El Colegio de Farmacéuticos considera las recetas falsas “un problema creciente de índole nacional”

El caso del Rivotril vendido presuntamente de forma fraudulenta lo instruye el Juzgado Nº 1 de Cangas | El órgano profesional señala que estrecharon su colaboración con las fuerzas de seguridad

La sede en Pontevedra, ayer, del Colegio Oficial de Farmacéuticos. |   RAFA VÁZQUEZ

La sede en Pontevedra, ayer, del Colegio Oficial de Farmacéuticos. | RAFA VÁZQUEZ / Fran G. Sas

La investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil de Cangas que permitió identificar y desarticular un presunto grupo delictivo que vendería de forma fraudulenta el psicotrópico Rivotril para su consumo, adulterado, por jóvenes de la comarca bajo el nombre de la droga ‘karkubi’ fue trasladada al Juzgado Nº1 de Cangas que se debe encargar de las diligencias previas, aunque al estar investigadas seis farmacias de Pontevedra, junto a una de Cangas y otra de Moaña, queda por determinar qué juzgado se hace finalmente cargo del tema. El principal acusado es un joven influencer y cantante de drill que, a través de un vídeo, puso a los agentes sobre la pista, después de constatar el elevado consumo de esta droga entre vecinos de O Morrazo, buena parte de ellos menores de edad. Declaró ante los agentes tras una difícil localización, igual que el boticario cangués y varios menores en calidad de testigos.

El Colegio de Farmacéuticos de Pontevedra salió ayer al paso de esta investigación. Este órgano profesional mantiene su “prudencia a la espera del desarrollo de la investigación y de las actuaciones policiales y judiciales”. De todas formas, señalan el “férreo compromiso de la profesión farmacéutica con la defensa de la salud pública y la condena ante cualquier actuación que pueda alejarse de la legalidad y de las buenas prácticas profesionales”. Hay que recordar que las diligencias de la Guardia Civil consideran al titular de una farmacia canguesa como integrante del grupo delictivo sin cuya participación sería imposible el entramado de ventas.

El colegio de farmacéuticos sí que reconoce que profesionales del sector han detectado recetas fraudulentas y lo considera “un problema creciente de índole nacional, del que tanto las farmacias como los colegios son conscientes, están informados y sobre el que se actúa de forma coordinada”.

Condenan cualquier actuación alejada de las “buenas prácticas profesionales”

En este sentido el colegio hace hincapié en que en los últimos años la colaboración del colectivo farmacéutico con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y con los servicios de inspección “se ha intensificado en la identificación de las recetas falsificadas”.

Apela a la existencia de un procedimiento específico ante la aparición en una farmacia de una receta que se sospecha puede ser falsa. “El farmacéutico lo pone en conocimiento del colegio y éste se lo comunica a los servicios de inspección”. Tanto el órgano profesional como la red de farmacias de Pontevedra manifestaron ayer que se encuentran a disposición de las autoridades para colaborar en todo momento “en la lucha contra la venta ilegal de medicamentos” y para detectar cualquier actuación ilícita en el ámbito de la salud pública.

Al menos tres menores de edad, el joven influencer cangués y una farmacia de esta localidad son considerados por la Guardia Civil como parte del presunto grupo delictivo, al constatarse la venta, a lo largo de casi todo el año 2022, de al menos 185 botes de Rivotril. Se trata de un medicamento subvencionado que al retirarse en una farmacia cuesta al usuario apenas 0,17 euros.

De las declaraciones realizadas a los investigadores se determina que los votes se vendían, presuntamente, a jóvenes por un precio de 15 euros cada uno, de 10 euros en el caso de adquirir un lote de tres botes y que a 20 euros se vendían los datos para retirar directamente el producto con una receta fraudulenta.

Al titular de la farmacia de Cangas se le considera “actuante destacado” al ser la botica en la que se realizaron “un gran número de retiradas del medicamento, figurando en muchas de ellas el DNI del titular o de sus empleados, en vez de los datos de la persona que retira la medicación”. Se considera, por los investigadores, que es un “dato significativo” ya que las retiradas de la medicación son tantas para un solo paciente y el Rivotril es “una sustancia tan singular” que este hecho únicamente se podría deber a “una retirada del farmacéutico para sí o para un tercero”.

El medicamento subvencionado cuesta 0,17 euros y vendían cada bote por 15

Colaboración de los padres

Con las fuerzas de seguridad colaboraron también los padres de algunos de los menores implicados que habrían entregado, de forma voluntaria, una serie de capturas de conversaciones mantenidas entre el influencer y sus hijos vía Whatsapp, en las que se puede leer el medicamento a vender e incluso los precios.