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Faro de Vigo

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A Laxe 2.0: más moderno e iluminado

Un centro comercial A Laxe con una imagen renovada y más fresca, diáfano y sostenible. Es el firme propósito que llevará por bandera la empresa adjudicataria de la gestión del complejo, Óptima Asset Management Ibérica, S.L., a la que Zona Franca le cede el testigo. Invertirá más de 1,2 millones de euros durante los primeros 60 meses al frente del espacio para acometer un lifting que lo hará más atractivo.

La finalidad que la firma concesionaria persigue es “generar una percepción de claridad y amplitud” haciendo la atmósfera del centro comercial más luminosa, por lo que procederá a retirar el falso techo oscuro que absorbe luz por otro en acabado de madera de roble, sustituirá el suelo negro por uno de gres y aplicará pintura de colores claros. A su vez, se renovarán los separadores de tiendas y los pasamanos de barandilla y se instalará nueva iluminación interior.

Quiosco que se colocará en las terrazas

Uno de los componentes que cambiará la huella dactilar del complejo situado en el entorno del Náutico es la pantalla LED gigante que se colocará en la fachada que hace esquina entre la calle Cánovas del Castillo y la avenida de Beiramar. Con esta novedad, la empresa ganará un espacio publicitario “único” en una de las zonas más transitadas y emblemáticas de la ciudad y logrará darle un toque más moderno a una de sus caras. Además, se instalarán tiras de LED en las cornisas de las fachadas principales, se dispondrá iluminación LED empotrada en el pavimento de la pasarela peatonal –lo que hará más visibles los accesos, dirigiendo al visitante hacia ellos, especialmente, desde la Praza da Pedra y las terrazas de la planta baja–, se reorganizarán los rótulos exteriores y se cambiarán las jardineras de fuera.

Otro pilar que caracterizará A Laxe y lo convertirá en un punto de visita obligado en la urbe será la red de experiencias: un elemento escultórico transparente a la luz y a la circulación del usuario constituido por una retícula de cables de acero trenzados recubiertos con cáñamo. La red lleva fijada a ella, a nivel inferior, una malla textil de pequeño calado para impedir la caída de objetos personales –como teléfonos móviles, llaves o carteras–. Esta pieza permitirá a los visitantes de todas las edades vivir un momento “sorprendente” y “divertido” y aumentar la superficie transitable.

Red de experiencias

El remozado centro comercial de la fachada marítima experimentará un cambio considerable en las terrazas de las cubiertas: se instalarán pérgolas bioclimáticas, tarimas de acabado de madera de roble tratado para exterior y un quiosco en cada una –tipo contenedor marítimo– para servir a los clientes. A su vez, se ampliará la zona de terrazas bajo la pasarela peatonal hasta llegar a la avenida de Beiramar y se aprovecharán las cubiertas para mejorar la experiencia de visita convirtiéndolas en una zona recreativa, lúdica y divertida en la que se podrá disfrutar de servicios de restauración de forma diferente: se creará un espacio multiusos de unos 320 metros cuadrados para la realización de actividades sociales, como un mercadillo navideño, una feria gastronómica, exposiciones o juegos infantiles. La guinda del proyecto será una grada de tres niveles.

El nuevo parquin ofrecerá cuatro puntos de recarga de coches eléctricos

En el interior, se renovarán las zonas de estancia. Habrá tres tipos: reunión (con butacas y sillas, mesa central, jardineras y cargadores), tipo descanso (con bancos lineales y cargadores), y tipo digital (con mesas altas, taburetes, área wifi y cargadores). Se ubicarán estratégicamente para potenciar zonas frías y ofrecer una experiencia agradable al cliente por su confort y vistas.

El parking del nuevo centro comercial A Laxe también experimentará cambios: ofrecerá a los clientes cuatro puntos de recarga de coches eléctricos. La reserva y el pago del consumo se podrán efectuar desde el teléfono móvil, al igual que el abono de la cantidad exigida por aparcar, por lo que no será preciso pasar por los cajeros.

Apuesta por la sostenibilidad

En el apartado de sostenibilidad, la empresa adjudicataria de la gestión del complejo vigués pretende aprovechar las cubiertas para instalar 248 paneles fotovoltaicos –con una vida útil que alcanza el cuarto de siglo–, lo que supondrá un ahorro energético de 115 MWh, así como la disminución de emisiones de CO2. La energía producida se utilizará para autoconsumo, aunque, si hay excedente, se permitirá verterlo a la red con la correspondiente bonificación de la factura.

En este punto, también se incluye la sustitución de la iluminación por LED 100%, cambio que supondrá una reducción del coste de potencia contratada del 40% y un ahorro energético de casi 136.000 kWh.

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