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Del campus vigués a mejorar el acelerador de partículas

El ingeniero J. Ferradás recibe un premio internacional por su tesis

Jose Ferradás (izda.) con su hermano, en el CERN.

Jose Ferradás (izda.) con su hermano, en el CERN.

Jose Ferradás Troitiño estudió ingeniería de Minas en la UVigo y desde hace seis años trabaja en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) en Ginebra totalmente volcado en el campo de la superconductividad aplicada a los imanes. En su tesis, que presentará este año, estudia la nueva generación de imanes superconductores que permitirá mejorar el famoso acelerador de partículas, el LHC. La entidad estadounidense IEEE Council of Superconductivity acaba de reconocer su trabajo con un premio internacional por estos avances en la élite de la investigación nuclear.

Esa resonancia magnética que muchas personas esperan durante largo tiempo como prueba final para un diagnóstico certero; tratamientos contra el cáncer; los trenes de levitación magnética que circulan por China, incluso aviones eléctricos... La superconductividad aplicada está a nuestro alrededor aunque no lo sepamos, ni falta que hace. De eso ya se encargan los expertos como José Ferradás (Pontevedra, 1990), ingeniero de minas de la Universidad de Vigo, que lleva los últimos seis años de su vida volcado en este campo trabajando en el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), en Ginebra.

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Ferradás acaba de ser premiado por el IEEE Council on Superconductivity por los resultados de su tesis en la que estudia la nueva generación de superconductores que hará posible que se usen en el CERN “imanes superconductores de nueva generación que necesitamos instalar en nuestra máquina, en el famoso LHC”, explica. El ingeniero destaca que “poder utilizar los nuevos superconductores en nuestros imanes nos proporciona la posibilidad de mejorar la máquina, el acelerador. Con estos imanes podremos mejorar las características que tenemos para poder hacer incluso nueva física, mejorar las capacidades de descubrimiento que tenemos hoy en día”, explica.

Estos materiales podrían llegar a reducir los costes de la electricidad

El ingeniero refiere las posibilidades de su campo de estudio más allá de la física de partículas. “Es un campo fascinante con muchas aplicaciones en el que queda mucho por hacer”. Así, podríamos tener superconductores en el transporte de la energía eléctrica, porque la particularidad de los superconductores es que no presentan resistencia eléctrica al paso de una corriente.

“De manera práctica –explica– eso nos permitiría transportar energía eléctrica desde el punto de producción al punto de consumo sin ninguna pérdida, lo que sería la panacea para el transporte de la energía”

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Sin embargo los superconductores lo son bajo unas condiciones muy específicas y a día de hoy su aplicación todavía no sería posible, pero hay líneas de investigación para intentar conseguir que los superconductores puedan operar a temperaturas más próximas a la temperatura ambiente exterior. “ A día de hoy todavía no estamos ahí, pero pero eso es lo bonito de la ciencia, el continuar avanzando”, explica.

“La fusión nuclear es un intento de replicar los procesos del Sol en la Tierra. No hay que confundirla con los procesos de fisión”

Jose Ferradás - Ingeniero del CERN

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Jose Ferradás - Ingeniero del CERN

Teniendo en cuenta el momento de récord en el precio de la energía eléctrica que vivimos actualmente en España, cualquier avance en este campo es una buena noticia, aunque, tal y como confirma Ferradás, el precio de la luz está influenciado por muchos factores. No obstante, el ingeniero destaca que los materiales superconductores podrían ayudar a disminuir los costes tanto en la generación como en la distribución de la energía eléctrica porque “disminuirían las pérdidas que tenemos en la red y además son una pieza fundamental en nuevas estrategias para la producción de energía, como la fusión nuclear por confinamiento magnético. A día de hoy estamos trabajando para poder hacerlo”. Además, el investigador ve un nicho de mercado en el ámbito de las resonancias magnéticas, ya que “están basadas en imanes superconductores, en la producción de campos magnéticos para estudiar los tejidos humanos y poder ver dentro. En ese campo los superconductores con los que estamos trabajando podrían cambiar la arquitectura de esas máquinas. Nos gustaría hacerlas más asequibles a todas las economías”.

El campo de la superconductividad aplicada, y en concreto de los imanes superconductores, es un pilar básico del desarrollo de los reactores de fusión nuclear por confinamiento magnético.

“La fusión nuclear es un intento de replicar los procesos del Sol en la Tierra. Y no hay que confundirla con la fisión y los residuos radiactivos que esta deja. Se trata de una fuente de energía de gran rendimiento y limpia"

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Jose trabaja con su hermano mellizo Salvador en Ginebra desde que terminó la carrera en Vigo y actualmente está iniciando el posdoctorado, en el que seguirá desarrollando su pasión, la superconductividad.

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