Puente rechaza plazos en el AVE directo a Vigo: “Sería crear horizontes fácilmente frustrables”

El ministro de Transportes apunta a los “innumerables factores que influyen en su desarrollo” al estar en la fase más temprana

Prepara un estudio que actualizará los existentes para conseguir el OK medioambiental

Llegada de los primeros viajeros a la estación de Oviedo el pasado 30 de noviembre tras la inauguración del AVE Madrid-Oviedo

Llegada de los primeros viajeros a la estación de Oviedo el pasado 30 de noviembre tras la inauguración del AVE Madrid-Oviedo / Paco Paredes / EFE

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Si por algo se está caracterizando la etapa Óscar Puente como ministro de Transportes es por su capacidad de hablar claro en una de las carteras con mayor capacidad política e inversora del Gobierno. Después de responder en su primera entrevista que llevar el AVE a Vigo formaba parte de “la carta a los Reyes Magos” de todos los territorios, el exalcalde de Valladolid refuerza esta postura. En sus declaraciones a La Nueva España, medio perteneciente al grupo Prensa Ibérica como FARO, Puente ha apuntado que en el caso de la variante de Cerdedo “aventurar cualquier plazo para esta nueva infraestructura sería iniciar una espiral de horizontes fácilmente frustrables”. ¿El motivo? “Los innumerables factores que influyen en su desarrollo, estando como estamos en su más temprano comienzo”.

Y es que después de 20 años de tramitación con otros ocho ministros con el proyecto encima de la mesa, el gabinete de comunicación de Transportes ha cambiado el tono cuando se pregunta por la situación de la línea que deberá unir Vigo y su provincia con Ourense; dejando de ser la mayor área urbana del noroeste sin esta conexión al resto de la red. Tal y como avanzó FARO esta semana, la previsión actual es que no estaría en servicio, en el mejor de los casos, hasta 2042. Aunque en 2012 estaba todo listo para adjudicar los primeros contratos de obra, la parálisis inversora durante el Gobierno de Rajoy provocó que caducaran los estudios vigentes, obligando a empezar de cero con una normativa más estricta.

El ministro de Transportes Óscar Puente (izquierda) junto a diferentes personalidades en el viaje inaugural del AVE Madrid-Oviedo

El ministro de Transportes Óscar Puente (izquierda) junto a diferentes personalidades en el viaje inaugural del AVE Madrid-Oviedo / Casa Real

Prueba de ello es el Estudio Hidrogeológico encargado en 2018 y que no completó el análisis de las 504 masas de agua presentes en su recorrido hasta este verano, cuando la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil emitió su veredicto favorable. No obstante, y a la espera de que el Ministerio de Transición Ecológica lo ratifique, el de Transportes y Movilidad Sostenible ya mueve ficha para la siguiente fase. “Estamos preparando la licitación de un estudio complementario para actualizar las soluciones planteadas” señala el ministro en las mismas declaraciones remitidas a LA NUEVA ESPAÑA y FARO. Este nuevo estudio nace “con el objetivo de obtener la correspondiente declaración de impacto ambiental, paso imprescindible para proseguir con el desarrollo de este proyecto”.

Según la legislación actual, la línea por Cerdedo no estaría lista hasta el 2042

Teniendo en cuenta la legislación española vigente, para su puesta en funcionamiento serían necesarios un Estudio de Viabilidad (24 meses), un Estudio Informativo que definiera el trazado (24 meses), una Declaración de Impacto Ambiental que lo avalara (18 meses), la redacción de los proyectos constructivos (18 meses), su aprobación y adjudicación. De esta forma, las primeras obras llegarían en 2033 como pronto. El trazado es de una enorme complejidad técnica con un 70% discurriendo en túneles y unas condiciones similares al inaugurado esta semana en la Variante de Pajares. Es por ello que requeriría de al menos seis años de obras a los que habría que sumar las obras de plataforma, superestructura, electrificación y las pruebas. Si todo va bien, su puesta en funcionamiento no llegaría hasta el 2042.

Hasta entonces los trenes seguirán realizando el rodeo actual de 178,6 kilómetros por Santiago que necesita 85 minutos, lo que mejora ligeramente los 90 que necesita por el trazado de la línea del Miño con 130 kilómetros. Se espera que la futura Salida Sur y las mejoras previstas en el decimonónico trazado entre Tui y Ourense mejoren los tiempos de viaje hasta poco más de una hora.

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Durante su entrevista con La Nueva España, Óscar Puente también abordó la llegada de los ansiados Avril. Los trenes de la futura serie 106 de Renfe por Talgo permitirán mejorar los tiempos de viaje entre 15 y 30 minutos en Galicia y Asturias, aunque su puesta en servicio suma casi tres años de retrasos.

“Los Avril van a estar en el primer trimestre, si pueden estar en febrero, mejor que en marzo, y si puede ser en enero, mejor todavía” afirmaba ante los plazos previstos.

Al mismo tiempo confirmaba que “nos acaban de entregar 13 trenes homologados, en parte para Asturias y para Galicia, pero habrá más. Esos los podríamos poner ya a funcionar. En el primer trimestre lo harán con toda seguridad”.