TRAGEDIA EN VIGO

La Policía sitúa el foco del incendio en el cuadro de luces del portal y no descarta un origen fortuito

Una mujer de 30 años y sus tres hijos de 14, 12 y 10 son las víctimas mortales de un fuego que obligó a trasladar al hospital a otras nueve personas, entre ellos el padre de esta familia y la otra niña de 8 años

Las llamas, que salían con fuerza por la entrada, inundaron todo de humo y convirtieron este inmueble okupado en una ratonera

Los vecinos apuntan a un okupa del edificio que había sido expulsado, pero la Policía no descarta ninguna hipótesis.

Los vecinos apuntan a un okupa del edificio que había sido expulsado, pero la Policía no descarta ninguna hipótesis. / Marta G. Brea

Hay que remontarse casi cuatro décadas para encontrar en Vigo una tragedia por fuego comparable, en coste de vidas humanas, a la que se vivió en la madrugada de ayer en la ciudad olívica. Un incendio declarado en un edificio okupado de cinco plantas en la calle Alfonso X El Sabio, en pleno casco urbano en las proximidades de la Gran Vía y la praza de América, provocó la muerte de una madre, Rosana Gabarri Jiménez, de 30 años de edad, y de tres de sus hijos, todos ellos menores: Aldara, que ayer cumplía 14 años; Ezequiel, de 12, y Sara, de 10. Su marido, Emilio Barrul Jiménez, de 31 años, y la hija más pequeña del matrimonio, Yurena, de 8, pudieron ser rescatados con vida y al cierre de esta edición permanecían en estado grave. En total, 16 personas tuvieron que recibir asistencia sanitaria, de las que nueve fueron trasladadas a diferentes hospitales.

Rosana Gabarri y Emilio Barrul tenían cuatro hijos menores. La madre y un niño y dos niñas fallecieron en el incendio. El padre y una hija de 8 años se debaten entre la vida y la muerte en el hospital.

Rosana Gabarri y Emilio Barrul tenían cuatro hijos menores. La madre y un niño y dos niñas fallecieron en el incendio. El padre y una hija de 8 años se debaten entre la vida y la muerte en el hospital. / Cedida

La Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer las causas del fuego, que, según las fuentes consultadas, tuvo un único foco situado en el cuadro de luces del portal. Aunque los residentes del inmueble y vecinos de la zona hablaban de dos focos y apuntaban como posible autor a un hombre que había residido allí como okupa y al que echaron del edificio recientemente por rencillas, la comisaría viguesa afirmó que dicho varón ni había sido arrestado “ni se prevé ninguna detención”.

Según pudo saber FARO, si bien un vecino del edificio llegó a relatar inicialmente a un policía local que vio a esa persona “echar gasolina en la zona de los contadores eléctricos del portal” justo antes de iniciarse el fuego, poco después se desdijo manifestando que no, que no llegó a verlo, pero que “suponía” que había sido él como venganza por su reciente expulsión del inmueble.

Doble hipótesis

Los investigadores, en un caso que ha recaído en el Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo, mantenían ayer abierta la doble hipótesis de provocado y accidental, pero lo que por la mañana tenía todos los visos de ser un incendio intencionado, avanzadas las horas, y a la espera todavía del informe definitivo de la Brigada Científica, cobraba más fuerza el que pudiese haber sido fortuito.

El varón señalado fue localizado y aportó una coartada y en las declaraciones ya oficiales ante los policías nacionales nadie dijo definitivamente haberlo visto en el lugar del siniestro. El hecho además de que todo se iniciase en el cuadro de luces, en un edificio con el agua y la electricidad cortadas donde sus okupantes habían realizado enganches, daba fuerza a esa teoría de un fuego accidental.

El varón señalado fue localizado y aportó una coartada, y en las declaraciones ya oficiales ante los policías nacionales nadie dijo definitivamente haberlo visto en el lugar del siniestro

La alerta se recibía a las 04.02 horas. Un edificio okupado de cinco plantas y diez viviendas construido en 1963 –con una reforma a principios de los años 80– ardía en la calle Alfonso X El Sabio. La construcción es bien conocida por los servicios de emergencia y por los policiales, por anteriores alertas de incendios, ninguna de este calado, y por la conflictividad existente allí en forma de peleas, robos o trapicheo de drogas.

Una tragedia en pleno casco urbano

Alfonso X el Sabio

Camelias

Pza. América

LA ALERTA DEL INCENDIO

SE RECIBIÓ A LAS 04.02 HORAS

El fuego se declaró en un edificio de cinco plantas y un total de diez viviendas ubicado en el número 6 de la calle Alfonso X el Sabio, cerca de la Gran Vía y Praza América, construido en 1963. Todos los pisos estaban okupados, si bien vecinos apuntaban que en la primera planta habría una familia que pagaba un alquiler de renta antigua.

UNA MADRE Y TRES DE SUS HIJOS

MENORES FALLECIERON POR EL FUEGO

Rosana y sus hijos Aldara, Ezequiel y Sara murieron a causa de las llamas. Residían en la cuarta planta y los cuatro trataron de huir sin éxito escaleras abajo. Los niños tenían 10, 12 y 14 años. La mayor estaba de cumpleaños ayer mismo. El padre, Emilio, y otra hija, Yurena, de 8 años, sobrevivieron y fueron trasladados en estado grave al hospital: fueron rescatados por el coche escalera de los bomberos desde una de las ventanas.

EL FOCO DEL FUEGO SE SITÚA

EN EL PORTAL DEL EDIFICIO

La Policía Nacional confirmó ayer que el incendio tuvo un único foco situado en el cuadro de luces y contadores del edificio, en el portal. Las llamas salían por ese acceso principal y la humareda se extendió por todo el inmueble convirtiéndolo en una auténtica ratonera. El abandono y la situación insalubre del edificio, con múltiples enseres acumulados en las zonas comunes, incluida una moto en el portal, complicaron el fuego y el trabajo de los equipos de extinción.

NUEVE PERSONAS

TRASLADADAS A HOSPITALES DE VIGO

Además de los fallecidos, nueve personas, entre ellas un bombero que sufrió un golpe de calor, fueron trasladadas al Hospital Ribera Povisa y al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Y, junto a los siete atendidos “in situ” en el lugar de los hechos, un total de 16 personas necesitaron asistencia sanitaria. El padre y marido de los fallecidos se encontraba ayer en la UCI de Povisa en estado muy grave y la única hija que sobrevivió de esta familia fue trasladada al Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña, que cuenta con una unidad de quemados que es referencia para toda Galicia en población pediátrica.

Una tragedia en pleno casco urbano

Alfonso X el Sabio

Gran Vía

Camelias

Pza. América

LA ALERTA DEL INCENDIO

SE RECIBIÓ A LAS 04.02 HORAS

El fuego se declaró en un edificio de cinco plantas y un total de diez viviendas ubicado en el número 6 de la calle Alfonso X el Sabio, cerca de la Gran Vía y Praza América, construido en 1963. Todos los pisos estaban okupados, si bien vecinos apuntaban que en la primera planta habría una familia que pagaba un alquiler de renta antigua.

UNA MADRE Y TRES DE SUS HIJOS

MENORES FALLECIERON POR EL FUEGO

Rosana y sus hijos Aldara, Ezequiel y Sara murieron a causa de las llamas. Residían en la cuarta planta y los cuatro trataron de huir sin éxito escaleras abajo. Los niños tenían 10, 12 y 14 años. La mayor estaba de cumpleaños ayer mismo. El padre, Emilio, y otra hija, Yurena, de 8 años, sobrevivieron y fueron trasladados en estado grave al hospital: fueron rescatados por el coche escalera de los bomberos desde una de las ventanas.

EL FOCO DEL FUEGO SE SITÚA

EN EL PORTAL DEL EDIFICIO

La Policía Nacional confirmó ayer que el incendio tuvo un único foco situado en el cuadro de luces y contadores del edificio, en el portal. Las llamas salían por ese acceso principal y la humareda se extendió por todo el inmueble convirtiéndolo en una auténtica ratonera. El abandono y la situación insalubre del edificio, con múltiples enseres acumulados en las zonas comunes, incluida una moto en el portal, complicaron el fuego y el trabajo de los equipos de extinción.

NUEVE PERSONAS

TRASLADADAS A HOSPITALES DE VIGO

Además de los fallecidos, nueve personas, entre ellas un bombero que sufrió un golpe de calor, fueron trasladadas al Hospital Ribera Povisa y al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Y, junto a los siete atendidos “in situ” en el lugar de los hechos, un total de 16 personas necesitaron asistencia sanitaria. El padre y marido de los fallecidos se encontraba ayer en la UCI de Povisa en estado muy grave y la única hija que sobrevivió de esta familia fue trasladada al Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña, que cuenta con una unidad de quemados que es referencia para toda Galicia en población pediátrica.

Una tragedia en pleno casco urbano

Alfonso X el Sabio

Camelias

Pza. América

LA ALERTA DEL INCENDIO

SE RECIBIÓ A LAS 04.02 HORAS

El fuego se declaró en un edificio de cinco plantas y un total de diez viviendas ubicado en el número 6 de la calle Alfonso X el Sabio, cerca de la Gran Vía y Praza América, construido en 1963. Todos los pisos estaban okupados, si bien vecinos apuntaban que en la primera planta habría una familia que pagaba un alquiler de renta antigua.

UNA MADRE Y TRES DE SUS HIJOS

MENORES FALLECIERON POR EL FUEGO

Rosana y sus hijos Aldara, Ezequiel y Sara murieron a causa de las llamas. Residían en la cuarta planta y los cuatro trataron de huir sin éxito escaleras abajo. Los niños tenían 10, 12 y 14 años. La mayor estaba de cumpleaños ayer mismo. El padre, Emilio, y otra hija, Yurena, de 8 años, sobrevivieron y fueron trasladados en estado grave al hospital: fueron rescatados por el coche escalera de los bomberos desde una de las ventanas.

EL FOCO DEL FUEGO SE SITÚA

EN EL PORTAL DEL EDIFICIO

La Policía Nacional confirmó ayer que el incendio tuvo un único foco situado en el cuadro de luces y contadores del edificio, en el portal. Las llamas salían por ese acceso principal y la humareda se extendió por todo el inmueble convirtiéndolo en una auténtica ratonera. El abandono y la situación insalubre del edificio, con múltiples enseres acumulados en las zonas comunes, incluida una moto en el portal, complicaron el fuego y el trabajo de los equipos de extinción.

NUEVE PERSONAS

TRASLADADAS A HOSPITALES DE VIGO

Además de los fallecidos, nueve personas, entre ellas un bombero que sufrió un golpe de calor, fueron trasladadas al Hospital Ribera Povisa y al Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Y, junto a los siete atendidos “in situ” en el lugar de los hechos, un total de 16 personas necesitaron asistencia sanitaria. El padre y marido de los fallecidos se encontraba ayer en la UCI de Povisa en estado muy grave y la única hija que sobrevivió de esta familia fue trasladada al Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña, que cuenta con una unidad de quemados que es referencia para toda Galicia en población pediátrica.

Las llamas salían por el portal y los gritos de auxilio resonaban en el vecindario. El fuego, en este inmueble donde varias de las familias están vinculadas por lazos de parentesco, tuvo su origen en el cuadro eléctrico de un portal donde se acumulaban enseres, neumáticos e incluso una motocicleta. La humareda negra no tardó en inundar el edificio, convirtiéndolo en una trampa, a lo que contribuyó también sin duda el estado insalubre de la construcción, en estado de abandono, y la falta de medidas de seguridad contra sucesos como el ocurrido ayer. “Salían llamas muy vivas por el portal, el humo llegaba hasta el cuarto... Había fuego arriba y abajo”, afirmaba una vecina. “Escuchabas a la gente gritar, ‘engancharse’ a las ventanas para huir, pero era imposible hacer nada, allí no se podía entrar”, describe otra.

El portal, ardiendo.

El portal, ardiendo. / FDV

Rescates

En la zona aseguraban que los bomberos tardaron “más de media hora” en llegar. El Concello lo negó categóricamente. “Requeridos por el 112 a las 04.02; a las 04.09 llegamos al lugar”, reza el informe elaborado por el propio servicio de extinción. La familia que vivía en uno de los pisos de la cuarta planta fue la que se llevó la peor parte. La madre y tres de sus hijos murieron cuando salieron del piso y trataron de escapar por las escaleras, ignorando que de esa manera se dirigían hacia la humareda y el foco del incendio.

El padre y la otra niña salieron a la ventana de la vivienda y fueron rescatados por el camión escalera de los bomberos. Estaban ya con medio cuerpo descolgado. “Aguantó ahí para salvar la vida de su hija”, decían testigos de lo ocurrido. Las víctimas mortales, que fallecieron intoxicadas por el humo y que también tenían quemaduras, fueron identificadas a lo largo de la jornada: la Policía Nacional confirmaba por la noche que la identidad de la madre se cotejó a partir de huellas dactilares y que los niños también fueron identificados. No se aportó este dato, pero al parecer en el caso de los menores habría sido a través de la familia, sin necesidad de recurrir al ADN.

Sobrecogedor rescate del padre y su hija de 8 años que sobrevivieron al incendio: "¡Aguanta, aguanta!"

Maritza Dall

Los servicios de rescate facilitaron la salida de un total de 34 personas del edificio, incluidos varios bebes. Junto a efectivos de la Policía Local y la Nacional, acudieron 19 bomberos de los parques de Teis y Coruxo. Tras sofocar las llamas de la entrada y asegurar que no había fuego, “una operación que se desarrolló en tres minutos”, fue cuando se procedió a la evacuación interior del edificio, recorriéndolo planta por planta. “Solo un residente salió por su propio pie, antes de llegar nosotros, descolgándose por una cuerda, desde la primera planta”, recoge también el parte de intervención elaborado por el servicio municipal de extinción de incendios.

Junto a los cuatro fallecidos, nueve personas fueron trasladadas al Hospital Álvaro Cunqueiro y al Hospital Ribera Povisa, incluido un bombero que sufrió un golpe de calor. Otras siete personas fueron atendidas “in situ” por los servicios sanitarios sin necesidad de ser evacuadas. Según el último parte facilitado ayer por la tarde por la Consellería de Sanidade permanecían ingresados la hermana de los niños fallecidos –que fue trasladada al Hospital Materno Infantil Teresa Herrera de A Coruña por ser la unidad de referencia en Galicia para quemados en edad pediátrica– y otras cinco personas, todas ellas en la UCI de Povisa: dos se encontraban en estado muy crítico entre ellos el padre de familia –que según su familia tiene un pulmón muy afectado y podría sufrir la amputación de una pierna y de parte de un brazo por las quemaduras–, y otras tres presentaban una evolución “muy favorable, favorable y estable” respectivamente.

En hostales

Once víctimas del incendio que inicialmente fueron conducidas al albergue municipal de Marqués de Valterra fueron finalmente trasladadas a hostales donde, según el Ayuntamiento, permanecerán “el tiempo que sea necesario”. Por la tarde los residentes del edificio pudieron entrar de forma momentánea a recoger sus pertenencias y enseres de primera necesidad acompañados por Policía Local, bomberos y psicólogos. El Concello, además, se hizo cargo de siete perros que pertenecían a familias del edificio. Todos fueron derivados en un primer momento al servicio veterinario ya que algunos tenían quemaduras y, posteriormente, a la protectora municipal.

Urbanismo

Junto a la investigación de la Policía Científica que será clave para determinar las causas del incendio y que llevó a los agentes a realizar una inspección técnico-ocular del punto, al lugar acudieron técnicos municipales. El informe de la Oficina de Conservación de la Gerencia de Urbanismo sobre esta visita preliminar recoge que la zona más afectada es claramente el portal de acceso: totalmente calcinada y ennegrecida, según se podía ver desde el exterior, lo que había allí se había reducido a cenizas y parte de los escombros se acumulaba sobre las escaleras. De hecho, esa escalera común de acceso a las diferentes plantas del inmueble también presenta “un grado de afectación importante”. Debido al hollín, no se pudo ver con claridad el estado de la estructura, pero aparentemente no presenta daños que comprometan “directamente” la resistencia y estabilidad de esta construcción de 60 años de antigüedad. En el interior de las viviendas los desperfectos eran menores ya que la entrada de humo, según observaron los técnicos en la revisión que hicieron, se vio limitada por la acción de las propias puertas, si bien en algunas la humareda fue importante, según apuntaban los vecinos afectados.

Como medidas de seguridad los técnicos indicaron la de evitar el acceso a personas a la edificación mediante el tapiado o cierre de todos los huecos de las fachadas, con la excepción de una puerta para las personas autorizadas. “El retorno de los ocupantes al edificio solo será posible cuando así se autorice por resolución expresa de esta administración”, informó ayer el Concello. El juzgado se encuentra a la espera ahora de los informes de los forenses, de los bomberos y de la Policía Nacional.