La defensa del ‘influencer’ acusado por la venta de Rivotril reclama un examen psiquiátrico

Pide conocer sus capacidades al encontrarse en tratamiento / El joven no ha podido declarar ante la juez al suspenderse la cita tres veces por la huelga de abogados de oficio

Un bote de gotas de Rivotril, esta semana, en una farmacia de la comarca. |  GONZALO NÚÑEZ

Un bote de gotas de Rivotril, esta semana, en una farmacia de la comarca. | GONZALO NÚÑEZ / Fran G. Sas

El joven influencer y cantante de Drill acusado como uno de los principales integrantes de un presunto grupo delictivo que se encargaría de vender el psicotrópico Rivotril adquirido con recetas fraudulentas y adulterado para convertirlo en una droga denominada ‘Karkubi’ todavía no ha declarado ante la juez que instruye el caso, la titular del Juzgado número 1 de Cangas. El acusado declaró de momento solo ante la Guardia Civil después de un complejo trabajo de localización, pues en estos momentos vive fuera de Galicia. La razón de que el caso no avance en la vía judicial y no se produjese esta declaración está en la huelga de abogados del turno de oficio que este otoño ya obligó a suspender incluso numerosos juicios que estaban fijados en las dependencias canguesas.

Según ha podido saber FARO, la declaración del influencer se tuvo que suspender hasta en tres ocasiones desde que el Puesto Principal de la Guardia Civil de Cangas acabó las diligencias en primavera. De momento no hay fecha para la declaración, pero todo apunta a que no se fijará hasta que concluya la mencionada huelga.

Los que sí pasaron ante el juzgado son los farmacéuticos a los que los investigadores acusan de un supuesto delito contra la salud pública por la venta de sustancias que podrían causar un grave daño para la salud. Esta acusación, de ser admitida por el juez, podría acarrear penas de entre 3 y 6 años de prisión. De todas formas, a las seis farmacias de Pontevedra y a la de Moaña solo se les acusa por vender el Rivotril poniendo como referencia el DNI del vendedor, en vez de los datos del paciente que retiraba este medicamento. La octava farmacia, una de Cangas, es considerada por la Guardia Civil como parte del supuesto grupo delictivo, al ser en donde se registraron la mayor parte de las retiradas del medicamento sospechosas.

Los farmacéuticos alegaron desconocer el uso para vender droga en Cangas

Los farmacéuticos se defendieron ante el juez señalando que actuaron de buena fe y que desconocían que ese medicamento se estuviese utilizando para crear una droga que en los últimos años se ha extendido de forma muy rápida entre los jóvenes de la comarca, constatándose sobre todo a menores de edad entre los consumidores de ‘karkubi’ en las noches de la movida. Aludieron a que el 95% de las retiradas se realizaron siguiendo todos los controles y señalaron que el joven influencer tenía el medicamento pautado con receta médica, por eso era posible despacharlo.

La investigación del instituto armado no descarta incluso la estafa a la Seguridad Social pues cada venta está subvencionada por el Sergas de forma que el bote de este psicotrópico cuesta al cliente apenas 0,17 euros mientras que se vendía en el mercado negro por unos 15 euros, bajando a 10 si se adquirían tres y elevando a 20 euros la venta de los datos del influencer para adquirir directamente el producto en farmacias.

También declararon varios de los menores de edad que presuntamente recibían una comisión si acudían a las boticas a hacer las compras con los datos del joven que tenía pautada la medicina.

La defensa del influencer, el abogado cangués José Antonio Cid Novoa, explica que reclamará ante la justicia una valoración médico forense de las capacidades de su defendido, pues se encuentra en tratamiento psiquiátrico. Este peritaje podría reducir la responsabilidad que el joven tiene en toda la trama.

Las investigaciones sitúan a O Morrazo como una de las zonas en las que más presencia tiene el ‘karkubi’ y se detectó que esta droga con efectos alucinógenos había sido consumida por varios jóvenes antes de cometer delitos como agresiones o daños a bienes.