O Chioleiro usó el plástico de un colchón para envolver la maleta en la que metió a la víctima

El material era de una conocida marca que coincidía con la de la habitación en la que convivían con la mujer asesinada

O Chioleiro entra en la Audiencia Provincial de Pontevedra en 2007

O Chioleiro entra en la Audiencia Provincial de Pontevedra en 2007 / Gustavo Santos

El plástico del embalaje de la maleta fue clave para detener, hace un mes, a Manuel Durán O Chioleiro —un sexagenario con dos asesinatos previos en su historial—, por la muerte de Carmen Bento, una ourensana que convivía con él en un piso que arrendaba habitaciones en Vigo.

Según han informado a EFE fuentes de la investigación, el plástico que cubría la valija no era film transparente como el que se utiliza en los aeropuertos, sino que correspondía al envoltorio de un colchón y coincidía con el de la habitación que ocupaban O Chioleiro y la víctima.

La víctima, que presentaba una puñalada mortal -a la vista de la autopsia-, fue identificada después de un trabajo minucioso que permitió recuperar sus huellas dactilares en un laboratorio de Madrid.

La operación policial se desarrolló con rapidez después de que el cadáver apareciera en el interior de una vieja maleta de viaje en avanzado estado de descomposición el pasado 22 de febrero.

La maleta

La valija llevaba meses abandonada en un descampado en el barrio de Balaídos a la vista de los vecinos, pero nadie le había dado importancia, hasta que un repartidor dio la voz de alarma por el olor que desprendía, a pesar de su embalaje.

El plástico que cubría la maleta no era film transparente como el que se utiliza en los aeropuertos, sino que correspondía al envoltorio de un colchón de una conocida marca y coincidía con el de la habitación que ocupaban O Chioleiro y la víctima.

Los agentes hallaron sangre en el colchón nuevo, y en el interior de la habitación pudieron localizar también huellas y restos biológicos, por lo que situaron ahí el escenario del crimen.

Los testimonios de vecinos y varios indicios llevaron a los investigadores a la pista de un sexagenario que llevaba poco más de un año en libertad.

El hombre había cumplido 17 años, 6 meses y un día de condena por un segundo asesinato, la muerte de una vecina y amiga suya, Alicia Rey, en A Lama (Pontevedra) en diciembre de 2004. Previamente, había estado recluido por asesinar a su abuela a finales de la década de 1980.

Intento de fuga

La Policía Nacional de Vigo relacionó rápidamente el conocido como 'crimen de la maleta' con O Chioleiro, el sospechoso quien, al saberse señalado, intentó huir, aunque las autoridades seguían su rastro.

El juez dictó una orden de detención y fue rápidamente detenido cuando se encontraba en la estación de autobuses de Pontevedra dispuesto a escapar.

Solo unas horas después, las huellas permitieron confirmar la identidad de la víctima, que coincidían con las de la habitación que 'O Chioleiro' abandonó semanas después de que se le perdiera la pista a la mujer que le acompañaba en el cuarto arrendado.

El Juzgado de instrucción 4 de Vigo decretó el 1 de marzo el ingreso en prisión provisional sin fianza del sospechoso por los presuntos delitos de homicidio o asesinato, pendientes aún del avance del proceso judicial contra él, ya no está investigado de momento por violencia de género.

El caso, muy mediático, ha llevado a Manuel Durán de nuevo a la cárcel de su localidad, A Lama, donde ingresó en el centro penitenciario con miedo y se le puso un preso de confianza, en espera del juicio.