Pesquerías Nores demanda a Mapfre para cobrar una indemnización por el “Pitanxo”

La aseguradora no ha aceptado la reclamación por la posible culpabilidad del patrón en el naufragio

La armadora cuantifica en 6,8 millones su perjuicio económico por el siniestro

Tripulación del pesquero 'Villa de Pitanxo', en cubierta durante maniobras de pesca

Tripulación del pesquero 'Villa de Pitanxo', en cubierta durante maniobras de pesca / Cedida

Lara Graña

Lara Graña

El arrastrero congelador Villa de Pitanxo fue ensamblado en las instalaciones del desaparecido Astilleros M. Cíes. A su entrega, el buque podía faenar en cualquier caladero del mundo, cualquiera que fuera la estación del año o la condición meteorológica; estaba preparado para soportarlo. Unrestricted Navigation (navegación sin restricciones), determina el informe de la sociedad de clasificación, expedido por Bureau Veritas con número de registro 03828N, al que ha tenido acceso FARO. Pero el pesquero sería sometido después a una reforma en el año 2018 –de la cubierta de francobordo–, con la que ganó más de 16 toneladas de lastre.

Este peso adicional modificaba sus condiciones de estabilidad, y un inspector de Capitanía Marítima de Vigo resolvió que el Pitanxo no podría volver a faenar en zonas de formación de hielos, como desveló FARO. Incumplió esta orden en al menos una docena de ocasiones, tantas como veces realizó sus mareas en las inconmovibles aguas de Terranova. No consta que en aquellos trabajos hubiese incrementado el tamaño de sus bodegas –si es que lo hizo, no lo acreditó en el Ministerio de Pesca–, con lo que oficialmente tenía capacidad para 400 toneladas. Así se hundió. Con 24 personas a bordo. Estas son las certezas. En el capítulo de las incertidumbres se enreda todo lo demás, incluido lo económico.

Porque las familias de los 21 fallecidos –solo sobrevivieron el patrón, Juan Padín, su sobrino Eduardo y el marinero Samuel Koufie– no han percibido ninguna compensación, y tampoco el salario de aquella última campaña. Y no lo harán, al menos de momento. Porque la armadora del barco, Pesquerías Nores Marín, ha iniciado un litigio judicial con su aseguradora, Mapfre, que ha rechazado pagar a la compañía el valor asegurado de la embarcación y el de las capturas almacenadas hasta aquel 15 de febrero de 2022. Nores defiende que el hundimiento del Pitanxo fue un accidente debido a un súbito e inexplicable fallo del motor principal, un Wärtsilä modelo 9L20; para las familias, peritos de parte y el superviviente de origen ghanés, a una maniobra negligente del capitán, imputado a día de hoy por (entre otros) 21 presuntos delitos de homicidio por imprudencia grave. Ahí radica la negativa de la aseguradora a aceptar la reclamación de la armadora de Marín. Un siniestro provocado, como de momento apuntan tanto las pruebas obtenidas en el lugar del naufragio como en el laboratorio de experiencias hidrodinámicas de El Pardo (Cehipar), eximiría por completo a Mapfre de satisfacer la petición de esta empresa.

Pesquerías Nores no hace referencia en sus cuentas anuales de 2022 a cuánto asciende el importe que reclama a la aseguradora, de modo que se desconoce por qué cantidad estaba asegurado el Villa de Pitanxo y cuán llenas de pescado estaban las bodegas. Según declararon fallecidos a sus familiares, las intensísimas jornadas de trabajo en el caladero bajo la dirección de Padín anticipaban un pronto retorno a casa, pese a llevar apenas un par de semanas faenando. Como parte de las retribuciones de los marineros dependen de la evolución de cada campaña, y como no ha habido acuerdo tampoco entre la armadora y los abogados de las familias, ese último salario continúa pendiente de abonar. Lo único que han percibido los familiares fue un ingreso de 500 euros procedentes de una ONG francesa, la Société de Secours et des Oeuvres de Mer, y que Pesquerías Nores transfirió con la categoría de “anticipo de nómina”. Tuvieron que rendir cuentas a la Agencia Tributaria por esta decisión, que en Marín atribuyeron a un error, como también anticipó este periódico.

  • 1-Casi 31 millones de euros de facturación

    La armadora registró una pequeña caída en sus ventas, que atribuye precisamente al naufragio del Pitanxo. La subida de precios compensó esa baja.

    2-Baja de activos por otros 6,8 millones

    En el capítulo de activos materiales, atribuye al siniestro del pesquero una baja por importe de 6,8 millones

En las cuentas de la armadora sí se hace referencia a una “baja” en su saldo de activos materiales –en este tipo de empresas son los barcos, naves logísticas, equipamiento...–, y que se corresponde “al hundimiento”. Asciende a más de 6,8 millones de euros, que sería el perjuicio estimado por la compañía por haber perdido esta embarcación.

En medio de esta frialdad numérica no hay menciones al procedimiento que se instruye en la Audiencia Nacional o al hecho de que Pesquerías Nores comparte las mismas imputaciones que su patrón, ahora jubilado. “Las eventuales contingencias de responsabilidad civil que, en su caso, pudieran derivarse para la empresa –abunda el mismo documento–, estarían amparadas por la póliza de seguro de Protección e Indemnización que la empresa tiene suscrito con la aseguradora British Marine”. Nores facturó 32,096 millones de euros el año pasado, ligeramente por debajo de las cifras de 2021 (33,5 millones).