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Una federación efímera y que se marchita

El conflicto en el seno de Fagaarte tensiona a una parte del alfombrismo gallego, que piden excluir a una asociación de Bueu

La presentación oficial de Fagaarte en Santiago, en noviembre de 2019. Manuel Alonso (primero por la izqd.), junto a representantes políticos y la presidenta de la coordinadora internacional. | // XOÁN ÁLVAREZ

El conflicto en la Federación de Asociacións de Alfombristas de Arte Efémero (Fagaarte) no parece que tenga fácil solución a la vista. Las posturas entre las partes cada vez están más distanciadas y una parte de la directiva insiste en exigir la dimisión del presidente, Manuel Alonso, y de expulsar a la Asociación Alfombras de Bueu, a la que pertenece. Este grupo crítico, que a priori parece mayoritario, ha conseguido bloquear las cuentas de la federación y está dispuesto a forzar el cese del presidente, que de momento no contempla convocar una asamblea para tratar su dimisión.

La Federación de Asociacións de Alfombristas Galegos de Arte Efémera (Fagaarte) va camino de hacer honor a su nombre: corre el riesgo de convertirse en algo efímero. De momento al menos muestra claros signos de marchitarse debido al enfrentamiento entre varias de sus asociaciones con el actual presidente, Manuel Alonso, que a su vez es representante de la Asociación Alfombras de Bueu. Esta misma semana una de las agrupaciones que la integra, la Asociación Cultural Costumes de Cela (Bueu), anunció su intención de dejar la federación. “Tras estos años no tuvimos problemas ni inconvenientes con el presidente ni con ningún otro miembro de la federación, pero llegados a este punto en el que nos sentimos incómodas con cualquier cosa que se diga o haga nuestra decisión [de marcharse] es firme”, explican.

La salida de Cela se produjo justo antes de que se celebrase una reunión de la junta directiva de Fagaarte, en cuyo orden del día figuraba la propuesta de nombrar a su representante –Eva Juncal Piñeiro– como tesorera. Un nombramiento que obviamente ya no se llegó a producir. Acerca de esa reunión, desde la presidencia se limitan a manifestar que “sí se celebró y contó con el quórum necesario”, sin dar más detalles al respecto.

La renuncia de la Asociación Costumes de Cela y las últimas declaraciones del presidente propiciaron ayer una reunión “virtual” del resto de la junta directiva y de los presidentes de las demás agrupaciones, salvo la de Bueu. Un encuentro a través de vía telemática ya que algunos de sus miembros se encuentran fuera de España, como el vicepresidente Carlos Henrique Fernández Coto.

Carlos H. Coto: “Tras el abandono de Cela, [Manuel Alonso] ya no representa a ninguna asociación de alfombristas de Galicia, por ello debe dimitir. Amarrarse al puesto sin actividades, solo para aparentar representar al alfombrismo es pura indignidad”

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Sostienen que, después de la dimisión de la anterior tesorera –María José Bello Vidal, de Ames– y tras la renuncia de Cela solo cabe convocar elecciones o dejar bloqueada la federación. “Tras el abandono de Cela, [Manuel Alonso] ya no representa a ninguna asociación de alfombristas de Galicia, por ello debe dimitir. Amarrarse al puesto sin actividades, solo para aparentar representar al alfombrismo es pura indignidad”, manifestaba ayer Hernández Coto a través de sus redes sociales desde Nueva York.

Las desavenencias en el seno de Fagaarte llegan hasta tal punto que los propios implicados discrepan sobre qué colectivos están realmente integrados en la federación. El sector crítico –que parece mayoritario– asegura que, además de Bueu y tras la salida de Cela, forman parte de la agrupación Ames, Rianxo, Ponteareas, Moaña y Burela. Por su parte, Manuel Alonso afirma que Burela y Rianxo no llegaron a completar el proceso para integrarse en la federación y que además la asociación rianxeira habría presentado en la asamblea del día 5 de septiembre su renuncia. En el caso de Moaña, que está representada a través de la Asociación Moaña Antiqua, alega que hay un cambio en su representación que tampoco se ha completado formalmente.

Unos argumentos que el resto de la junta directiva rechaza de plano y se remite a las actas de las asambleas de la propia federación, que contarían con el “aval de la unanimidad de los miembros y la certificación del secretario”. Según esas actas, la Asociación Ondiñas Mainas de Rianxo y la Asociación Burela Floral “son miembros de pleno derecho y a todos los efectos de la federación; no hay ningún escrito de renuncia de la asociación rianxeira ni de la de Burela”, afirman en un comunicado.

Así, insisten en reclamar la dimisión del presidente de Fagaarte y la expulsión de la Asociación Alfombras de Bueu, un colectivo al que acusan de “empañar en estos momentos al mundo del alfombrismo gallego”.

Unas actas que, a su vez, el presidente afirma que carecen de validez. “No son válidas porque carecen de la firma de la presidencia y no están firmadas porque el secretario nunca me le las entregó”, matiza por su parte Manuel Alonso.

La alfombra elaborada en el año 2020 en la Ofrenda al Apóstol, con la presencia de los Reyes y demás autoridades. XOAN ALVAREZ

El escrito consensuado ayer por la mayoría de las asociaciones asegura que “nosotros tenemos los documentos y el control de la federación y al presidente no le queda otro camino que el de la dimisión o de lo contrario será cesado por nosotros con todas las garantías legales que nos avalan”. Ese bloqueo es real y afecta a la tesorería de la federación, que en estos momentos no puede hacer frente a ningún tipo de obligación económica, tal como reconocen las fuentes consultadas.

Manuel Alonso ayer descartaba de momento convocar una asamblea para tratar su dimisión o para disolver la federación. El presidente admite que existe un burofax firmado por tres agrupaciones –Rianxo, Burela y Moaña–, pero son las mismas a las que él achaca falta de representación. “Yo no me planteo la disolución de la federación. La puerta está abierta tanto para entrar como para salir y hay otras agrupaciones que quieren entrar”, afirma.

Manuel Alonso: “Las cosas además de decirlas hay que probarlas y todas las facturas están cotejadas. A lo mejor algunos han visto beneficio económico en esto, pero yo puedo decir que a mí siempre me ha tocado pagar y nunca tuve un beneficio económico”

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A la vista de las posiciones de unos y otros la situación no parece que pueda reconducirse fácilmente. Más bien al contrario. Las agrupaciones que consensuaron el comunicado de ayer aseguran que están convencidas de que la Asociación Alfombras de Bueu pretende utilizar la federación “para beneficio propio, tanto económico como de postureo, intentando representar al alfombrismo gallego cuando a lo único que representan es a cinco alfombristas de Bueu”.

Fernández Coto asegura que “además de indicios tenemos pruebas de facturas emitidas por servicios inexistentes y de pagos en efectivo hechos al margen de la contabilidad de la federación” y acusa al presidente de crear un cargo inexistente para la presidenta de Bueu, Carmen Santos, y que además es su esposa.

Por su parte, Manuel Alonso está convencido de que el origen del actual conflicto hay que buscarlo en la separación vivida hace unos meses entre los alfombristas de Bueu. “Todo esto solo sirve para afear la labor que se lleva haciendo desde tiempo”, afirma el presidente. Alonso también se muestra “absolutamente tranquilo” con respecto a las acusaciones de usar la federación en beneficio propio. “Las cosas además de decirlas hay que probarlas y todas las facturas están cotejadas. A lo mejor algunos han visto beneficio económico en esto, pero yo puedo decir que a mí siempre me ha tocado pagar y nunca tuve un beneficio económico”, concluye.

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