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Así será la reforma de Ibermutua en el antiguo policlínico Cíes

La mutua ha sacado a licitación las obras por 4,5 millones de euros | El plazo máximo de ejecución de las obras es de 14 meses

El antiguo policlínico Cíes, propiedad ahora de Ibermutua. Alba Villar

Fue en verano de 2015 cuando el policlínico Cíes cerró sus puertas. El proceso administrativo para dar una nueva vida al emblemático edificio firmado por Xosé Bar Boo se está prolongando más de lo esperado. Ahora encara la recta final después de que su nueva propietaria, Ibermutua, sacara a licitación la ejecución de las obras de reforma para devolverle un uso asistencial. Si todo discurre según lo planificado, los trabajos deberían comenzar en enero del próximo año y finalizar a principios del siguiente.

Al tratarse de un organismo colaborador con la Seguridad Social, Ibermutua debe licitar de forma pública estas actuaciones. El lifting que emprenderá en el número 15 de la avenida de Madrid sale a contratación con un presupuesto de 4.568.250 euros –5,53 millones, incluido el IVA­, el límite máximo de la autorización que el proyecto recibió por parte de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social–. Las empresas pueden presentar sus ofertas hasta el 8 de noviembre.

La duración prevista en el proyecto de reforma es de 12 meses, pero en los pliegos se explica que, “dada la complejidad del edificio” por su singularidad y por estar protegido por Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia, se contempla la posibilidad de incrementar dicho plazo hasta 14 meses. Si no se presentara ningún recurso al proceso y todo discurriera según lo previsto, este finalizaría en el primer trimestre de 2024.

Con la apertura del Hospital Álvaro Cunqueiro, el Servicio Galego de Saúde (Sergas) devolvió este edificio a la Tesorería de la Seguridad Social. Esta lo sacó a subasta por 3,5 millones, pero no se presentó ninguna oferta. Comisiones Obreras propuso a las administraciones que lo reconvirtieran en un geriátrico con un modelo pionero. Aunque bien acogida, la iniciativa no cuajó. En 2019, Ibermutua Gallega lo adquirió por el mismo precio de la puja y pretendía estrenarlo este año, 2022, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Bar Boo. Con una pandemia por el medio, los plazos se truncaron.

Con esta actuación, Ibermutua quiere concentrar en un solo edificio su oferta asistencial y de servicios en la ciudad, que en la actualidad tiene divididos en dos puntos –uno en Rosalía de Castro y otro en García Barbón–. Según información trasladada con anterioridad, el inmueble se adaptará para albergar espacios destinados a urgencias, quirófanos, consultas, despachos y salas de especialidades como otorrinolaringología, alergología o neurofisiología. Contará además con salas de rayos –en el semisótano– . El pasado mes de febrero, Urbanismo del Concello de Vigo ya otorgó la licencia a para actuar sobre estos 4.448,99 metros cuadrados.

Distribución del Policlínico Cíes tras la reforma. Simón Espinosa

Al tratarse de un edificio protegido, la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta puso siete condiciones para su autorización, entre las que se encuentran que las carpinterías sean del mismo material, acabado y color que las originales; que los revestimientos y falsos techos no interfieran con la contemplación de este bien catalogado; o que los materiales y colores escogidos estén ya presentes en el inmueble. Pide también que prevalezca un criterio de conservación y restauración en cuanto a la escalera, uno de sus elementos más característicos.

Bar Boo ideó el policlínico como un cuerpo humano. La escalera helicoidal sería la columna vertebral. Las tres plantas inferiores, que se amplían formando un rectángulo redondeado hacia la parte de atrás de la finca, representarían los pies; las cinco plantas siguientes, el cuerpo; y un pequeño torreón en la azotea que cobija ascensores e instalaciones, el cerebro.

Fue construido en 1967, cuando la ciudad estaba experimentando un fuerte crecimiento y las dotaciones sanitarias se quedaban cortas. Un grupo de médicos se propuso abrir un sanatorio médico quirúrgico y encomendaron su diseño a uno de los introductores de la modernidad en la arquitectura gallega. Era el primer edificio de planta ovalada que se construía en Vigo.

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