Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El coronavirus se desboca en Vigo: el triple de casos en una semana

Cientos de personas hacen cola para ser vacunados ayer en el recinto ferial Marta G. Brea

En el área sanitaria de Vigo había ayer el triple de personas en plena infección por COVID-19 que hace una semana. La situación epidemiológica empeora muy rápido. Incluso a mayor velocidad que en la quinta ola. Los 75 nuevos casos por cien mil habitantes de incidencia a dos semanas que se registran en la actualidad –riesgo medio de transmisión del virus– aún son solo una décima parte del pico que se llegó a alcanzar en el culmen de la anterior embestida de la pandemia –785, tres veces superior al umbral de riesgo extremo–. Sin embargo, el arranque de esta está siendo aún más explosivo y, de largo, el más acelerado de la comunidad.

Si en el inicio de la quinta ola el área tardó doce días en subir de una incidencia de 25 nuevos casos por cien mil habitantes a 76, en la actual ha pasado de 23 a 75 en cinco jornadas menos. Y es que el jueves –último dato facilitado por el Sergas– se alcanzó el mayor pico de nuevos diagnósticos desde finales de agosto (81) y fue el cuarto día de la semana en el que se superó el medio centenar de positivos.

Para calcular la velocidad a la que crece la curva de contagios se utiliza un parámetro llamado razón de tasas –fruto de dividir la incidencia actual a 14 días entre la de hace una semana–. Por encima de 1, asciende y, cuanto más se aleja de este valor, lo hace a un mayor ritmo. Tomó la senda de subida el pasado 24 de octubre, pero no empezó a coger velocidad hasta esta última semana, en que pasó de 1,55 a 3,26. Es decir, que triplica la incidencia de hace solo siete jornadas.

El ritmo de escalada inicial de esta sexta ola es superior a la de la quinta

Mientras tanto, Galicia, de media, la dobla. Solo las áreas de Lugo y Pontevedra superan también este ritmo de escalada del conjunto de la comunidad, pero lejos de la de Vigo. Hace una semana, la situación empeoraba de forma más o menos homogénea en las siete áreas sanitarias. Una media de 1,55. Exactamente lo mismo que Vigo. Por aquel entonces, solo la pontevedresa tenía una incidencia menor que la viguesa y la ourensana lideraba el ranking. Sigue haciéndolo, pero la de Vigo ha recortado distancias y presenta ya la segunda peor situación de la comunidad. Aún así, está solo un punto por encima de la incidencia media gallega (74), disparada por el área de As Burgas.

Según el último parte de Sanidade, en el área viguesa hay 430 personas en fase activa de la infección. Son 70 más que el día anterior. Es la mayor subida desde el 31 de julio –el pico de la quinta ola–, si bien es cierto que por aquel entonces eran 4.684 las personas infectadas en la comarca. Un 10% necesitaba asistencia hospitalaria. Hoy, son solo el 3% los que están ingresados.

Hay 14 pacientes con COVID-19 en la red de hospitales viguesa. Son cuatro más que ayer. Tres están en unidades de cuidados intensivos.

Puestos de vacunación, ayer, en el Ifevi. MARTA G. BREA

Pruebas masivas

Ante este rápido incremento, el Servicio Galego de Saúde anunció cribados masivos en toda la comunidad. En el área de Vigo comenzarán el lunes por la tarde. El Punto de Atención Móvil (PAM) regresará al paseo de As Avenidas –frente a las instalaciones del Real Club Náutico– para realizar pruebas PCR a todas las personas que así lo deseen. Se mantendrá allí también durante todo el día del martes y del miércoles.

Por otra parte, se realizará un cribado específico a los trabajadores de la Autoridad Portuaria de Vigo. Será ya el tercero.

“Posteriormente”, según comunican desde el Área Sanitaria de Vigo, se reiniciarán los cribados diarios a la población, convocados a través de mensajes enviados al teléfono móvil y seleccionados en base a las áreas de referencia de los centros de salud.

El número de pruebas PCR realizadas en el área en la última semana ha sido de una media de 465 diarias, más de un centenar más que la semana anterior. También está subiendo la demanda de otros test, con 433 de antígenos y 1.494 de otro tipo en la última jornada.

20

La vacunación masiva regresa al Ifevi para la tercera dosis a mayores de 70 a 79 años Marta G. Brea

Alrededor de un 25% de los septuagenarios falta a la cita con el refuerzo COVID

El pabellón 4 del Ifevi recuperó ayer a su inquilino más estable de los últimos meses. El Servicio Galego de Saúde (Sergas) ha vuelto a montar el punto de vacunación masiva para poner la tercera dosis frente al COVID-19 a las personas de entre 70 y 79 años, así como a los que recibieron la monodosis Janssen. De estos últimos, por el momento, solo están llamados los marineros –en su caso, para acudir sin cita–. A partir del lunes, también podrán acudir al Ifevi todas aquellas personas que no se han puesto ningún pinchazo o que no tengan la pauta completa.

Con 60 profesionales entre Enfermería, celadores, administrativos, informáticos y personal de seguridad, el Sergas volvió a desembarcar ayer en el recinto ferial, donde habilitó 30 puestos de vacunación –ayer usó 18– y muchas menos sillas que en antes. ¿Por qué? Porque si las anteriores dosis no le provocaron reacción al usuario o no tiene patologías de riesgo, se podrá ir inmediatamente después del pinchazo.

En el primer día estaban citadas 5.000 personas y, al final de la mañana, habían puesto alrededor de 3.750 –un 75% de lo previsto–. Ante este porcentaje de fallos de asistencia, la organización tenía margen para poder vacunar a acompañantes de los citados que estaban convocados para otros días y que, así, no tuvieran que volver otro día –advierten que no siempre podrá ser así–. Es el caso de Carlos Castaño, de 78 años, que acompañaba a su mujer, Luci Parga, de 77, que sí tenía cita para ayer. “Es buena gente”, sonríe con la mirada sobre la mascarilla, tras explicar que comentó su caso y aceptaron pincharle un día antes.

  • “Pensábamos que también nos pondrían la de la gripe, pero es en el centro de salud ”

    Mari Paz y Francisco

Francisco Martínez la tenía para mañana, pero también salió con ella puesta cuando ayer fue a acompañar a su mujer, Mari Paz Acosta. Este matrimonio pensaba que también les ofrecerían la de la gripe, pero esa doble vacunación solo se realizó con los mayores de 80 años. El resto de la población diana y los grupos de riesgo deben solicitarla en sus centros de salud.

  • “Es una pena, por meses, no vacunarme al lado de casa, pero así vine de excursión”

    Aurelia e Icíar

“Encantada” con la tercera dosis estaba Aurelia Castaño, que acudió al Ifevi acompañada por su hija Icíar Goicoetxea. Confía en lo que decidan “los pensantes” y en la ciencia. “Que en mi casa hay algunos que se dedican a ella”, apostilla. Le da “pena” que, por unos meses, hayan tenido que llevarla hasta el Ifevi y que no la pincharan ya en el centro de salud, que está al lado de su casa, como a su marido. “Pero así he hecho una excursión con mi hija, hay que adaptarse”, resta importancia.

  • “La segunda dosis me dejó baja de energía y le tengo un poco de miedo, pero vengo”

    María Pilar Fontenla

A la que le ha costado más desplazarse para la tercera dosis hasta el Ifevi es a María Pilar Fontenla, también de 79 años. Como para la primera y para la segunda dosis, cogió un taxi desde Pizarro. Contaba con los 15 euros por trayecto de la anteriores ocasiones. Pero en esta le cargaron también un suplemento –legal– de 3,4 euros por ir al recinto ferial. El presidente de los taxistas, Emilio Mosquera, explica que algunos conductores están renunciando a cobrarlo cuando llevan a gente a vacunarse. María Pilar no dudó en ponerse la tercera dosis pese al “miedo” que le tiene por la reacción que le dio la segunda.

Compartir el artículo

stats