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Moaña acepta asumir las carreteras generales si la Xunta las humaniza antes

El hundimiento de una acera de la PO-551 en Domaio, debido a un curso de agua subterráneo. | G.N.

El Concello de Moaña insistió esta semana en su propuesta para que la Consellería de Infraestruturas limite la velocidad en las carreteras generales a solo 30 km/hora y reducir así tanto la siniestralidad viaria en el municipio como la gravedad de los accidentes que se registran. Desde la Xunta señalaron que la PO-551 en casi su totalidad por Moaña y grandes tramos de la PO-313 pueden pasar de ser travesías a calles urbanas y establecer así estas medidas de calmado de tráfico, pero para ello el Concello debería asumir su titularidad y gestión. Ante esta respuesta el concejal de Mobilidade, Rodrigo Currás, sorprendió mostrando la disponibilidad de la administración local a asumir las dos arterias principales que cruzan el municipio.

Eso sí, el bipartito moañés pone como condición que Infraestruturas se encargue antes de humanizar ambas carreteras y dejarlas en condiciones, haciendo referencia al estado actual con socavones en muchos tramos de aceras. Propone una humanización “consensuada, con proyectos en los que pueda participar el Concello” y, para que el traspaso de titularidad pueda hacerse efectivo sin implicar un desembolso económico inasumible para la Xunta, Rodrigo Currás plantea “una humanización y cesión por tramos, a medida que se vayan reformando. Asumiríamos los trazados más urbanos para limitar la velocidad”, insiste.

Recuerda, el titular de Mobilidade, que además de los desperfectos en las aceras, ambas vías incumplen la normativa en materia de accesibilidad, con muchas barreras arquitectónicas que deben ser eliminadas en los proyectos de humanización. Pone sobre la mesa “los acuerdos plenarios aprobados por unanimidad” pidiendo a la Xunta una reforma integral del espacio para peatones en las márgenes de la PO-551 y de la PO-313 y recuerda también la cantidad de escritos dirigidos por asociaciones de vecinos y por el propio Concello para atajar este problema.

Algunas de las zonas más perjudicadas son las aceras del barrio de Porta do Sol, en Meira, con socavones señalizados con conos naranjas durante gran parte del recorrido. En alguno de ellos incluso se pueden ver las tuberías de las canalizaciones subterráneas.

Otro socavón que se abrió cerca de la sede de Abanca en la parroquia de Domaio ha levantado también todas las alarmas. Todo apunta a que el hundimiento se debe a un curso de agua que pasa bajo la acera. El Concello logró que Infraestruturas prometa su arreglo aprovechando la obra que tiene en marcha en la zona para poner fin al Tramo de Concentración de Accidentes (TCA) de Domaio.

“Llevamos mucho tiempo reclamando humanizaciones en las carreteras generales. Los proyectos de los TCA y la senda prevista en Domaio nos parecen buenas ideas, pero creemos que necesitan humanizaciones integrales, por eso veríamos con buenos ojos cualquier reacción por parte de la Xunta, incluida la transferencia de su titularidad al Concello”, añade Currás.

Asegura ser consciente de las implicaciones que tendría para la administración local el mantenimiento íntegro de estas arterias. En estos momentos el Concello solo se encarga de la iluminación viaria, en proceso de sustitución total por tecnología Led de bajo consumo. El único tramo que ya está transferido a Moaña es el de la céntrica calle Ramón Cabanillas, que es el paso de la PO-551 por el centro urbano de la villa.

Los problemas por los atropellos y la sucesión de accidentes –como los tres registrados la pasada semana con motoristas implicados– hicieron que el bipartito insistiese en la necesidad de rebajar el límite de velocidad en las carreteras generales, alegando que la Autovía do Morrazo funcionaría como alternativa para circular a mayores velocidades.

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