El juzgado rechaza poner en libertad al exgrapo por el alto riesgo de que vuelva a atacar

Una posible reiteración delictiva y la gravedad de los hechos motivó la decisión

Manuel Baña se someterá a una valoración de su estado cognitivo

Vídeo completo de los disparos del ex GRAPO a un hombre en el parque de Castrelos

FDV

Un posible riesgo de reiteración delictiva y la gravedad de los hechos están detrás de la decisión del Juzgado de Instrucción nº 5 de Vigo de mantener en prisión provisional a Manuel Baña Gil, exmiembro del GRAPO que el pasado 15 de septiembre acudió armado al parque de Castrelos llegando a disparar hasta en dos ocasiones a un joven, afortunadamente sin alcanzarlo, con el que mantenía disputas previas relacionadas con los perros. La magistrada desestimó el auto de reforma planteado por la defensa atendiendo a que, desde entonces, se mantenían los mismos criterios que acordaron su ingreso en prisión preventiva así como el elevado riesgo de que pueda “repetirse una acción similar”, tal y como ha podido saber este periódico.

Delitos

Y es que el exgrapo está siendo investigado por tentativa de homicidio o amenazas, un tipo de delito que determinará la instrucción, así como tenencia ilícita de armas.

Diligencias practicadas

Por el momento, se han practicado ya varias diligencias en el marco de este procedimiento, la más importante la declaración de las víctimas, un joven de 28 años y su novia, ambos testigos de cómo el hombre hizo el amago de “echarles” a sus perros, lo que motivó que decidieran grabar la situación con el teléfono móvil. En esta grabación se puede ver como Baña saca el arma de fuego y efectúa dos disparos al joven refugiado tras un árbol, al tiempo que lo amenaza. “Vas a morrer [...] Xa te levaba tempo buscando” (sic), grita el hombre entre tiro y tiro. Afortunadamente, ninguno de los disparos alcanzó a la víctima.

Estado de salud

Junto a esta testifical, también se procederá en breves a la realización de una valoración del estado cognitivo de Manuel Baña, de 69 años de edad. El sexagenario continúa ingresado en el módulo de enfermería del centro penitenciario de A Lama donde se le está pautando una medicación que debía asumir con anterioridad. A mayores, la Policía Nacional trabaja en el análisis del arma incautada al sexagenario –de calibre 9 mm– y las balas halladas en su piso.