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La plantilla de la recogida de basura pide más personal en verano y el arreglo de camiones

Señala, ante la intención de la Mancomunidade de una gestión directa, que en los meses estivales se necesitan 7 personas más | Varios vehículos no se pueden usar por falta de mantenimiento

Reunión, el jueves, de los regidores con los delegados de los trabajadores. | GONZALO NÚÑEZ

La Mancomunidade do Morrazo inició una negociación con la plantilla de trabajadores del servicio de recogida de la basura, que ahora gestiona Urbaser. Son 33 empleados que deberán pasar a depender directamente de la Mancomunidade si se completa el cambio de modelo previsto por los tres alcaldes, lo que supondría que, tras un periodo de transición de unos meses, la retirada de residuos pasaría a ser de gestión pública directa. En principio, la representación sindical de los trabajadores no ve con malos ojos el cambio de modelo “siempre que se asuma a toda la plantilla y se respeten los derechos adquiridos” en materia de salarios, horarios y vacaciones. Entienden, los representantes del personal, que la Mancomunidade “es la primera interesada en mantener a la plantilla actual, entre otras cosas porque gran parte de los trabajadores llevan desde el año 2001 y tienen una amplia experiencia y conocimiento de cómo debe funcionar el servicio”.

Durante los próximos meses la nueva gerente de la Mancomunidade se reunirá directamente con la plantilla, tanto para cerrar la subrogación como por la promesa de los trabajadores de colaborar para mejorar en el funcionamiento de un servicio que los propios alcaldes consideran muy “deficiente”, sobre todo desde que Urbaser se quedó con el contrato de concesión que pertenecía a Recolte, ya en su fase de prórroga. Una de las primeras demandas que plantean desde la plantilla es el refuerzo de personal durante los meses de verano. Entienden que para el invierno el número de trabajadores es suficiente, pero en verano se necesitarían hasta 7 empleados más “ante el gran incremento de la basura por el turismo, como se vivió este año”. Estas contrataciones serían a mayores de las efectuadas para cubrir bajas y las vacaciones de la plantilla, que sí se están cubriendo por parte de Urbaser.

La plantilla, que reconoce el deterioro del servicio en los últimos años, señala también la necesidad de acometer reparaciones e incluso adquisiciones de camiones de recogida. Denuncia que varios de ellos están sin funcionamiento, lo que imposibilita el refuerzo en ciertas rutas durante los periodos de mayor carga de residuos. Otros presentan problemas mecánicos aunque estén en servicio. Lo achacan a la falta de mantenimiento en estos años e incluso señalan que algunos camiones deben ser retirados y sustituidos por otros. A esto se suma la falta de reposición de contenedores, que hizo disminuir su número en los últimos tiempos y contribuyó a la acumulación de basura en los alrededores durante los meses de verano, con las consiguientes quejas de los ciudadanos por la saturación de los mismos y los olores generados.

La controvertida decisión de intentar negociar con Urbaser su continuidad durante unos meses en la recogida de la basura otorgará a la Mancomunidade el tiempo necesario para organizar el servicio y tratar de mejorarlo, con la colaboración de los trabajadores.

Una negociación exprés con Urbaser

La decisión adoptada por las alcaldías de Bueu, Cangas y Moaña la pasada semana, de apostar por la continuidad de Urbaser hasta el comienzo de 2022 y cerrar durante este periodo una transición hacia una gestión directa del servicio, requiere una negociación exprés con la actual concesionaria, a la que la Mancomunidade advirtió en varias ocasiones con la apertura de posibles expedientes por presuntos incumplimientos. La consultora Lagares, de hecho, se encarga de redactar informes periódicos sobre el grado de cumplimiento del contrato de concesión. Se abre ahora una negociación que debe culminar antes del 31 de octubre, que es cuando se extingue el contrato. Ahí se debe fijar el precio que pagará mensualmente durante esta transición la Mancomunidade. El organismo comarcal, por su parte, tratará de forzar una mejoría en la prestación del servicio durante estos meses. Son tres semanas para garantizar que la recogida de basura se sigue realizando a partir del 1 de noviembre. La presidenta de turno de la Mancomunidade y alcaldesa de Moaña, Leticia Santos, garantizó esta semana que no existe riesgo de un parón en este servicio esencial. Desde la representación de los trabajadores valoran el trabajo que está realizando la Mancomunidade por el cambio de modelo, aunque echaron en falta una información previa al conocer que el contrato de concesión se extingue al finalizar este mismo mes. También lamentan, los delegados sindicales, que no se contactase con la plantilla en verano “cuando se veía que el servicio funcionaba mal”.

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