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Faro de Vigo

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Reencuentro con San Roque pasado por agua

El barrio recobró la emoción de su día grande a pesar de que la tradicional procesión tuvo que ser suspendida por las fuertes lluvias

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Vigo celebra un San Roque pasado por agua Marta G. Brea

Casi dos meses sin apenas lluvias y tuvo que ser durante las fiestas de San Roque que se rompió esa racha. A los devotos de uno de los santos que mayor emoción levanta en la ciudad apenas les importó. A los pocos minutos de que el obispo de la Diócesis Tui-Vigo, Luis Quinteiro, tomase la palabra para arrancar la misa mayor de la celebración, una nube densa descargó unas fuertes lluvias en el exterior de la iglesia de San Roque. Allí se concentraban miles de vigueses y viguesas que, en un instante, transformaron el verde del parque en un océano de paraguas de colores.

Desde luego que estaban preparados y con voluntad de escuchar la liturgia. A pesar de la intensidad de las precipitaciones, casi nadie abandonó su sitio. Les había costado trabajo conseguir una buena posición. Ya una hora antes de dar comienzo la misa, en la puerta del recinto se agolpaban miles de personas que sabían que esta edición de la Romería de San Roque, la primera tras dos años de parón, estaría especialmente concurrida: “Nós vimos tódolos anos. Ver as rúas sen festa e sen procesión pola pandemia foi moi triste”, recuerdan Rosa y Enrique que, año tras año, peregrinan desde Beade atraídos por la misa, la procesión y el buen comer.

Vigo vuelve a celebrar San Roque

Vigo vuelve a celebrar San Roque Marta G. Brea

Acompañado con las armonías trabajadas de la Coral Riomao do Calvario, el obispo Quinteiro quiso aconsejar a sus discentes seguir el ejemplo del santo que allí los reunió: “San Roque es un ejemplo de cómo tenemos que vivir la vida ayudando a los necesitados. Ayudar a los demás es fundamental. Debemos salir de aquí con esta convicción”. También señaló esta celebración como “una de las fiestas más queridas de la ciudad y de las que más devoción levanta”.

Muy a su pesar y al de todas las personas que se reunieron en el parque de San Roque a la hora señalada, la tradicional procesión no pudo marchar por las calles del barrio. Las lluvias se concentraron de manera desafortunada en las horas centrales del día y no hubo solución posible. Por eso, hoy se cerrará la tercera edición consecutiva de la Romería de San Roque sin poder cruzar el barrio con su imagen.

Refugiados de la lluvia en uno de los muchos puestos gastronómicos desplegados en la calle Filipinas, Pili y Daniel lamentan la cancelación: “Yo vengo a San Roque desde los cinco años. Es una tradición que me inculcó mi madre. ¿Y qué quieres que te diga? Es una pena absoluta que no haya podido salir la imagen de San Roque”. A Isabel y a Marcos no les importan tanto los actos litúrgicos: “Vimos por primeira vez a apoiar a un familiar e estamos encantados, aínda que somos máis de festas paganas”, bromean. Sin embargo, alrededor de las dos de la tarde, la lluvia amainó y tanto ellos como tantos otros vigueses siguieron disfrutando de la comida, la música, las atracciones y, en definitiva, de la fiesta más grande de devoción popular junto al Cristo de la Victoria.

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