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Faro de Vigo

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La siniestralidad en la A-55, sin freno pese a su reforma millonaria, radares y tramos a 60 km/h

El Servicio de Emergencias de Mos intervino el año pasado en 131 accidentes en la autovía, una cifra similar a las del último lustro | El tramo entre el kilómetro 10 y el 14, en dirección Vigo, aglutina casi el 70% de los siniestros

Accidente ocurrido en 2019 en la A-55, en el pk-13

23 de diciembre de 2021: “Retenciones para entrar en Vigo a causa de un accidente en la A-55”; 19 de diciembre: “Un accidente en cadena provoca retenciones en la A-55 a Vigo”; 3 de diciembre: “Tres heridos y retenciones kilométricas de nuevo en la A-55”; 29 de noviembre: “Tres evacuados tras un accidente múltiple en la A-55 en Mos”... Y así hasta más de 130 accidentes. Las estadísticas –y la hemeroteca– hablan por sí solas en cuanto a la siniestralidad de la autovía en el tramo Vigo-Porriño, y más especialmente en su tramo más peligroso, el que atraviesa el concello mosense, donde a pesar de la reciente mejora del firme, los radares y los límites de velocidad, las colisiones, impactos o salidas de vía siguen a la orden del día.

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El Servicio de Emergencias de Mos así como el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) que son los que intervienen en este peligroso tramo de la autovía –en los que se incluyen las curvas de Los Molinos o las de Tameiga– acudieron el año pasado a un total de 131 intervenciones, donde prácticamente en su totalidad fueron accidentes pero también incidencias como retenciones en la circulación. Esta cifra no desmerece a la contabilizada en ejercicios anteriores. Por ejemplo; en el lustro comprendido entre 2009 a 2014, el tramo de A-55 entre Vigo y Porriño dejó casi 400 siniestros y más de medio millar de heridos, en 2015 fueron 103 accidentes, 108 en 2016, 133 en 2017, 140 en 2018 y 136 en 2019 según los datos de Ministerio de Interior-Dirección General de Tráfico.

Y es que esta cifra de 131 intervenciones en 2021 todavía sería mayor si se tienen en cuenta aquellos accidentes en los que interviene la Guardia Civil de Tráfico y no los servicios municipales, tal y como afirman desde el propio Concello mosense.

Buena parte de estos siniestros tienen un denominador común: el sentido Vigo. Y es que a pesar de que el tramo de bajada pueda parecer más peligroso, es la subida a la que genera casi el 70% de estas intervenciones, precisan fuentes del servicio. En cuanto a los puntos kilométricos, son el pk. 10, pk. 13 y el pk. 14 los más propensos a esta siniestralidad.

1-Reforma del vial por más de 6,5 millones

En 2015 se licitaron las obras del vial que pese a los millones invertidos y el tiempo de ejecución no menguó los accidentes.

2-Media docena de radares en este tramo

En la A-55 entre Vigo y Porriño son seis los radares que se encuentran los conductores, dos de ellos los que más sancionan de España.

3-Velocidades que no superan los 80 km/h

La colocación de radares limitó las velocidades de este tramo a 60 y 80 km/h; muy por debajo de lo habitual en una vía de alta capacidad.

Medios insuficientes

Estos datos no hacen sino confirmar que la leyenda negra que acompaña desde hace años a la A-55 no es ningún cuento. Y más cuando los medios que se han puesto para frenar este goteo de accidentes semejan no tener efecto. Las obras iniciadas en octubre de 2015 por entonces el Ministerio de Fomento (ahora Transportes, Movilidad y Agenda Urbana) para mejorar su seguridad, concluidas en 2019 y licitadas por más de 6, 5 millones de euros no están fraguando una mejora de la circulación. Estas obras se prolongaron durante años pero no revirtieron los accidentes en carretera.

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Otra de sus estrategias a lo largo de los últimos años ha consistido en limitar la velocidad a 60 y 80 km/h en varios tramos –muy por debajo de lo habitual en una vía de alta capacidad interurbana– y “sembrar” la A-55 de radares. La autovía aglutina media docena repartidos entre Vigo y Tui que tampoco tienen el efecto deseado, al menos en cuanto a los accidentes porque en cuanto a recaudación el ubicado en el pk. 9 se saldó en 2020 con 14.023 denuncias y el del pk.11 con 13.329 sanciones. Entre ambos superan las 27.300 sanciones, lo que deja una media de alrededor de 75 por jornada. Estos dos cinemómetros se encuentran entre los 50 que más recaudan a nivel estatal. Los restantes en el tramo Vigo-Porriño están ubicados en el pk 5,8, en el pk 7,7, en el pk 12,25 y en el pk 15,9. 

Túnel subterráneo en Puxeiros o liberar el peaje de la AP-9: las alternativas a la autovía

Como última medida para atajar la siniestralidad y limitar o regular la circulación en la autovía, sobre la mesa está un ambicioso –y millonario– proyecto que contempla un vial alternativo con un tramo subterráneo en Puxeiros, aunque la propuesta última planteada por la Xunta pasaría por liberar de peaje la AP-9 entre Vigo y O Porriño en lugar de construir este nuevo enlace.

Es más, la semana pasada el pleno de Vigo aprobó una moción para exigirle al presidente de la Xunta que rectifique su propuesta. “El trazado actual por la A-55 es de 14 km y se hace en 14 minutos. Menos tiempo. Y la propuesta del Gobierno en túnel: 10 km en 10 minutos. En la propuesta de Feijóo, hay que tomar tres desvíos en solo 20 km, alguno, de 40 km/h y peligrosísimo”, afirmó.

El proyecto se encuentra en una fase muy inicial y el Ministerio apunta a unos diez años de desarrollo al menos. El túnel se extendería en torno a los 10 kilómetros de la A-52 (Vigo-Ourense-Madrid) bajo el alto de Puxeiros. Así el tráfico dispondrá de otra opción para desplazarse por la comarca sin tener que recurrir a la A-55 y sin discurrir por las afamadas curvas de Mos. 

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