El único reumatólogo español en el plantel de expertos de la nueva guía mundial del lupus, del Chuvi

Estas recomendaciones eran muy esperadas por la incorporación reciente de nuevos tratamientos en una patología que tenía pocos

El doctor José María Pego Reigosa y la enfermera Coral Mouriño. |   // MARTA G. BREA

El doctor José María Pego Reigosa y la enfermera Coral Mouriño. | // MARTA G. BREA / A. Blasco

En el lupus eritematoso sistémico, esa patología con la que estaba obsesionado el televisivo doctor House, el sistema inmunitario del cuerpo ataca erróneamente al tejido sano, pudiendo afectar a diversos puntos –piel articulaciones, riñones, cerebro...–. No tiene cura. Sin embargo, en los tres últimos años han salido nuevos fármacos para controlar los síntomas. A nivel internacional, los clínicos se basan en las recomendaciones de la European Aliance of Associations for Rheumatology (Eular) para manejar la enfermedad. El problema es que la última guía se había publicado en 2019 y había quedado rápidamente desfasada por la aprobación de los nuevos medicamentos. En la comunidad había “una expectación tremenda” por la nueva. En el plantel multidisciplinar de alrededor de 40 expertos de todo el mundo que la han elaborado solo hay dos españoles: el médico internista Ricard Cervera, del Clínico de Barcelona, y el reumatólogo José María Pego Reigosa, del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi).

Esta guía, destinada a personal facultativo especialista y a Enfermería, recomienda qué hacer en las distintas situaciones que puede presentar un paciente con lupus. Se presentó el 1 de junio en el congreso internacional de Reumatología que se celebró en Milán y se publicó el 12 de octubre en la prestigiosa revista científica Annals of the Rheumatic Diseases. El doctor Pego Reigosa se muestra “orgulloso” de ser el único reumatólogo español y representar tanto al Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur –donde coordina el Grupo de Reumatología y Enfermedades Inmunomediadas, Iridis–, como al servicio del Chuvi o la sociedad nacional de esta especialidad.

Uno de los principales intereses de los médicos era saber en qué circunstancias y cómo utilizar el nuevo tratamiento biológico disponible –el anifrolumab, en cuyo ensayo clínico participó el Chuvi–. “Tenemos un nuevo biológico con unos ensayos parecidos al que ya existe [el belimumab, que también se ensayó en Vigo]. La expectación era por ver qué decían los expertos sobre cuándo usar uno o el otro”, explica el doctor. ¿Y cuál es la conclusión? “Los posiciona en niveles muy parecidos”, señala el reumatólogo, que indica que quizás el belimumab proporciona la “tranquilidad” de diez años de uso y el anifrolumab tiene un “efecto más rápido” en ciertas manifestaciones, como la piel.

Destaca “un par de cambios fundamentales”. Por un lado, se hace hincapié en utilizar los corticoides para el mantenimiento en las dosis más pequeñas posibles. Por otro, en favorecer de forma precoz el empleo de fármacos que reduzcan la necesidad de corticoides, como son los inmunomoduladores.

Demandan una consulta de Enfermería en Reumatología

Hace 12 años que a la enfermera Coral Mouriño le metieron el gusanillo de la investigación en lupus. Cayó en el grupo de investigación Iridis del IISGS por casualidad y se enamoró del trabajo con esta patología. “Había muy pocos tratamientos y empezamos con ensayos. Fue un cambio importantísimo en 10 años y es muy bonito ver la mejoría de los pacientes. Sobre todo, porque son muy jóvenes”, cuenta esta profesional, en la “primera línea de contacto con el paciente” en los ensayos de este grupo en el Chuvi. Acaba de volver del Centre for Rheumatology Research, de la College London University, uno de los centros más prestigiosos del mundo en esto, donde ha profundizado en su especialización. Allí cuentan con consultas asistenciales de Enfermería de Reumatología. Cree que el Chuvi también debería contar con una. “Es de los pocos hospitales de Galicia que no tiene”, señala e indica que puede ser útil en la monitorización de tratamientos, la valoración analítica o como puente entre paciente y médico.