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San Juan espera a la sardina con el precio más bajo en un lustro

Uno de los barcos del cerco, partiendo ayer en O Berbés

Uno de los barcos del cerco, partiendo ayer en O Berbés Marta G. Brea

San Juan está ya a la vuelta de la esquina y esto se traduce en que las sardinas están a punto de alcanzar –probablemente– la cota de demanda más alta de todo el año. Las tradicionales parrilladas de este pescado, habituales en los veranos gallegos o de la vecina Portugal, hacen que los precios despunten y que aquellos que la venden hagan su particular agosto en junio. En tierra, las pescaderías o restaurantes; en el mar, la flota que se dedica a la captura de la especie. Tanto el cerco como el xeito –arte de pesca artesanal– están estos días dedicándose a la pesca directa de la sardina, principal recurso que se encuentra desde hace semanas en la costa gallega. Y a poco menos de una semana de la fiesta de las hogueras, el precio medio que está alcanzando la sardina en la primera venta es el más bajo en los últimos cinco años, situándose en 1,17 euros el kilo, una situación que el cerco achaca a la pérdida paulatina del mercado por parte de Galicia a raíz del plan de gestión de España y Portugal para recuperar el stock en la península ibérica.

El precio mejoró la semana pasada por San Antón ante la demanda de Portugal

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En lo que va de año, las lonjas de la comunidad vendieron más de 1.550 toneladas de sardina por un total de 1,8 millones de euros, cifras peores que las del año pasado, cuando fiestas como la de San Juan coincidieron en plena desescalada de la pandemia de COVID y el repunte del consumo tras el cerrojazo. Entonces, las 1.736 toneladas alcanzaron un valor de 2,3 millones de euros.

El precio medio hasta la primera quincena de julio fue el año pasado de 1,34 euros, mientras que en 2019 alcanzó los 1,7, un año antes 1,32 y ya en 2017 los 1,26 euros el kilo. Ayer mismo, por ejemplo, la sardina se vendió en lonjas como la de Cambados entre 0,95 y 3 euros. Hay buenos lotes de sardina al coincidir tanto el xeito como o el cerco. Se vendieron 3.400 kilos”, explica el patrón mayor de la cofradía de esta localidad pontevedresa, Ruperto Costa.

En A Illa, una de las zonas con más barcos que se dedican al xeito de la comunidad, tienen claro que la situación tiene que mejorar. “Los precios en relación al año pasado no están muy altos”, reconoce el patrón mayor del pósito, Juan José Rial, “aunque el sector va tirando”. “De momento se están pescando los topes, que se aumentaron a 50 kilos por tripulante, barco y día”, explica.

Aunque el valor alcanzado por la sardina no atraviese su mejor momento, San Juan se perfila como una fecha salvadora, al igual que lo fue un poco la semana pasada la fiesta de San Antón, con mucho tirón en Portugal. “El precio despuntó hasta los 4 euros el kilo, pero en lo que va de año la media está en torno a un euro”, indica el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García.

Barcos del cerco, en O Berbés Marta G. Brea

Para el responsable de la organización mayoritaria en este segmento de flota en la comunidad, la tendencia a la baja del precio medio del recurso se debe a que Galicia “fue perdiendo el mercado de sardina después de cinco años sin ser un suministrador regular”. “Ya nos pasó en su momento cuando se hicieron paradas biológicas. Y ahora se vuelve a repetir”, concreta.

El sector nota floja demanda desde las fábricas

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El destino principal de la sardina que llega a tierra es su venta para fresco o el congelado, ya que como explica García “las fábricas no compran”. “No notamos esa demanda”, apunta.

Por el momento, el xeito todavía no ha salido “en masa” a por la sardina, pero el cerco que persiste en aguas gallegas (una treintena de barcos siguen en el Cantábrico) es prácticamente la única especie que captura porque el jurel, que sí está en el norte de España, apenas se deja ver en la costa de la comunidad.

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