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Faro de Vigo

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La nueva "joya" de A Laxe: un “perfil Michelin” en la restauración

Zona Franca, propietaria del centro, y Óptima, la gestora, presentan en Sevilla las claves de su transformación - La Tagliatella comenzará “en breve” las obras en la planta baja

Edificio del centro comercial A Laxe MARTA G. BREA

El centro comercial A Laxe pretende coger impulso a través de un proceso de transformación que lo convierta en un referente de la oferta gastronómica y de ocio en la ciudad. Va por buen camino. David Regades, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo, propietaria del complejo, anunció que “está a punto de cerrarse el desembarco de un cocinero de alta cocina, perfil Michelin”. Lo hizo en el XVIII Congreso Español de Centros y Parques Comerciales, que organiza la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) en Sevilla. Estuvo acompañado del alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, y del delegado de la Zona Franca de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín. Visitó el estand de Óptima Global Services, que gestiona la instalación del Consorcio, donde presentó la reforma y nueva estrategia de A Laxe.

“Se sigue trabajando en nuevas negociaciones comerciales, por lo que pronto se anunciarán nuevas aperturas”, avanzó Regades. Precisamente, en las últimas semanas, se concretaron incorporaciones al complejo. La última, el restaurante La Tagliatella, que iniciará “en breve” las obras en la planta baja; además, existen conversaciones con la sala de conciertos Pelícano. En estos meses, se han incorporado nuevas marcas. Yemayá, en la tercera planta, es un concepto singular de alimentación saludable; Viandas-Hacienda Zorita, una cadena de tiendas gourmet especializada en la producción y comercialización de productos ibéricos de Salamanca, desembarcó en la primera planta; y Cinderella Nails, del segmento beauty. Estas aperturas –a la que se suma el restaurante Milongas– se enmarcan en la nueva estrategia de reposicionamiento comercial del centro con el ambicioso objetivo de situarlo a la cabeza del ocio de calidad en la ciudad. La primera semilla se puso con la colocación en la terraza de un columpio con vistas a la ría.

Javier Alcalde y Luis Vila, de Óptima, Regades, Monteseirín e Inés González, directora general del Consorcio de la Zona Franca de Vigo. FdV

La nueva vida de A Laxe estará arropada por una imagen renovada y más fresca, diáfana y sostenible. Su reforma, presentada en Sevilla, viene de la mano de Óptima: su comienzo depende de los permisos. Como avanzó FARO, la empresa invertirá más de 1,2 millones de euros para acometer un lifting que lo hará más atractivo. La concesionaria persigue “generar una percepción de claridad y amplitud” haciendo la atmósfera del centro comercial más luminosa, por lo que procederá a retirar el falso techo oscuro que absorbe luz por otro en acabado de madera de roble, sustituirá el suelo negro por uno de gres y aplicará pintura de colores claros. A su vez, renovará los separadores de tiendas y los pasamanos de barandilla e instalará nueva iluminación en los espacios interiores.

Uno de los componentes que cambiará la huella dactilar del complejo situado en el entorno del Náutico es la pantalla LED gigante que se colocará en la fachada que hace esquina en la calle Cánovas del Castillo y la avenida de Beiramar. Con esta novedad, la empresa ganará un espacio publicitario “único” en una de las zonas más transitadas y emblemáticas de la ciudad y logrará darle un toque más moderno a una de sus caras. Además, se instalarán tiras de LED en las cornisas de las fachadas principales, se dispondrá iluminación de bajo consumo en el pavimento de la pasarela peatonal –lo que hará más visibles los accesos, dirigiendo al visitante hacia ellos, especialmente, desde la Praza da Pedra y las terrazas de la planta baja–, se reorganizarán los rótulos exteriores y se cambiarán las jardineras.

Más novedades: se colocará una red de experiencias, elemento escultórico transparente a la luz y a la circulación del usuario constituido por una retícula de cables de acero trenzados recubiertos con cáñamo; en las terrazas, habrá pérgolas bioclimáticas, tarimas de acabado de madera de roble tratado para exterior y un quiosco en cada una –tipo contenedor marítimo– para servir a los clientes y se creará un espacio multiusos de unos 320 metros cuadrados para la realización de actividades sociales. En el interior, se renovarán las zonas de estancia con bancos, cargadores, jardineras, mesas altas y área wifi. Además, se instalarán 248 paneles fotovoltaicos en las cubiertas.

Regades defendió en Sevilla la importancia de “hacer kilómetros” en busca de proyectos, puesto que “no vienen solos a los despachos”. “Allí donde están las empresas, está Zona Franca”, apuntó.

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