La reforma de Gol destinará un 36% de su superficie final a locales de uso comercial

El Concello estima su coste en 25 millones con dos años de ejecución

Dos videomarcadores se incrustarán en la grada y se creará un anillo con Tribuna

Se elevará la cota de Olímpicos para “minimizar” las inundaciones

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Cerrar la ansiada y eterna reforma de Balaídos cumpliendo los hitos pendientes: comodidad, usos terciarios y reducción de las molestias ocasionadas por las lluvias en el estadio. El Concello ya ha definido el proyecto de la nueva grada de Gol del coliseo celeste, en el que se destinará un 36% de su futura superficie a los locales comerciales. El graderío, que sigue las líneas maestras de su melliza de Marcador, tendrá un coste estimado de 25 millones de euros y un plazo de ejecución de 24 meses desde el inicio de obra, previsto a finales de 2024.

Según recoge la memoria descriptiva firmada por el estudio arquitectónico, “se busca también el aprovechamiento de las capacidades comerciales de los nuevos espacios creados, posibilitando un amplio abanico de instalaciones y usos, conformando el Estadio de Balaídos en un recinto multiusos. Para ello se destinarán unos 5.900 metros cuadrados de los 16.214 previstos entre tres alturas: planta baja (4.494m2), dos sectores de Gol Bajo (3.343 y 1.467) y dos de Gol Alto (3.657 y 2.031). Esta asimetría se debe a la unión con la grada de Tribuna, formando un anillo perimetral continuo en todos los niveles de las gradas: a pie de campo, a media altura y en las filas superiores. Este corredor, 100% accesible, es una de las principales novedades de una obra en la que la movilidad también está garantizada en su interior. Seis escaleras “de amplias dimensiones” permitirán el acceso y evacuación del interior a las puertas. Además habrá 8 ascensores diseñados a medida para la grada.

El fondo oeste del recinto municipal imitará el acercamiento vivido ya en el otro extremo del terreno de juego. El arco actual, con una distancia máxima de 40 metros desde las butacas al césped, pasará a una línea de fondo homogénea a 8,5 metros de la misma. La construcción de dos sectores también permitirá incrementar un 56% la capacidad hasta los 6.400 espectadores como en la de Marcador. Las butacas elegidas replicarán el modelo empleado en el resto del estado, garantizando una “uniformidad estética y confort”.

Se habilitará un nuevo túnel de acceso desde Olímpicos al césped

Su culminación es clave para resolver una de las quejas más habituales en el celtismo. El suroeste es la dirección predominante de los vientos de la ciudad; por lo que la diferencia de altura en las cubiertas provoca que el resto de gradas se mojen. En las simulaciones realizadas en el túnel de viento “han demostrado que las “gotas de lluvia, a velocidades superiores a 100 Km/h, se desventan tras superar la cubierta, descendiendo a partir de la misma verticalmente”. En román paladino: según los arquitectos, gracias a la geometría ascendente del tejado “se eliminarán definitivamente los efectos de la lluvia y el viento en el resto de las gradas y sobre la totalidad del espacio ocupado por los espectadores”.

La reforma de Gol destinará un 36% de su superficie final a locales de uso comercial

Vista de Gol con los marcadores. / FDV

El equipo de Pedro de la Puente ha primado “la sostenibilidad, eficiencia y aprovechamiento de recursos” en la planificación. La totalidad de la iluminación en pasillos, gradas y espacios se realizará con tecnología LED para reducir el consumo; apostando por el “reciclaje” en el riego gracias a un depósito de aguas pluviales y la propia construcción. Al igual que en la obra de Marcador, los restos de la antigua grada se aprovecharán para los rellenos de la nueva estructura. La guinda, además de la homogeneización de la piel exterior, será la instalación de los nuevos videomarcadores. A la espera de que se confirme que la cubierta podría soportar el principal, sí que se incluyen dos de tamaño medio “incrustados” en las paredes de la grada.

Reforma en la calle Olímpicos

La reforma, no obstante, no afectará solamente al interior del estadio o su vista general. El arquitecto destaca el estadio como “una parte integrante de la comunidad y vecindario”, por lo que en este equipamiento tratarán de “extraer el máximo beneficio y valor”. Si bien el Celta ya ha sondeado a la empresa Legends –asociada al Real Madrid o los gigantes de la Premier– para la explotación comercial interior, el Concello acometerá la humanización de la calle Olímpicos “mejorando los servicios para residentes y haciendo de catalizador para la regeneración del área”.

La reforma de Gol destinará un 36% de su superficie final a locales de uso comercial

Aspecto de la calle Olímpicos con los pórticos / FDV

La obra pasa por la eliminación de plazas de aparcamiento y un carril de circulación, el ensanchamiento de las aceras y la generación de un paseo bajo pórticos de casi medio kilómetro bordeando las tres gradas del estadio que están conectadas: Marcador, Tribuna (donde se prolongará la fachada metálica) y Gol.

Desde esta misma calle se abrirá un nuevo acceso directo al terreno de juego desde la zona más próxima al cruce con la Avenida de Citroën. Mediante un amplio túnel –similar al existente desde hace décadas entre Marcador y Río– se permitirá el acceso de vehículos de emergencia, maquinaria, servicios de mantenimiento o camiones.

La memoria descriptiva señala el grave efecto de “empozamiento” que se produce en la calle Olímpicos los días de lluvia, lo que provoca inundaciones notables al coincidir con la marea alta en el río Lagares. La solución propuesta pasa por subir la cota actual de la calle (con varios metros de desnivel) facilitando la evacuación del agua por la pendiente hacia los sumideros ubicados en los laterales. Éstos aumentarán su capacidad de recogida y salida hacia el cauce fluvial. Aunque el problema no quedará erradicado de forma definitiva, si que permitirá “minimizar las consecuencias” al mejorar “significativamente” la evacuación.