas por el alcalde.

A las personas que piensen que el encendido navideño de Vigo es un tema menor o una ocurrencia del alcalde, les invitaría a reflexionar y remontarse a 2007 ¿Cuánta gente fuera de Galicia sabía dónde estábamos? Y quien lo supiera ¿no decía acaso, que éramos una ciudad poco atractiva y deshumanizada?

Catorce años después, somos la ciudad con mejor calidad de vida de España y el turismo nacional e internacional no deja de crecer, incluso en momentos tan difíciles como los actuales. Programas municipales como la campaña de Navidad y su alumbrado, las Islas Cíes como Patrimonio de la Humanidad y el plan del Vigo Vertical, así como la amplia oferta cultural son claves.

Las luces son un reclamo para situar a Vigo en el mundo, y las entrevistas continuas del alcalde en medios de comunicación nacionales y extranjeros son una “inversión” en publicidad turística que si tuviéramos que pagarla nos costaría cientos de miles de euros. Se trata de hacer de Vigo una ciudad más amable para las personas, tanto para la población local, como para los visitantes, y casi todos, excepto los malintencionados, lo entendemos así.

Los hoteles están llenos para el puente de diciembre y nuestras luces de Navidad se han hecho famosas en toda España. Se trata de conseguir que cuando la gente piense en la Navidad, piense en Vigo… que fije su atención en nosotros y nos visite, en Navidad o en cualquier otro período del año. Una promoción que no sólo beneficia a nuestra ciudad, sino también a Pontevedra, Sanxenxo, Ourense o Santiago.

Una lástima que de las ingentes cantidades de dinero que la Xunta dedica a publicidad y propaganda turística, no haya tenido la decencia de incorporar a esta promoción nuestras navidades y el alumbrado navideño, será que no pagamos impuestos los 300.000 vigueses… aquí sí que nos sentimos discriminados, y no en los presupuestos del Estado.

Los Presupuestos del Estado para 2022 recogen, con un notable ejercicio de realismo, las demandas de nuestra ciudad. De nada vale poner inversiones en los presupuestos que no se pueden realizar por falta de los estudios técnicos y los proyectos previos necesarios.

Mal que les pese a los responsables del PP, aparece recogida la salida sur hacia Portugal del ferrocarril, la construcción en túnel del último tramo de la A-52 entre Vigo y O Porriño o la Biblioteca de Estado que la Xunta intenta torpedear o las cuantiosas inversiones de Zona Franca en Vigo y su área. Por cierto, está el PP y sus sentencias condenatorias para hablar de “burdos chiringuitos”…

*Secretario general del PSOE de Vigo y concejal de Cultura y Empleo